Frases de la película Violines en el Cielo (Okuribito)

Dirección: Yôjirô Takita.
Actuación: Masahiro Motoki, Ryôko Hirosue, Tsutomu Yamazaki.
Género: Drama, Música.
Estreno: 2008.
Otros títulos: Final de partida, Departures, La felicidad de vivir y Despedidas.

- Otra vez han hecho una buena función. Buen trabajo. Aunque los asientos estaban vacíos creo que lo hicieron genial.
- En realidad hoy el dueño de esta orquesta, el Sr. Sonezaki tiene algo que decirles, así que préstenle atención.
- La orquesta se disuelve.

Finalmente me había convertido en miembro de una orquesta pero rápidamente se transformó en un recuerdo. Este violonchelo no tiene la culpa. Sólo fue comprado por un fracasado como yo que perdió su trabajo. En muchos sentidos este violonchelo era muy pesado para mí.

- ¿Qué sucede?
- Se disolvió.
- ¿Qué cosa?
- La orquesta.
- Ya veo sólo tienes que encontrar otra.
- No habrá otra. Alguien con mi nivel no puede llegar muy lejos y hay una deuda por este violonchelo.
- ¿De cuánto? No te preocupes, si es cerca de $10.000 lo puedo pagar con mi trabajo.
- $180.000.
- ¿$180.000?
- Los profesionales gastan esa cantidad es relativamente barato.
- ¿Por qué me lo ocultaste?
- Sabía que estarías en contra.
- ¿Por qué no me contaste sobre algo tan importante?
- Lo siento.

"Todas las ciudades del mundo son nuestro nuevo hogar. Vivamos juntos en una gira musical." Ésas fueron las palabras de mi propuesta de matrimonio. Pero la realidad es dura. No, debí darme cuenta del límite de mi talento musical mucho antes.

Pensé que era el momento más decisivo de mi vida. Pero por alguna razón, me sentí aliviado al instante de dejar el violonchelo. Como si de repente dejara de estar atado. Lo que pensé que era mi sueño probablemente no era mi verdadero sueño.

- No, espere, ¿qué clase de trabajo voy a...?
- Veamos... Como mi ayudante al principio.
- ¿Exactamente, de qué...? Para ser exacto...
- En Nokanshi.
- ¿Nokanshi?
- Consiste en meter el cuerpo dentro del ataúd.

- El anuncio decía que ayudaba con las partidas. Asumí que era una agencia de viajes.
- Es un error de imprenta.
- ¿Error de imprenta? No es "Ayudar con las partidas", es... "Ayudar con las partidas de los seres queridos".

- Hay muchas clases de ataúdes. $500, $1.000, $3.000.
- ¿Hay tanta diferencia?
- El de la izquierda es de contrachapado. Éste tiene sujetadores de metal y gravados en ambos lados. Y el más caro, es de madera de ciprés pura. La diferencia está en el material y la decoración. Sí, todos se queman de la misma manera. Las mismas cenizas. La última compra de tu vida es hecha por otros.

¿Exactamente para qué he sido puesto a prueba? ¿Éste es mi castigo por no despedir a mi madre? ¿Qué me sucederá? Extrañamente, pensar en eso hizo que quisiera tocar el violonchelo. Sólo quería tocar el violonchelo mientras recordaba mi pasado. Es tan pequeño...

- ¿Salmones?
- Sí.
- Están junto a las rocas... por allí. ¡Vamos, tú puedes! Es un poco triste... ir contra el río sólo para morir.
- ¿Para qué trabajar tan duro, si de todas formas morirás?
- Estoy seguro de que quieren regresar a su lugar de nacimiento.

Para revivir un cuerpo frío y concederle belleza eterna había que ser calmo y preciso. Y más que nada, estar lleno de afecto. Para estar presente en el último adiós, y despedir al difunto había que estar tranquilo y cada movimiento debía parecer elegante.

- Buenas noches.
- Hola. ¿Siempre viene aquí?
- He venido a este lugar por más de 50 años.
- Tal vez lo haya visto antes...
- Baños calientes como éste son muy agradables. Usan agua subterránea calentada a leña. El agua se siente suave. Por eso es que no quema, aun cuando está caliente.
- Ya veo.
- ¡Es la mejor casa de baños en Japón!

- ¿Quisiera que le ayude?
- ¡Trae mala suerte recibir ayuda de los clientes!
- ¿Hace todo usted sola?
- Sí, mi esposo murió hace mucho tiempo.

- Dale tu apoyo.
- ¿Qué?
- Dai es muy amable. Se guarda todos sus sentimientos. También lo hizo cuando sus padres se separaron. Nunca lloró frente a su madre. Lloraba cuando estaba solo en el baño. Tan duramente que sus hombros se sacudían al llorar. A veces es así. Sé comprensiva, por favor.
- Sí.

- Hacía mucho tiempo que no bebíamos juntos.
- Es como una escena de una canción "Enka".
- ¿Tu madre escuchaba esta clase de música?
- Deben ser todos de mi padre.
- Claro. Comenzó como la cafetería de tu padre.
- No quiero ni pensar en él. En realidad, ni siquiera recuerdo su rostro.
- ¿No quieres verlo?
- No.
- Pero... si lo hiciera... ¿Si te encontraras con él?
- Lo noquearía.
- Creo que tu madre siempre amó a tu padre todo este tiempo.
- De ninguna manera.
- De lo contrario, ella hubiera tirado todos los discos. Tampoco no los hubiera ordenado.

- ¿Cómo acabó en este trabajo, Sra. Uemura? Gracias por el té.
- Sucedieron muchas cosas cuando era joven. No podía quedarme allí...
- ¿Dónde?
- En Obihiro. Ninguno de mis últimos trabajos duraron. Sucedió que terminé en una cafetería en este pueblo. Pero el propietario tuvo una hemorragia cerebral ¡y murió de repente! Luego, llegó nuestro jefe...Allí fue cuando fui testigo del Nokanshi por primera vez. Me hizo pensar cuando me muera, quiero que esta persona me lo haga a mí. Es completamente diferente a los demás. Así es como acabé aquí. El destino juega divertidas pasadas a la gente. Nunca se sabe qué sucederá.

- ¿Por qué no me lo dijiste?
- Estarías en contra de esto...
- ¡Por supuesto! Haciendo este clase de trabajo... ¿No te avergüenzas por ello?
- ¿Por qué debería? ¿Porque todos los días toco personas muertas?
- Sólo quiero que tengas un trabajo normal.
- ¿Qué es normal?¡Todo el mundo muere! ¡Voy a morir algún día, al igual que tú! La muerte es normal.
- ¡No me importa la filosofía de esto! Sólo deja este trabajo. Por favor. Nunca me he quejado hasta ahora. Cuando quisiste dejar el violonchelo y cuando dijiste que querías volver al campo te seguí con una sonrisa. Por supuesto, yo estaba en realidad, algo triste. Pero porque te amaba... Así que, por favor sólo por esta vez haz lo que te pido.
- ¿Y si digo que no?
- ¿Puedes trabajar en esto por el resto de tu vida?

- Tu esposa no ha vuelto aún, ¿verdad?
- Así es.
- Come esto. Probablemente es mejor que lo que cocina tu esposa. A comer.
- ¿Qué es eso?
- Pez Globo. Con sal y a la plancha, es como mejor queda. Ésa es mi esposa. Murió hace nueve años. Todos los matrimonios acaban separados por la muerte pero lo más duro es para el ser el que sobrevive. Yo mismo la vestí y la envié al más allá. Fue mi primer cliente. Desde entonces, he estado trabajando en este negocio. Y esto que ves también es un cadáver. Los seres vivos se comen entre sí para subsistir, ¿verdad? Las plantas son la excepción. Tienes que comer si no quieres morir. Si vas a comer, por lo menos que tenga buen gusto. Rico, ¿no?
- Claro que sí.
- Sí, lo está tristemente.

- Han pasado casi dos semanas desde que volví a Yamagata desde Tokio. Ahora que lo pienso, he llevado una vida ordinaria. ¿Seré capaz de llevar un vida con este trabajo?
- ¿Quieres intentarlo?
- Sí.

Tomeo... Adiós. Muchas gracias. No hemos hecho nada más que pelearnos desde que Tomeo empezó a vestirse así. No pude ni mirarlo a la cara durante mucho tiempo. Pero... verlo sonreír me hizo pensar...¡Es mi hijo! Aunque parezca una mujer ¡él es mi hijo! ¡Muchísimas gracias!

- ¿Hace cuánto que tocas?
- Desde el jardín de infantes.
- ¿Tanto tiempo?
- En realidad, este violonchelo es para niños mi padre me obligó a aprender a tocarlo.
- Tu padre tenía muy buen gusto.
- Es el peor padre del mundo. Tenía una pequeña cafetería pero se escapó con una de las camareras y nunca volvió. Realmente es el peor padre del mundo. Me pregunto qué estará haciendo ahora. ¿Quién sabe? Probablemente ya esté muerto.

- ¡Mika!
- ¿No has limpiado este lugar?
- Ocasionalmente.
- Mientes no lo has limpiado ni una vez.
- Lo limpié dos veces.
- Eso no es "ocasionalmente". Eres un desastre sin mí, como supuse. Tengo algo que decirte.
- ¿Qué es?
- Estoy embarazada.
- Dios... ¿Voy a ser papá?
- Así que por favor, comienza a llevar una vida digna. ¿Puedes decirle orgullosamente a tu hijo sobre tu trabajo? Estoy segura que se intimidará. No me importa el dinero. Sólo vivamos juntos felices.

- ¿Te vas a ir a trabajar en un momento así?
- La señora de la casa de baños falleció.

- ¿Puedo presenciar los últimos momentos de mi madre? Gracias.
- Creo que siempre tenemos una corazonada para estas cosas. El invierno pasado hicimos una pequeña fiesta de Navidad. No esperaba que ella lo celebrase a esta edad. Sin embargo dijo que quería tener una sin importar nada. Compramos un pequeño pastel, encendimos las velitas y lo celebramos juntos. Entonces, de la nada me pidió que le ayudara con la leña. A esto debe haber sido a lo que se refería. Soy bueno quemando las cosas. Trabajando aquí tanto tiempo te hace reflexionar la muerte... es la entrada. La muerte no significa el final sino dejar el presente, preparándonos para la siguiente etapa. Realmente es una entrada. Y como un portero he despedido a mucha gente. "Que tengas un buen viaje nos veremos más adelante", suelo decir.

- Toma.
- ¿Qué?
- Es una piedra mensajera.
- ¿"Piedra mensajera"?
- En la antigüedad antes de que se inventara la escritura se buscaba la piedra que represente sus sentimientos y se la daban a otra persona. La persona que recibía la piedra leía los sentimientos de la otra por el peso y la textura. Por ejemplo, una textura suave representa una mente pacífica. Una textura rugosa simboliza una preocupación por los demás.
- Gracias.
- ¿Cómo la sientes?
- Es un secreto. Es una historia maravillosa. ¿De quién la escuchaste?
- De mi viejo.
- Eso explica... ¿Aquella gran piedra...?
- Así es, la recibí de mi padre.
- No lo sabía.
- Él decía, "Vamos a intercambiarnos piedras mensajeras cada año". Aunque ésa fue la única vez.

- Falleció el padre.
- ¿De quién?
- El tuyo.
- ¿Qué dices?
- Es lo que me dijeron cuando llamé a la Asociación de Pesca de Yurahama. Nuestra dirección estaba entre sus pertenencias.
- Pero ni siquiera lo reconocería... ¡No lo he visto en más de treinta años! ¡Que se encargue la persona que se escapó con él!
- Parece que estuvo solo todo este tiempo. Será cremado mañana por la mañana. Al parecer, su cuerpo está en su salón de actos.

- Por favor, ve por él. No te preocupes por esto. Por favor, te lo ruego. Yo abandoné a mi hijo en Obihiro. Tenía seis años. Me enamoré de alguien... "Mami, mami", decía él lloraba, pero sacudí su pequeño brazo, y me fui de casa.
- Tu hijo...
- Por supuesto que quiero verlo, pero no puedo.
- ¿Por qué no? Simplemente ve a verlo si lo deseas. ¿Todos los que han abandonado a sus hijos actúan de esa manera? ¡Entonces todos ustedes son muy irresponsables!
- Por favor, ve por él. Ve y mira su última presencia.

- ¿Es tu padre?
- Me avergüenza admitir que no reconozco su rostro. Si se veía así ni siquiera lo sabría. ¿Cuál fue la vida de este hombre? Vivió setenta y algo de años sólo para dejar una caja de cartón como herencia.

- ¿Podría hacerlo yo?
- No, nosotros podemos hacerlo. Sólo tómese un trago luego de introducirlo en el ataúd. ¿Listo...? ¿Pero qué hace?
- Mi esposo practica el Nokanshi.
- Padre... Es mi padre. Padre...