Frases de la película Tenet

Dirección: Christopher Nolan.
Actuación: Elizabeth Debicki, John David Washington, Robert Pattinson.
Género: Acción, Ciencia ficción.
Estreno: 2020.

Vivimos en un mundo crepuscular. Y no se puede confiar en nadie.

Alguien habló. Tú no fuiste. Preferiste morir antes que entregar a tus compañeros. Todos creemos que entraremos a un edificio en llamas. Pero hasta no sentir el calor, es imposible saberlo. Tú lo sabes.

Hay una guerra fría, tan fría como el hielo. Conocer su verdadera naturaleza es perder. Esto es conocimiento dividido. Todo lo que tengo para ti es un gesto en combinación con una palabra. "Tenet". Úsala con cuidado. Te abrirá las puertas correctas y alguna que otra equivocada.

- Para poder hacer lo que hago necesito tener alguna noción de la amenaza que enfrentamos.
- Por lo que sé, intentamos evitar la Tercera Guerra Mundial.
- ¿El holocausto nuclear?
- No. Algo peor.

- Una de estas balas es como nosotros, viaja hacia adelante en el tiempo. La otra hacia atrás. ¿Puedes distinguirlas? ¿Qué tal ahora? Está invertida. Su entropía funciona al revés. Así que, para nuestros ojos, su movimiento está invertido. Creemos que es una radiación invertida que funciona con fisión nuclear.
- ¿Ustedes no la crearon?
- No, aún no sabemos cómo.
- ¿Cómo llegó a ustedes?
- Alguien la está fabricando en el futuro. Y nos la están transmitiendo.

- ¿Cómo puede moverse sin que la toque?
- Desde tu punto de vista, la atrapaste. Pero desde el punto de vista de la bala, la dejaste caer.
- Pero la causa ocurre antes que el efecto.
- No, así es como nosotros vemos el tiempo.
- ¿Y qué me dices del libre albedrío? Esa bala no se habría movido si no hubieras puesto tu mano ahí. De la forma en que lo miremos, tú lo provocaste. No intentes entenderlo. Siéntelo.

- No veo el Armagedón aquí.
- La bala no parecerá gran cosa, su maquinaria es simple. Proyectil de plomo, casquillo de latón, pólvora. Si ellos pueden invertir eso, seguramente pueden invertir lo que sea. Un arma nuclear solo puede afectar nuestro futuro. Un arma invertida podría afectar nuestro pasado también. Ahora que ya sabemos lo que buscamos, hemos encontrado más material invertido. Restos de objetos complejos.
- ¿Qué crees que sea esto?
- Los residuos de una guerra que se aproxima.
- ¿Sí?
- Vivimos en un mundo crepuscular.

- ¿El negocio es tuyo?
- Tener a un hombre como fachada tiene sus ventajas.

- No te ofendas pero cuando alguien se jacta de ser multimillonario un traje como el tuyo lo contradice.
- Es que tengo poco presupuesto.
- Salva al mundo, después haremos cuentas. ¿Puedo recomendarte un sastre?
- Yo me las arreglo. Ustedes los británicos no tienen el monopolio del esnobismo, ¿sabe?
- No el monopolio. Pero sí una participación mayoritaria.

- Cuando regresamos vi a otra mujer bajándose del barco y él había desaparecido. Nunca sentí tal envidia.
- No parece ser celosa.
- De su libertad. ¿Sabe cuánto he soñado con tirarme de ese barco?

- Sator construyó una máquina de inversión en esa bóveda.
- ¿Una máquina de inversión?
- Invierte cualquier objeto que entre en ella.
- Usted me dijo que esa tecnología aún no existía.
- No existe. Se la dieron desde el futuro.

- ¿Quién es el estadounidense?
- Es un amigo. Es el que estaba en Shipley. A quien mandaste golpear.
- Pregunto de nuevo, ¿quién es?
- Nos conocimos en junio pasado en la Embajada de EE. UU. en Riad.
- Es muy bueno con los puños para ser diplomático.
- La paranoia es tu especialidad, Andrei.

- Señor Sator.
- No te molestes. Solo dime si ya te acostaste con mi esposa.
- No. Aún no.
- ¿Cómo te gustaría morir?
- Viejo.
- Te equivocaste de profesión. Hay un jardín amurallado más adelante. Te llevaremos ahí, te degollaremos. No de lado a lado. En el medio, como un agujero. Después tomaremos tus testículos y los meteremos ahí bloqueando la tráquea.
- Complejo.
- Es muy gratificante ver a un hombre que te desagrada intentar sacar sus testículos de la garganta antes de ahogarse.
- ¿Así trata a todos sus invitados?

Podrás tener el aspecto de un rey. Pero los dos sabemos que eres un pobre diablo ejerciendo su poder sobre una esposa que ya no te ama.

- No creas ni por un segundo que puedes tratarme como a tus otras mujeres.
- Y ¿cómo imaginas que trato a esas mujeres? ¿Crees que las obligo a hablar?
- Si no quieres hablar, está bien. Muerde eso.
- Incluso un alma tan vacía y frágil como la tuya necesita una reacción. ¿El miedo y el dolor son suficientes, Andrei? Eso es todo lo que siento por ti.
- Pues con eso me conformo.
- ¿Por qué no me dejaste ir?
- Porque si yo no te tengo nadie lo hará.

- ¿Qué es esto, Andrei?
- Sabes perfectamente qué es, Kat. El negocio sucio que te viste y paga la escuela de nuestro hijo del que creíste poder salirte. El convoy llegará al centro en diez minutos. Es hora de irse.
- No iré a ninguna parte con él.
- ¡Mírame! Y entiende que no se negocia con un tigre. Se admira al tigre hasta que se vuelve contra ti ¡y sientes su verdadera naturaleza!

- Cuando salgas de la escotilla, date un momento para orientarte. Todo se sentirá extraño. Cuando corras, el viento soplará en tu espalda. Si te topas con fuego, se formará hielo en tu ropa porque la transferencia de calor se invierte. La gravedad se sentirá normal pero aparecerá invertida para el mundo. Tu visión y audición podrían distorsionarse. Es normal.
- ¿Puedo conducir un auto?
- Sería irresponsable. No te lo recomiendo. La fricción y resistencia del viento se invierten. Tú estás invertido. El mundo no.

- ¿Cuál es el algoritmo, Neil?
- 241 es una sección de él. Una de nueve. Es una fórmula convertida en forma física para que no se copie o comunique. Es una caja negra con una función.
- ¿Cuál es?
- Inversión. Pero no en objetos o personas. En el mundo que nos rodea.
- No entiendo.
- A medida que invierten la entropía de más y más objetos las dos direcciones del tiempo se están entrelazando. Pero como el entorno fluye en nuestra dirección nosotros dominamos. Ellos van contra corriente. Eso es lo que te salvó la vida. La explosión invertida presionaba en contra del entorno. Perdiendo el tiempo. Y el algoritmo puede cambiar la dirección de ese tiempo. Puede invertir la entropía del mundo.
- ¿Y si eso sucede?
- Es el fin.
- "Es el fin". ¿Podrías ser más específico?
- Todo lo que alguna vez tuviera vida se destruiría. Instantáneamente.

- He estado pensando. Somos sus ancestros. Si nos destruyen, ¿no se destruyen a sí mismos?
- Lo que nos lleva a la paradoja del abuelo.
- ¿La qué?
- Si retrocedieras en el tiempo y mataras a tu abuelo ¿cómo habrías nacido para hacerlo?
- ¿Cuál es la respuesta?
- No hay respuesta. Es una paradoja. Pero en el futuro los que están en el poder creen que se puede arrojar al abuelo por las escaleras arrancarle los ojos degollarlo sin que exista una consecuencia.
- ¿Podrían tener razón?
- No importa. Eso es lo que creen. Así que están dispuestos a destruirnos.

- La científica que lo desarrolló terminó con su propia vida para que no la obligaran a hacer otro.
- ¿Una científica del futuro?
- Generaciones en el futuro.
- ¿Por qué tuvo que matarse?
- ¿Conoces el Proyecto Manhattan? Al aproximarse la primera prueba atómica, a Oppenheimer le preocupaba que la explosión podría producir una reacción en cadena afectando el mundo entero. Lo hicieron de todas formas y tuvieron suerte. Piensa en nuestra científica como la Oppenheimer de su generación. Ella desarrolla un método para invertir el mundo pero se da cuenta de que destruyéndonos se destruyen a sí mismos. La paradoja del abuelo. A diferencia de Oppenheimer ella se rebela y divide el algoritmo en nueve secciones escondiéndolas en el mejor lugar que se le ocurre. El pasado. Aquí, ahora. Hay nueve poderes nucleares. Nueve bombas. Nueve juegos de los materiales más vigilados en la historia del mundo. El mejor escondite posible. Plantas de contención nuclear. La misión en la vida de Sator financiada y guiada desde el futuro, ha sido encontrar y reconstruir el algoritmo.
- ¿Por qué lo escogieron a él?
- Porque estaba en el lugar correcto en el momento adecuado. El colapso de la Unión Soviética. El momento más inseguro en la historia de las armas nucleares.
- ¿Cuántas secciones tiene?
- Después del 241, las nueve.

- Soy el protagonista de esta operación.
- Tú eres uno de los protagonistas. ¿Creíste que eras el único capaz de salvar al mundo?
- No. Pero lo soy.

- Él quiere terminar con su vida.
- ¿Por qué?
- Se está muriendo. Sufre de cáncer pancreático, imposible de operar. Y se está llevando al mundo con él. Si él no puede tenerlo, nadie lo hará. Él puede elegir el momento y el lugar para que el mundo termine.
- ¿Qué momento? ¿Qué es lo que elige?
- Me hablaste sobre una vacación en donde lo hiciste sentir amado. Vietnam. Dijiste que desapareció. ¿Cuándo fue?

- Aquí nos despedimos, ¿verdad? Me gustaría decir que no tienes que hacerlo, Kat...
- Lo peor que me ha hecho Andrei fue su propuesta. Dejarme ir si aceptaba no volver a ver mi hijo. Le grité y lo maldije. Pero él lo percibió en mi cara, solo un instante. Lo consideré. No sé si lo odio más por lo que ha hecho o porque conoce eso de mí. Una oportunidad de salvar a mi hijo. No sabes lo que significa para una madre.

La forma en la que termina el mundo. No con un estallido, sino con un sollozo.

- Mi destino siempre estuvo ligado a la radiación. Trabajamos donde nadie más quería hacerlo. Hice un trato con el diablo. Dinero por tiempo. Sabíamos a lo que nos exponíamos.
- Y estás a punto de cometer el mismo error involucrando al mundo entero.
- No fue un error. Negocié lo que pude. ¿Cuál fue el tuyo?
- Luchas por una causa que apenas entiendes con gente en las que confías tan poco que no les has dicho nada.
- Cuando muera, el mundo muere conmigo.
- Y tus conocimientos morirán contigo enterrados en una tumba, como cualquier constructor egipcio encerrado en una pirámide para guardar el secreto. Tu fe es ciega. Eres un fanático. ¿Qué es más fanático que intentar destruir el mundo entero?
- No lo estoy destruyendo, estoy creando uno nuevo. En algún momento y lugar, alguien en su torre de cristal pulsa un botón y el Armagedón es activado y evitado a la vez. Ahora el tiempo cambia de dirección. El mismo sol que nos calienta calentará los rostros de nuestros descendientes por venir. ¿Por qué querrían matarnos?Porque sus océanos se elevaron y sus ríos se secaron.¿No te das cuenta? No tienen más opción que volver. Somos responsables. Ahora que lo sabes, ¿aún quieres que me detenga?
- Sí. Cada generación es responsable de su propia supervivencia.
- Eso es exactamente lo que están haciendo.
- Pero tú no. Eres un traidor. Matándonos a todos porque no te queda vida propia. Cuando termine, la vida continúa.
- No la de tu hijo. Mi mayor pecado fue traer un hijo a un mundo que sabía que llegaba a su fin. ¿Crees que Dios me lo perdonará?

No te dejaré morir creyendo que iríamos contigo. Morirás solo, Andrei.

Mírame a los ojos. ¿Qué es lo que ves? ¿Desaliento o ira? No soy la mujer que te ama a pesar de las cicatrices internas que le dejaste. Soy la perra vengativa de las cicatrices expuestas.

- Nadie que haya visto esto puede irse.
- Está bien. Lo esconderemos.
- Pondremos fin a nuestras vidas. Es la única forma de asegurarse.
- Sobre cuándo tal vez sea una decisión que cada uno debe hacer por sí mismo.
- ¿No nos matarás?
- Si algún día los encuentro, lo haré.
- Pero ¿nos buscarás mucho?
- Sí.

- Neil, ¡espera! Acabamos de salvar al mundo. No podemos dejar nada al azar. Pero ¿cambiarían las cosas si lo hiciéramos diferente?
- "Lo que pasó, ya pasó". Es una expresión de fe en la mecánica del mundo. No una excusa para no hacer nada.
- ¿Es el destino?
- Llámalo como quieras.
- ¿Cómo lo llamas tú?
- Realidad. Me tengo que ir.
- Nunca me dijiste quién te contrató, Neil.
- ¿No lo has adivinado? Tú me contrataste. Pero no cuando creías. Tienes un futuro en el pasado. Hace años para mí. En muchos años para ti.
- ¿Me conoces desde hace años?
- Para mí, creo que este es el final de una hermosa amistad.
- Pero, para mí, es solo el comienzo.
- Nos enfrentamos a muchas cosas. Te encantará. Ya lo verás. La operación entera es un movimiento de pinza temporal.
- ¿De quién?
- ¡Tuya! Solo has recorrido la mitad del camino. Te veré en el comienzo, amigo. Somos los que salvamos al mundo de lo que pudo haber sido. El mundo jamás sabrá lo que pudo haber pasado. Y aunque lo supieran, no les importaría. Porque a nadie le importa la bomba que no explotó. Solo la que sí lo hizo.

- Te dije que tenías que comenzar a ver el mundo de una forma distinta.
- Tengo que atar los cabos sueltos.
- Ese nunca fue tu trabajo.
- Entonces ¿de quién?
- Mío. No estaba trabajando para ti. Los dos trabajamos para mí. Yo soy el protagonista.
- Entonces deberías atar los cabos sueltos.
- Misión cumplida. Es la bomba que no explotó. El peligro que nadie advirtió. Esa es la bomba con el verdadero poder de cambiar al mundo.