Frases de la película Pienso en el final

Dirección: Charlie Kaufman.
Actuación: Jesse Plemons, Jessie Buckley, Toni Collette.
Género: Drama, Thriller/Suspenso.
Estreno: 2020.
Otros títulos: I'm Thinking of Ending Things y Estoy pensando en dejarlo.

Jake dijo una vez: "A veces, las ideas se acercan más a la verdad y a la realidad que las acciones. Puedes decir o hacer cualquier cosa, pero no puedes fingir lo que piensas".

Pienso en el final. ¿Qué caso tiene seguir así? Sé lo que es, adónde va. Jake es un buen tipo, pero esto no va a ningún lado. Lo sé desde hace un tiempo. Quizá sea parte de la naturaleza humana continuar aunque lo sepas. La alternativa requiere mucha energía. Decisión. La gente permanece en relaciones tóxicas porque es lo más fácil. Es física básica. Un objeto en movimiento tiende a seguir en movimiento. Las relaciones suelen prolongarse más allá de su fecha de vencimiento. Es la primera ley del sentimiento de Newton.

- Wordsworth escribió varios poemas para una mujer llamada Lucy.
- ¡Como yo!
- Una mujer hermosa e idealizada que muere joven.
- ¡Cielos!
- Bueno, la comparación se limita a tu nombre. Y al hecho de que eres ideal, claro.
- Qué tierno.

- Por eso me gusta viajar en auto. Te hace recordar que hay un mundo enorme fuera de tu propia cabeza. ¿Sabes?
- Perspectiva.
- Perspectiva.
- Esto es hermoso. De un modo sombrío y desolador.

- "Volver a casa es terrible tanto si los perros te lamen la cara o no, tanto si te espera una esposa o solo una soledad con forma de esposa. Volver a casa es terriblemente solitario y piensas con cariño en la opresiva presión barométrica del lugar de donde acabas de llegar, porque todo es peor cuando estás en casa. Piensas con nostalgia en los bichos que se aferran a las plantas, las largas horas en el camino, la asistencia de carretera y los helados, las formas peculiares de ciertas nubes y los silencios, porque no querías regresar. Volver a casa es horrible. Y los silencios y las nubes propias de tu hogar no hacen más que agudizar el malestar general. Las nubes, como tales, son sospechosas. No están hechas del mismo material que las que dejaste. Tú mismo fuiste cortado de una tela turbia y distinta. Devuelto, descartado, despreciado por la luna, infeliz por regresar, estancado en los lugares equivocados. Con tu traje roñoso, raído como trapo viejo, gastado. Regresas a casa como a otro planeta, ajeno. La fuerza gravitacional de la Tierra se ha duplicado, hace que arrastres los cordones desatados y los hombros, esculpe la estrofa de la angustia en tu frente. Vuelves a casa más profundo, un pozo seco ligado al mañana por una frágil hebra de...da igual. Suspiras ante la embestida de días idénticos, uno a la vez, para el caso. Bueno, da igual, volviste. El sol sube y baja como una puta cansada. El clima, inmóvil como un miembro roto mientras envejeces sin pausa. Nada se mueve, excepto las cambiantes mareas de sal en tu cuerpo. Tu visión se nubla, llevas tu clima contigo. La gran ballena azul, una oscuridad esquelética. Regresas con visión de rayos X, tus ojos están hambrientos. Vuelves a casa con tus dones mutantes, a una casa de hueso. Todo lo que ves ahora, todo es hueso".
- Vaya.
- "Vaya" es una exclamación multiusos.
- Acabo de darme cuenta. Podría significar...
- Podría significar que te gustó, o que no hay palabras para describir semejante basura.
- Me encanta. Es increíble. Es como...Es como si se tratara de mí.

- Supongo que eso es lo que todos esperan al escribir un poema.
- ¿Qué cosa?
- Cierta universalidad en lo específico, no sé.

- Todo quiere vivir, Jake. Los virus solo son un ejemplo más.
- Pero...
- Incluso las ideas de las peores películas quieren vivir. Crecen en tu cerebro, reemplazan a las ideas reales. Eso las hace peligrosas.
- Pero ¿sabías que hay insectos que explotan por sí solos?
- Sí.
- No todo quiere vivir...

Me pregunto qué se siente ser una oveja. Pasar toda la vida en este lugar mísero y apestoso, sin hacer nada. Comer, cagar y dormir, una y otra vez.

- No todo es color de rosa en una granja. Debes saberlo.
- ¿Qué les pasó?
- ¿A los cerdos? Olvídalo. No querrás saberlo.
- No puedo. Ahora debes contármelo.
- ¿Sí?
- ¡Sí! Cielos.
- Bien, pues... Mi papá había pasado varios días sin ir a ver a los cerdos. Mis padres estaban ocupados. Solo lanzaba la comida al corral. Después de unos días, notó que pasaban todo el tiempo acostados en un rincón, así que fue a verlos. No se veían bien. Decidió que lo mejor era moverlos. Pesan mucho. Son cerdos, ¿no? Finalmente logró mover uno, y descubrió que toda su parte inferior estaba infestada de gusanos. Se los estaban comiendo vivos. La vida en una granja puede ser brutal.

Nos gusta pensar que siempre hay esperanza. Que hay vida más allá de la muerte. Y solo el ser humano tiene la fantasía de que todo mejorará, tal vez porque solo el ser humano sabe que no será así. No hay forma de saberlo, pero sospecho que el hombre es el único animal que sabe que su muerte es ineludible. Otros animales viven en el presente. El ser humano no, y por eso inventó la esperanza.

- ¿Cómo puede ser triste una pintura de un campo sin una persona triste que se vea triste en el campo?
- Es un problema interesante.

- Aquí están.
- Son bonitas, pero no entiendo cómo se supone que me hagan sentir algo si no hay una persona sintiendo algo. Si no hay una persona que sienta tristeza, alegría u otra emoción de las que hablabas.
- Bueno, podrías pensar que eres la persona que observa la escena.
- Necesito verme en ella.
- Si estuvieras ahí, no te verías, ¿o sí?
- Lo haría si mirara hacia abajo. No soy un fantasma.
- Doy fe de eso. Sobre todo en la cama.
- Pero si estuvieras ahí, observando sin mirar abajo, verías la escena y sentirías algo. Todo lo que un entorno te haga sentir se trata de ti, no del entorno, ¿no? Nada de lo que sientes es inherente al lugar.
- Supongo que no entiendo.

Hay una sola pregunta que resolver. Tengo miedo. Me siento un poco loco. No estoy lúcido. Las suposiciones son ciertas. Siento mi miedo crecer. Es el momento de la respuesta. Solo una pregunta. Una pregunta que responder.

- Jake nunca tuvo muchos de niño. Ni siquiera después. ¿Recuerdas tu cumpleaños n.º 50?
- Veinte.
- ¿Qué dije?
- Cincuenta.
- Cielos, ¿dónde tengo la cabeza?

- Lucia estudia gerontología.
- ¿De veras? ¡Qué fascinante!
- Fascinante.
- Sí. Siempre me interesaron los problemas asociados con la vejez. Creo que nuestra sociedad siente rechazo por los ancianos. Lo cual es muy tonto, ya que es una parte inevitable y natural del ciclo vital de todo ser vivo. Además de ser terriblemente cruel.
- Qué interesante. Y compasiva. Debemos cuidarla, Jake.

- A decir verdad, no veo la hora de empeorar del todo, ¡así no tendré que recordar que no puedo recordar!

- Me impresiona cómo cuidas de tu mamá. Es inusual.
- Solemos almacenar a nuestros ancianos. Es muy especial que seas un hijo tan devoto.
- Me alegra oírte decir eso. Me hace sentir mejor. A veces siento que nadie ve las cosas buenas que hago. Como si estuviera solo.

Debo terminar con esto. Acabarlo. Cortar por lo sano. Sin vacilar. Sin esperar a que las cosas mejoren. No se puede esperar tanto. Ya ni siquiera sé quién soy en todo esto, dónde termino yo y empieza Jake. Soy una bola de pinball. Mi estado emocional rebota por doquier. Jake necesita verme como alguien que lo ve a él. Necesita ser visto, y ser visto con aprobación. Como si ese fuera mi propósito en la vida.

- Jake puede ser controlador. No puedes dejar que te controle. Creo que es el otro lado de su personalidad. Eso de la diligencia. Necesita controlar todo. Hay muchas muchas cosas que lo ponen nervioso. Cada vez se cierra más al mundo. Es un problema. Y las pocas personas que quedan en su vida deben seguir todo tipo de reglas, lo cual es un problema. Sí, quizá sea mi culpa. Toda esta culpa me hace sentir obligada a romperme el lomo para atender todos sus caprichos. Es un círculo vicioso.
- ¿Qué me estás diciendo exactamente?
- Te digo que lleves el maldito camisón al sótano. Vive peligrosamente.

Es trágico que casi nadie sea dueño de su alma antes de morir. "Nada es más raro en el hombre", dice Emerson, "que un acto propio". Y es muy cierto. La mayoría de la gente es otra gente. Sus ideas son las opiniones de otros. Sus vidas, una imitación. Sus pasiones, una cita.

A la gente le gusta verse como puntos que avanzan en el tiempo. Pero creo que es al revés. Estamos inmóviles y el tiempo pasa a través nuestro. Sopla como viento helado, se roba nuestro calor, nos deja agrietados y congelados.

- Siento que quizá nuestra sociedad carece de cierta bondad, cierta voluntad de aceptar las luchas de los demás, luchas con problemas causados por...
- ¿Una sociedad que nos aliena?
- No lo sé. Supongo.
- Sí. Parece un caso perdido.
- ¿Qué cosa?
- Todo. Como sentirte viejo. El cuerpo te abandona, el oído, la vista. No puedes ver y eres invisible. Y tomaste tantas malas decisiones. La mentira de todo.
- ¿Cuál es la mentira de todo?
- ¡No sé! Que las cosas mejorarán. Que nunca es tarde. Que Dios tiene un plan para ti.
- Que la edad solo es un número...
- Cállate.
- Que la noche es más oscura antes del amanecer. Que tras la tormenta, ¡viene la maldita calma! Que hay alguien para cada persona. Un cliché tras otro.

- Una persona adulta debe, tarde o temprano, asumir la responsabilidad de lo que es. ¿No crees?
- Sí. Las madres son personas con su propio dolor. Su propia historia de abandono y abuso. Sin embargo, en un momento u otro del siglo XX, cada maldito rasgo de la infancia era culpa de ellas: esquizofrenia, autismo, narcisismo, homosexualidad. No es que la homosexualidad tenga que ver con las otras cosas.
- Obviamente.
- Claro que no. Decir que una madre es culpable de que su hijo sea homosexual implica que la homosexualidad es algo negativo. Solo decía que cuando la homosexualidad era considerada una patología en el DSM antes de 1973, una madre mimosa solía ser vista como la causa.
- Sí. Es repulsivo cómo etiquetamos, clasificamos y descartamos a la gente. Lo veo a diario en los niños de la escuela. Veo a los que son excluidos. Distintos, fuera de lugar. Y veo las vidas que tendrán debido a eso. A veces los veo años después en el pueblo, en el supermercado. Lo veo, percibo que aún llevan todo eso en la espalda. Como un aura oscura. Como una cruz. Como una herida abierta.

Qué extraño. Puede ser la última vez que esté en un auto con Jake. Pronto todo será un recuerdo lejano. Estaremos en lugares diferentes recordando este momento. Esta risa compartida. Y quizá haya arrepentimiento. Quizá el tiempo suavice los bordes más ásperos, y ambos pensaremos que fue lindo.

- Todo está teñido. ¿Sí? Eso es lo que debes comprender.
- ¿Teñido?
- Impregnado con el humor, las emociones, las experiencias pasadas. No existe una realidad objetiva. Sabes que no hay colores en el universo. ¿Verdad? Solo en el cerebro. Son frecuencias electromagnéticas que el cerebro tiñe...
- Sí, soy física. Sé lo que es el color.
- Sí, lo eres.
- Es cierto. Los colores son los actos de la luz. Sus actos y padecimientos.
- Qué hermoso.
- No es lenguaje de físicos, sino poesía pura.

- El tiempo tampoco existe más que en el cerebro.
- Pero envejecemos. Envejecemos cada vez más. O eso parece. A veces siento que soy mucho más joven de lo que soy, como un niño por dentro. Hasta que paso por un espejo.
- ¿Es mejor ser joven?
- Sí. Eso creo. Es admirable.
- ¿La juventud es admirable? ¿Cómo puedes admirar a alguien por su edad? Es como admirar un punto específico en un arroyo.
- Es más saludable, más vivaz, más divertida. Más atractiva, más optimista. Como un comercial de Coca-Cola. Casi todas las obras revolucionarias en las ciencias y las artes son creadas por jóvenes. Los viejos son las cenizas de la juventud.

- ¿Cómo es tu novio?
- Es difícil describir a la gente. Fue hace mucho tiempo, casi no lo recuerdo. Es decir. Ni siquiera hablamos, es la verdad. Ni siquiera recuerdo haberlo visto. Había mucha gente. Yo estaba con mi novia celebrando nuestro aniversario. Entramos a tomar algo, y un tipo... no dejaba de mirarme. Es un fastidio. Es el riesgo laboral de ser mujer. No puedes ni ir a tomar un trago sin que te miren. Era un pervertido, ¿sabes? Y recuerdo haber deseado que mi novio estuviera aquí. Lo cual es un poco triste. Como mujer, la única forma de que un tipo te deje en paz es estando con otro tipo. Como si tuvieras dueño, como si fueras una propiedad. En fin, no puedo...No recuerdo su apariencia. ¿Por qué lo recordaría? No pasó nada. Quizá solo fue...Creo que solo fue una más entre las miles de no interacciones de mi vida. Es como pedirme que describa un mosquito que me picó una noche hace 40 años. No has visto a nadie con esa descripción, ¿o sí?
- No he visto a nadie.
- Bien.
- Es decir, excepto a ti. Te veo a ti.
- Estoy...Estoy algo preocupada por él.
- No hay razón para preocuparse. Si está aquí, está a salvo.

- Ven. Acompáñame. No está mal, cuando dejas de autocompadecerte por ser solo un cerdo o, peor aún, un cerdo infestado de gusanos. Alguien debe ser un cerdo infestado de gusanos, ¿no? Podrías ser tú. Es una lotería. Te las arreglas con lo que hay. Haces limonada. Sigues adelante. No te preocupas. Esa canción siempre me ha hecho llorar. Siempre me encantó. Hay bondad en el mundo, ¿sabes? Debes buscarla, pero está ahí.
- Tú eres bueno.
- Solo evoluciono. Incluso ahora. Como fantasma, como recuerdo. Como polvo. Como quieras. Somos lo mismo. Todo es lo mismo si te acercas lo suficiente. Eres físico, lo sabes bien. Tú, yo, las ideas. Todos somos una sola cosa.

Acepta su reconocimiento, este premio. Acepto todo lo que eso implica. Que este premio llega al final de una vida larga y fructífera, en reconocimiento al trabajo que hice hace décadas. Mi búsqueda me ha llevado a través de lo físico, lo metafísico, lo delirante y de regreso. E hice el descubrimiento más importante de mi carrera, el más importante de mi vida. Solo en las misteriosas ecuaciones del amor puede encontrarse alguna lógica. Estoy aquí esta noche gracias a ti. Tú eres mi razón de ser. Eres todas mis razones. Gracias.