Frases de la película Nymphomaniac. Volumen 1

Frases de la película dirigida por Lars von Trier, estrenada en 2013, también conocida como Ninfomanía: primera parte y Nymph()maniac.

- ¿Qué fue lo que pasó? ¿Te asaltaron?
- Es culpa mía. Soy solo un mal ser humano.
- Jamás conocí a un mal ser humano.
- Bueno, ahora conoces uno.

Amé mucho a mi padre. Era doctor. El nombre de mi madre era Katherine. Mi padre la llamaba K. Supongo que ella era lo que podríamos llamar una perra fría.

Tal vez la única diferencia entre las demás personas y yo es que yo siempre exigí más de la puesta de sol. Colores más espectaculares cuando el sol llega al horizonte. Tal vez ese sea mi único pecado.

- ¿Si te pidiera que me hicieras perder la virginidad tendrías algún problema?
- No, no veo el problema.
- De acuerdo

- Metió su pene dentro de mí y empujó tres veces. Luego me dio vuelta como a una bolsa de papas y me penetró cinco veces por el ano. Nunca olvidé esos dos números humillantes.
- ¿Tres y cinco? Son números de la sucesión
de Fibonacci.
- Puede ser. De todas maneras, dolió como el demonio. Juré que nunca me acostaría con ninguna otra persona. Pero, por supuesto, eso no duró mucho.

Sonríe y haz contacto visual. Si tienes que hablar, recuerda hacer muchas preguntas para obtener más que un sí o un no como respuesta. Luego, las cosas se darán solas.

Así que el sexo oral se convirtió, en términos de un pescador en tu arma finlandesa.

- Seligman significa "el feliz".
- ¿Y eres feliz?
- Bueno, supongo que sí a mi manera. A pesar de ser el tipo de persona que se corta primero las uñas de la mano derecha.
- ¿Qué significa eso?
- Yo divido a la humanidad en dos grupos: Los que se cortan primero las uñas de la mano izquierda y los que cortan primero las uñas de la mano derecha. Mi teoría es que quienes se cortan primero las uñas de la mano izquierda son más alegres. Suelen disfrutar más de la vida porque van directo a la tarea más fácil y
dejan lo más difícil para el final.
- ¿Con cuál empiezas tú?
- Siempre con la mano izquierda. No creo que haya opción. Ir por el placer primero, siempre. Y una vez terminada la mano izquierda solo queda la mano derecha y es la más fácil que queda.
- Nunca lo había pensado así. Nunca es tarde, nunca es tarde para aprender.

- Tal vez no sea importante para ti pero lo es para mí.
- Nunca antes había tenido un orgasmo.
- ¿En serio?
- Tú eres el primero.

Mea vulva, mea máxima vulva.

- Eso es interesante. La música. El intervalo entre si y fa es un tritono. "El intervalo del diablo". Su uso fue prohibido en la Edad Media.
- Bueno, lo inventó "La aspiradora". Ella tomaba clases de piano.
- ¿"La aspiradora"?
- "La aspiradora" tenía un talento especial para los penes fláccidos.Tenía una especie de aspiradora
en su vagina.

- Se trataba de follar y de tener derecho a estar calientes. Nos masturbábamos juntas, cosas por el estilo.
Pero era una expresión de rebeldía. No podíamos tener novios. No podíamos follarnos al mismo tipo
más de una vez.
- ¿Contra qué se estaban rebelando?
- El amor.
- ¿El amor?
- Estábamos comprometidas a luchar contra una sociedad obsesionada con el amor.

Yo creía mucho en nuestro pequeño rebaño pero eso fue ingenuo de mi parte. Con el tiempo, ni la más fuerte pudo mantenerse fiel a nuestro manifiesto.

¿Acaso crees saberlo todo acerca del sexo? El ingrediente secreto del sexo es el amor.

Para mí, el amor era solo lujuria con celos añadidos. Todo lo demás era un disparate total. Por cada cien delitos cometidos en nombre del amor solo se comete uno en nombre del sexo.

- ¿Qué me dices de tus habilidades como secretaria? ¿Posees alguna?
- No, no creí necesitar habilidades.
- ¿No creíste necesitar habilidades para un puesto de secretaria?
- No.

- ¿Por qué no tuviste sexo con él?
- No estoy segura. Me tiré a muchos idiotas.
- Supongo que te habrá despedido.
- No, si me hubiera despedido habría perdido.

- Fue en esa época que se produjo un cambio drástico en mi interior. De pronto pude ver cierto orden dentro del desorden. Todo estaba muy, muy mal. Quería ser uno de los objetos de Jerome. Quería que me levantara y me dejara caer una y otra vez. Quería ser tratada por sus manos de acuerdo con un sofisticado principio que no comprendía.
- ¿Sus fuertes manos?
- Sí, pero ya no eran solo sus manos. Era como si todo en él hubiera cambiado aunque nada había cambiado y lo sabía en mi cabeza. Y me regañaba a mí misma por verlo bajo esa nueva luz. El amor es ciego. No, no, no, es peor. El amor distorsiona las cosas. O peor, el amor es algo que nunca pediste.

El erotismo era algo que yo pedía o incluso demandaba de un hombre. Pero este amor tan idiota, me sentía humillada por él y por toda la deshonestidad que producía. El erotismo se trata de decir que sí. El amor apela a los instintos más básicos envueltos en mentiras. ¿Cómo dices que sí cuando quieres decir no,
y vice versa?

No podía liberarme de las imágenes de Jerome y su descuidada elegancia. Y durante todo ese tiempo, cuando estaba con otros hombres les prohibía que me tocaran con las manos. Y pronto dejé de tener sexo.
Intentaba encontrarme con él todo el tiempo. Descubrí donde vivía pero claro que nunca me atreví
a tocar el timbre de su casa. Trabajé mucho tiempo en una carta en la cual le contaba mis sentimientos hacia él. Pasó un mes hasta que logré juntar el valor suficiente para entregarla.

En realidad en invierno vemos el alma de los árboles. En el verano todo es verde e idílico pero en el invierno solo se destacan las ramas y los troncos. Solo mira lo torcidas que están. Las ramas deben llevar
a todas las hojas hacia la luz del sol. Es una larga lucha por sobrevivir.

¿Has visto esas puertas de supermercado que se abren y se cierran con alguna clase de sensor? Ahora reemplaza la puerta con mi vagina y agrégale un sensor extremadamente sensible. Mi puerta extremadamente sensible me dio la oportunidad de progresar con mis estudios morfológicos y pasar de las hojas a los genitales. Me embarqué en un viaje a través de lo que en la jerga de los libros infantiles podríamos llamar el país de los enormes penes negros, el país de los pequeños penes amarillos y así sucesivamente. Y por sobre todo, me abrí camino a través de un incalculable número de penes circuncidados. Por cierto, ¿sabes que si juntas todos los prepucios cortados a lo largo de la historia podrías llegar a Marte y volver con el resultado?

Para ser honesta, al principio creí que nunca dejaría que ninguno de ustedes viera a los niños pero luego cambié de opinión. Pensé que estaría bien que su padre se enfrentara a las pequeñas personitas cuyas vidas destruyó.

¿Estaría bien si les muestro a los niños la cama de la prostitución? Después de todo, ellos también participan de este evento. Tienen que verla, ¿verdad? Vamos a ver el lugar favorito de papi.

Deben esforzarse por recordar esta habitación, especialmente la cama. Les será muy útil más adelante,
cuando vayan a terapia.

Un ménage a trois. Qué exótico. Es tan moderno. En este punto fallé. No cabe duda.

¿Aproximadamente cuántas vidas creen que ella tenga tiempo de destruir en un día?

- Mire, esto es un gran malentendido. Niños, yo no amo a su padre.
- Solo lo dice para hacernos sentir mejor. Seguro que lo entienden. Porque si esto fuera una broma,
es decir, si esto fuera realmente una broma sería una broma demasiado cruel. Nadie puede ser tan cruel.
Destruir una red de sentimientos, tejida a lo largo de 20 años no es ninguna broma, te lo aseguro.
Bueno si tres son multitud, me imagino que siete deben ser todo un desafío para la hermosa joven. Debo decir que me cuesta imaginarla disfrutando de la soledad.

- ¿Y cómo afectó ese episodio tu vida?
- En nada.
- ¿En nada?
- No. No puedes hacer una tortilla sin romper un par de huevos.

La Sra. H estaba en lo correcto acerca de la soledad. Mentiría si dijera que no fue mi constante compañía.

Cuando tenía siete años tuvieron que operarme. Nada serio, pero requería anestesia. Ya me habían premedicado y me sentía bien. Pero cuando vi la habitación donde los doctores y las enfermeras se preparaban para la operación sentí como si tuviera que atravesar una puerta impenetrable
por mi cuenta. No era solo que extrañaba a mi madre. No creo haber extrañado a mi padre a pesar de que él era el bueno. Era como si estuviera completamente sola en el universo. Como si mi cuerpo estuviera lleno
de soledad y lágrimas.

- ¿Cómo es posible que no estés asustado?
- He visto a muchos morir. Y recuerdo una frase de Epicuro acerca de no temerle a la muerte. "Mientras vivimos, la muerte no llega. Cuando la muerte ha llegado ya no vivimos".

La polifonía es algo de la Edad Media. Es un fenómeno completamente europeo. Se distingue por la idea de que cada vo tiene su propia melodía pero todas pueden juntarse en armonía.

Normalmente, una ninfómana es vista como alguien imposible de satisfacer y se cree que por eso tiene sexo
con muchas personas. Por supuesto que eso es cierto pero si debo ser honesta yo lo veo precisamente como la suma de todas esas experiencias sexuales distintas. En ese sentido, tengo solo un amante.

A pesar del éxito con el que administraba la complicada logística que suponía concretar hasta diez instancias de satisfacción sexual diarias a la vez que realizaba un trabajo de tiempo completo seguía siendo propensa a sentir cierta tristeza. Así que cuando mi ocupada vida me permitía un descanso lo usaba para dar mis paseos. Estos usuales paseos se convirtieron en una especie de metáfora de mi vida: monótonos y sin sentido. Sí, precisamente como los movimientos de un animal enjaulado. Básicamente, todos estamos esperando que nos den permiso para morir.

- Llena todos mis agujeros.
- ¿Qué sucede?
- No puedo sentir nada.
- ¿Qué?
- No puedo sentir nada. No puedo sentir nada.

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