Frases de la película Manchester junto al Mar

Frases de la película dirigida por Kenneth Lonergan, estrenada en 2016, también conocida como Manchester frente al mar y Manchester by the Sea.

- Escucha. Si pudieras llevar contigo a alguien a una isla y sabes que estarás a salvo porque esa persona es la mejor sabe cómo sobrevivir sabe hacer todo sabe hacer de la isla el mejor lugar del mundo te mantendrá contento es el mejor hombre para la tarea. A pesar de todo, si fuera entre tu papá y yo, ¿a quién llevarías?
- A mi papá.

Pero Cindy, debo decirte algo. Estoy enamorada de mi portero. ¿Eso es anormal? ¿Alguna vez has tenido fantasías sexuales con tu portero? Es raro, porque literalmente está limpiando mi excremento del inodoro. Y creo que yo no me veo nada seductora.

- ¿Quiere que me duche ahora?
- No.
- ¿Quiere que me duche ahora mientras usted está allí esperando a ver si gotea en el apartamento de los Friedrich?
- Me importa un bledo lo que usted haga, Sra. Olsen. Solo intento reparar la maldita fuga.
- No me gustó eso. ¿Cómo se atreve a hablarme así? Lárguese de mi maldita casa.
- Bien.
- Lárguese de mi maldita casa antes de que llame a la policía.
- Está bien.
- ¿Me oyó?
- Dije que se largue.
- No puedo. Está bloqueando la puerta.

- ¿Qué demonios te ocurre? No puedes hablarle así a los inquilinos. Mira, Lee, trabajas bien. Eres de confianza. Pero todo el tiempo recibo quejas. Eres grosero, hostil, no saludas.
- Vamos. Sr. Emery, reparo la fontanería. Saco la basura. Pinto los apartamentos. Hago tareas eléctricas, lo cual ambos sabemos que es ilegal. Siempre llego en hora, trabajo en cuatro edificios y usted recibe todo el dinero. Así que haga lo que tiene que hacer.

- Usualmente se conoce a la enfermedad como insuficiencia cardíaca congestiva.
- Dios mío.
- ¿Está familiarizada con eso?
- No.
- ¿Entonces por qué dices "Dios mío"?
- Porque, ¿qué es?
- Lo que ella intenta explicar, cariño... Lo siento, Dra. Beth...
- Bethany.
- Perdón, jamás lo recuerdo.
- No hay problema. Bien... estaba diciendo. Es un deterioro gradual del miocardio. Usualmente está asociado a personas mayores pero con poca frecuencia ocurre en personas jóvenes. Algunas personas viven hasta los 50 o 60 años con un solo ataque ocasional pero la mayoría de personas sufre episodios periódicos como el que tú tuviste el lunes. Ello parece un ataque al corazón lo cual debilita más el miocardio. Puede ponerte fuera de circulación por una o dos semanas y debes ser hospitalizado para poder monitorear tu corazón porque el riego de un paro cardíaco es elevado por una semana o dos.
- ¡Dios mío!
- Pero después las personas se sienten perfectamente sanas. Puedes vivir una vida normal.
- ¿A qué se refiere que algunas personas viven hasta los 50 o 60 años? ¿Quiere decir en total? ¿Cuando se les diagnostica esto o qué? ¿A qué se refiere? Dígame la verdad.
- En total. Para muchas personas con este tipo de condición la expectativa de vida es de cinco a diez años. Las estadísticas varían grandemente. Tú no eres una estadística. Solo eres una persona. Y aún no sabemos qué te ocurrirá. Pero no es una buena enfermedad.
- ¿Qué es una buena enfermedad?
- Hiedra venenosa.
- Pie de atleta.

- Bien, así está bien. Aférralo.
- ¿Así?
- Sí, pero retira el pulgar de la línea. Si atrapas algo, te cortará el dedo en dos. Y ya sabes lo que ocurre luego.
- ¿Qué?
- Los tiburones olerán la sangre y destrozarán el barco.
- No lo harán.
- Sí lo harán.
- Papá, ¿lo harán?
- Sí, señor.
- Cállate. Yo vi un cardumen de tiburones destrozar una embarcación como si estuviera hecha de cartón porque un niño lanzó un apósito al agua.
- Sí. Eso es lo que hizo.
- Sí.
- No viste eso.
- La única manera de mantenerlos alejados es lanzar al niño al mar para distraerlos.
- Cállate. Los tiburones no nadan en cardúmenes.
- Dice que los tiburones no nadan en cardúmenes. Niño inteligente.
- Sí, lo es. Un niño inteligente es exactamente la carne de calidad que busca un enorme cardumen de tiburones cuando nadan alrededor de la embarcación.
- Tío Lee, cállate.

- Cielos, déjalo tranquilo. Por favor.
- ¿Cómo así no estás llorando?
- Recién lo recosté.
- ¿Para qué lo recostaste?
- Lee, no lo levantes.
- ¿Cómo que no lo levante?
- Si no está llorando, déjalo solo.
- "Déjalo solo". Es lo que mamá y yo debimos hacer en lugar de casarnos.
- Cállate.
- Entonces no estarías aquí. Tus hermanas no estarían aquí. Podría ver tranquilo el partido de fútbol en mi sala.
- ¿Sabes algo? Vete al diablo.

- ¿No les faltó cerveza? ¿Les alcanzó para todo el día?
- Sí. Fuimos muy moderados.
- No sé por qué ustedes se molestan en subirse al maldito barco.
- ¿A qué te refieres? Porque amamos el mar.
- ¿Sí? ¿Cuántas cervezas te bebiste en el mar?
- Ocho.
- ¿Ocho?
- Sí, ocho en un período de siete horas.
- Lo cual...
- Estoy impresionada son 1.1428572 cervezas por hora. Es como si no hubieras bebido nada.
- Sí, te dije que lo estaba dejando.

- Entrenador, él es su tío. Su padre debe estar en el hospital.
- ¿El padre de quién?
- De Chandler. Solo viene cuando el Sr. Chandler está en el hospital. El padre de Patrick tiene insuficiencia cardíaca congestiva.
- ¿Él es Lee Chandler? Lee Chandler.
- Sí, pero sabe que la historia es mentira, ¿verdad? Absolutamente mentira.
- ¿Quieren dejar de hablar así?
- Lo siento.

- ¿Quieres verlo?
- No lo sé. ¿Por qué? ¿Cómo se ve?
- Se ve como que está muerto. No parece que está durmiendo. Pero tampoco se ve deforme. No lo sé. Bueno... no tienes que hacerlo. Yo quise verlo. Tal vez no quieres tener esa imagen en tu mente. Eso depende de ti. ¿Qué quieres hacer? ¿Quieres que te lleve a casa? ¿Quieres que yo decida por ti?
- Vamos.
- ¿Qué demonios haces? ¡Dije vamos adentro!
- No, dijiste "vamos" y te bajas del auto...
- Quise decir vamos adentro. ¿Cuáles tu problema?
- Pude haberte cercenado la pierna. Lamento no haberme expresado bien.
- Lo siento, tío Lee.
- Yo también lo siento. Me asusté.

- Por lo menos no sufrió. Es peor para la familia, pero es mejor para la persona.
- Te diré que él era un hombre increíble, Patrick.
- Eso es verdad.
- Recuerdo la vez que él...Nos llevó en el barco cuando estábamos en sexto grado.
- Sí, lo recuerdo.
- Hizo que nos pusiéramos chalecos salvavidas. Yo le decía: "¿Cuál es la diferencia, Sr. Chandler? Si el barco se hunde en este clima, igual moriremos".
- Sí, lo recuerdo. Él decía... "Los chalecos salvavidas son para ayudar a los tiburones cuando ustedes caigan". Juro que era muy listo.
- Sí, le gustaban las bromas de tiburones. Él era divertido.
- Sí. También era tierno. Como su hijo.

- Oye, tío Lee. ¿Está bien si Silvie se queda a dormir? Papá siempre lo permitió.
- ¿Entonces para qué me lo pides?
- Por ninguna razón. Gracias. No es que se mencione ni nada de eso pero sus padres creen que se queda abajo cuando se queda a dormir. Si se menciona por alguna razón ¿puedes decir que se quedó en el cuarto de abajo?
- Ni siquiera los conozco.
- Sí los conoces. Son los McGann. Frank y Pat McGann.
- ¿Ella es Silvie McGann?
- Sí.
- Está bien.
- Entonces... ¿Te importa decir que se quedó abajo? ¿Si es que llaman?
- Está bien. ¿Se supone que debo decirte que uses un condón?
- No, yo...
- ¿Eso es lo que Joe diría?
- No. Quiero decir, sí. Sí, hemos tenido "la conversación" y todo eso. Así que...
- Está bien.
- Solo avísame si hacemos mucho ruido.
- Está bien.

- Sí, me llamo Lee Chandler. Mi hermano está en la morgue del Hospital Beverly. Sí. Bien. Comprendo. Llamo para saber exactamente qué debo hacer para los arreglos para el siguiente paso. Comprendo. Bien, gracias. ¿Me pasas una servilleta?
- Sí.
- Así es. ¿Qué debo hacer para...? Para llevar su cuerpo a...
- Disculpe, Mr. Chandler. Patrick no debe oír esto.

- Olvidaremos el lenguaje. Olvidaremos los puños. Quiero que te tomes unos días de la práctica. No te quiero sobre el hielo.
- A decir verdad necesito la distracción.
- El hielo no es una distracción. Cuando estás en el hielo, debes concentrarte. Tómate un par de días libres y hablaremos. Mira cuando yo tenía tu edad también perdí a mi papá. Así que... Sé por lo que estás pasando. Si quieres venir a conversar o necesitas alguien en quien desfogarte o quieres alardear la puerta está abierta.

- No lo comprendo.
- ¿Con qué parte tienes dificultad?
- Yo no puedo ser su custodio.
- Pues...
- No puedo.
- Por supuesto que supuse que Joe lo había hablado contigo.
- No. No lo hizo. No. Yo...Debo decir que estoy desconcertado. No puede vivir conmigo. Yo vivo en una habitación.
- Pero Joe ha provisto para la manutención de Patrick. Alimentos, ropa, etcétera. La casa y el barco son totalmente propios.
- No puedo viajar de Boston todos los días hasta que cumpla 18.
- Creo que la idea era que te mudaras.
- ¿Mudarme a dónde? ¿Aquí?
- Como ves, tu hermano planeó todo con extremo cuidado.
- No puede... No puede haberlo hecho en serio.
- Ha asignado $5.000 para los gastos de mudanza. Y hay una pequeña cantidad para que tú la utilices como gastos personales mientras te estableces. Asumiendo de que aceptes.
- ¿Qué hay de mi tío Donny y mi tía Teresa?
- Joe no sentía que Patrick tenía una relación especial con ellos.
- No lo comprendo.
- Como bien sabes, se han mudado a Wisconsin.
- Minnesota.
- Minnesota.
- Minnetonka, Minnesota.
- Así es.
- Tenía la impresión de que tú pasabas mucho tiempo aquí.
- Yo solo era un respaldo. Venía aquí a cuidar a Patty cuando Joe estaba en el hospital después de que mi padre no pudo hacerlo más, pero... Se suponía que sería Donny. Yo solo soy el respaldo.
- Pues solo puedo repetir que estoy sorprendido de que Joe no te dijera nada de esto, siendo él tan metódico.
- Porque sabía lo que yo diría si me lo preguntaba.

- ¿Quieren bajar la voz, malditos idiotas? Mis hijos están durmiendo.
- Lo siento mucho.
- Lee, ¿puedes sacar a estos cretinos de mi casa?
- Sí, lo haré. Realmente lo haré.
- No puede hablarnos así.
- Sí.
- ¡Oigan! ¡No estoy bromeando! Son las 2:00 de la mañana. ¡Haz que estos idiotas se vistan y échalos de aquí!

¡Dios mío! ¡Mis hijos están adentro! ¡Mis hijos están adentro! ¡Dios mío!

- Estábamos divirtiéndonos mucho. Había cerveza. Alguien estaba pasando un cigarrillo de hierba y había cocaína.
- ¿Cocaína?
- Sí.
- Bien, continúa.
- En fin, nuestro dormitorio está en la planta baja y los niños duermen arriba así que Randi hizo que todos se marcharan alrededor de las 2:00 o las 3:00 de la mañana. Y luego regresa a la cama. Yo voy arriba a ver a los niños y hace mucho frío arriba pero no puedo usar la calefacción central porque le seca la nariz a Randi. Y eso le da mucho dolor de cabeza.
Así que voy abajo, enciendo la chimenea y me siento a mirar televisión, pero ya no hay más cerveza. Yo sigo lleno de energía como una liebre. Así que pongo un par de leños en la chimenea. Solo para calentar la casa mientras estoy ausente. Y entonces... voy al minimercado pero estoy demasiado ebrio y no quiero conducir. Así que voy caminando. Son 20 minutos cada tramo. Estoy a mitad de camino y no recuerdo si puse la pantalla en la chimenea. Creo que todo está bien. Así que continúo caminando a la tienda. Y... eso es todo. Un leño debió rodar por el suelo. Los bomberos dijeron que sacaron a Randi. Ella se desmayó abajo. Y...La caldera explotó y no pudieron volver a entrar. Y eso es todo lo que recuerdo.
- Bien, Lee. Eso es todo por ahora. Te llamaremos si hay algo más que necesitemos preguntarte. Suponiendo que el forense te deje en libertad lo cual supongo que hará...
- Entonces, ¿eso es todo?
- Mira, Lee, cometiste un terrible error. Al igual que un millón de personas aquella noche. No vamos a crucificarte. No es un crimen olvidarse poner la pantalla en la chimenea.
- ¿Entonces puedo marcharme?
- A menos que se presente algo que no sabemos, sí.

- Si no quieres ser mi custodio, está bien.
- No es eso. Es la logística. Solo tengo que resolverlo, lo juro.
- ¿Cómo? ¿Enviándome a Wonkatonka, Minnesota con el tío Donny?
- Minnetonka, Minnesota.
- Minnetonka, Minnesota. Es lo mismo.
- ¿Y mi madre?
- El juez jamás lo permitirá.

- Lo único que sé es...
- Lo sé, lo sé. Es alcohólica, está loca y dejaba a los perros ensuciarse en la casa.
- Es lo último que tu padre hubiera querido.
- ¿De pronto te importa qué hubiera querido?

- ¿Por qué no podemos enterrarlo?
- Hace demasiado frío. El suelo está muy duro. Lo enterrarán en la primavera.
- ¿Qué harán con él hasta entonces?
- Lo pondrán en un congelador.
- ¿Hablas en serio?
- Sí.
- Eso me asusta.
- No importa.

- Una vez vi una de esas mini palas a vapor en un cementerio en New Haven. Excavó un agujero perfecto en dos segundos. Realmente no sé cómo conseguir una. O cuánto cuesta. ¿Por qué no lo averiguamos?
- Porque no se puede usar equipo pesado en el histórico cementerio Rosedale.
- ¿Por qué no? Porque hay gente muy importante enterrada allí y sus descendientes no quieren palas a vapor vibrando sobre los cadáveres.
- ¿Por qué no podemos enterrarlo en otro lugar?
- Porque esa es la parcela que Joe compró. No me preguntes por qué, pero si quieres hacer otros arreglos si quieres buscar otro lugar, hablar con la funeraria llamar al Sagrado Corazón y hablar con el padre Martin averiguar cuánto costará eso y hacer todos esos arreglos, hazlo. O de lo contrario déjalo así.
- No me gusta que esté en un congelador.
- Sí. A mí tampoco me gusta, pero no es él porque ya no está más. Es solo su cuerpo.
- Solo digo que me asusta.

- ¿Por qué no ponemos a mi papá aquí los próximos tres meses? Te ahorrarías una fortuna.
- ¿Quieres dejar de hablar del congelador?

- ¿Me llevas a casa para recoger mis cosas y luego a la casa de mi novia?
- Claro. ¿Es la misma chica que fue a la casa?
- No, ella era Silvie. La de ahora es Sandy. Ninguna sabe de la otra así que por favor no digas nada en caso de que se mencione.
- No lo haré. ¿Tienes sexo con estas chicas?
- No solo jugamos en la computadora.
- ¿Con las dos?
- Pues estando la mamá de Sandy allí es estrictamente una cuestión subterránea.
- ¿Qué significa eso?
- Significa que estoy trabajando en ello.

- Pensé que preferirías quedarte en la habitación de papá.
- ¿Quieres que lo haga?
- No, es una habitación mejor. Y él no la está usando.
- Está bien. Me quedaré allí. No estaremos aquí mucho tiempo más.
- Yo no me mudaré a Boston, tío Lee.
- No quiero hablar de eso en este momento.
- Dijiste que te dejó dinero para mudarte.
- Sí, pero eso no quiere decir...
- Además, ¿qué hay en Boston? Tú eres portero.
- ¿Y qué?
- Puedes serlo en cualquier parte. Hay suficientes inodoros y drenes obstruidos en la ciudad.
- No quiero hablar de eso.
- Mis amigos están aquí. Estoy en el equipo de hockey, en el de baloncesto. Ahora debo mantener el barco. Trabajo con George dos veces a la semana. Tengo dos novias y estoy en una banda. ¿Tú eres portero en Quincy? ¿Qué te importa dónde vives?

- Cielos, ¿cuál es tu problema? Dije que abras la puertas. ¿Tienes una crisis nerviosa? ¿Te llevo al hospital?
- No. Solo estoy asustado.
- Bien. No puedo dejar que te asustes con la puerta cerrada. Y si vas a asustarte cada vez que ves un pollo congelado creo que debes ir al hospital.
- No sé nada de esto. No me gusta que esté en un congelador.
- Ya dijiste eso muy claramente. A mí tampoco me gusta. Pero no hay nada que podamos hacer. No te molestaré. Me sentaré aquí hasta que te calmes.
- Ya estoy más calmado. ¿Puedes marcharte, por favor?
- No.
- Genial.

- Puedes quedarte aquí hasta terminar la escuela. Eso te dará tiempo para arreglar mejor las cosas en Boston. Puedas trabajar para George durante el verano si quieres. Y tu vida no se desploma de la noche a la mañana. ¿De acuerdo?
- ¿Me lo estás pidiendo o me lo estás diciendo?
- Te digo que eso es lo mejor.
- ¿Qué te importa lo que yo diga?
- Queda a 45 minutos. Puedes regresar cuando quieras.
- ¿De Quincy? Es hora y... ¿Es una broma?
- Por lo menos es hora y media.
- No lo es.
- Una hora, según el tráfico
- No llegas de aquí a Quincy en media hora si vas en una nave espacial.
- Bien, púdrete.

- ¿Por alguna razón no me dijiste que mi mamá intentó llamarme? Me escribió diciendo que le colgaste.
- Está en Essex.
- Quiere que vaya a almorzar y que conozca a su novio. ¿Qué pensaste? ¿Que no podía contactarme?
- Le colgué porque no sabía qué decirle. Y no te lo dije porque no sabía qué decirte. Lo siento.
- No puedes evitar que le hable.
- No me importa lo que hagas.
- No, pero no permites que mi novia se quede aquí. Odias tanto a mi mamá que no me dices que llamó. Prefieres llevarme a Quincy y arruinar mi vida y dejar que alguien más sea mi custodio.
- No hay nadie más.
- Puedo vivir en Essex con mi mamá.
- No, no puedes.
- Ya no es alcohólica. Quiere que me quede con ella y eso soluciona nuestros problemas. Puedo tomar el mismo autobús a mi misma escuela mantener todos mis amigos, el barco tú puedes regresar a Boston y seguir vigilándome si quieres.

Desafortunadamente para ti yo estoy a cargo de tus finanzas hasta que cumplas 21 años y no me siento cómodo pidiendo enormes préstamos a tu nombre.

- ¿Quieres quedarte a cenar? Creo que le agradas a la mamá de Sandy.
- No, no le agrado.
- Yo sé que sí. Esto puede ser bueno para los dos.
- Prefiero no.
- Bien... ¿Puedes quedarte con ella media hora así puedo estar a solas con Sandy sin que su madre toque la puerta cada 20 segundos? Por favor. Solo tienes que hablar con ella. ¿Por qué no puedes ayudarme por una vez en lugar de llevarme donde el abogado a la funeraria y a la morgue? Además, es encantadora.

¿No puedes conversar? ¿Como cualquier adulto? ¿No puedes hablar de cosas aburridas por media hora?

Querido Patrick, te escribo para agradecerte por hoy.
Tu visita significó mucho para tu mamá. Estamos muy agradecidos por el amor y confianza que mostraste al ofrecerte a volver entrar en su vida. Pero no sería justo para tu mamá apresurarla en el largo y desafiante camino por venir así que te pido que me escribas a mí en el futuro para arreglar cualquier visita futura. Espero que no tomes esto como una intrusión...

- Creo que no sabes esto, pero yo...seguí en contacto con Joe.
- Lo sabía.
- Ha sido raro no ver a Patrick...
- Bien. No lo sabía. Puedes verlo si quieres.
- ¿Podemos almorzar alguna vez?
- ¿Nosotros? ¿Tú y yo?
- Sí. Porque yo... te dije muchas cosas terribles.
- No.
- Pero sé que tú nunca... tal vez no quieres hablarme.
- No es eso.
- Déjame terminar. Sin embargo mi corazón estaba destrozado. Porque siempre estará destrozado. Y sé que el tuyo también está destrozado. Pero yo no tengo que cargar... dije cosas que... debería arder en el infierno por lo que te dije.
- No, no, no, no.
- Fue solo...
- Randi, no.
- Lo siento.
- No puedo...
- Lee, te amo. No debería decir eso.
- Puedes decir eso.
- Solo...
- Disculpa, debo marcharme.
- ¿Podemos almorzar juntos?
- Lo siento, pero no lo creo. Gracias por decir todo lo que dijiste.
- No puedes morir.
- Yo no...
- Cariño... quiero que seas feliz. Cariño, te veo caminar por aquí y solo quiero decirte...
- Quisiera hablar contigo, Randi...
- Pero Lee...
- Por favor, yo...
- Lee. Lee, tienes... no sé qué... no quiero torturarte.
- No estás torturándome.
- Solo quiero decirte que me equivoqué.
- No, no. No comprendes. Ya no hay nada.

- Conseguí un empleo en Boston. Comienzo en Julio.
- ¿Cómo qué?
- Guardián. Reparaciones varias. Esta vez son solo dos edificios.
- ¿Qué vecindario encantador de Boston has elegido para que vivamos?
- Ninguno.
- ¿A qué te refieres?
- No tienes que mudarte a Boston. Yo estaré en Charlestown. Y George se hará cargo de ti.
- ¿Qué?
- Hablé con él la semana pasada. Le expliqué la situación. Georgie Junior irá a la universidad y Jimmy se gradúa el próximo año. Podemos alquilar esta casa hasta que cumplas 18 años y luego puedes regresar y quedarte si quieres. Cuando cumplas 21, puedes venderla o quedarte con ella o lo que quieras hacer. Debemos rentar el barco de todas maneras cuando finalice el verano. Tal como lo hablamos. Y cuando obtengas tu licencia, podemos... Lo resolveremos cuando llegue el momento. Sigo siendo el fiduciario y todo el tema financiero que Joe me encargó será transferido a George. Básicamente, todo queda igual, excepto que tú no tienes que mudarte.
- ¿Pero quién...? ¿Ellos serán mis custodios o...?
- Van a adoptarte.
- En fin, es así como lo arreglé. No tienes que aceptarlo. Depende de ti.
- ¿Así que vas a desaparecer?
- No. No. Lo arreglé así para que te quedes aquí. Y ellos están felices de tenerte.
- Lo sé. Son grandiosos, pero... ¿Por qué no te quedas?

- Yo aún no tengo un lugar en donde vivir.
- ¿No te dan un apartamento?
- Sí, pero estoy buscando uno con un cuarto extra. O un cuarto para un sofá cama.
- ¿Para qué?
- Para que me visites. Si vas a buscar universidades en Boston, puedes quedarte conmigo.
- No iré a la universidad.
- Entonces tendré un cuarto extra para mis cosas. ¿Tenemos que hablar de esto ahora?
- No.

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