Frases de la película La soga

Frases de la película dirigida por Alfred Hitchcock, estrenada en 1948, también conocida como Rope y Festín diabólico.

Lástima que no pudimos hacerlo a pleno sol. Bueno... no se puede tener todo.

- Era inusitado en David beber algo tan corruptor como el whisky.
- También era inusitado en él que lo asesinaran.

- ¿A quién habrías preferido? ¿A Kenneth?
- Supongo que cualquiera... habría sido lo mismo. Tú, quizá. Siempre me has dado miedo.

Yo nunca hago nada si no lo hago perfecto. Siempre quise tener talento artístico. Matar puede ser un arte. El poder de matar puede ser tan satisfactorio como el poder de crear.

Matamos por el peligro y por matar. ¡Estamos vivos! ¡Verdadera y maravillosamente vivos! Ni el champaña está a la altura
de la ocasión.

- Otros sólo hablan del crimen perfecto. Nadie comete un asesinato por puro experimento. Nadie más que nosotros. ¿Ya no tienes miedo, Phillip?
- No.
- ¿Ni siquiera de mí?
- No.
- Eso es bueno.

- No recuerdo haber sentido nada especial. Hasta que se desplomó el cuerpo y vi que habíamos terminado.
- ¿Y entonces?
- Entonces sentí una inmensa euforia.

- La reunión va a ser muy emocionante.
- ¿Con esa gente?
- Sé que son aburridos. Especialmente los Kentley. Pero había que invitarlos. Después de todo, son los padres de David.

- El único crimen que no podemos cometer es el de la debilidad. Sería un error.
- ¿Porque es humana?
- Porque es vulgar.

- El Sr. Kentley viene a ver los libros que tenía en el arca. No querrá que el pobre tenga que arrodillarse para verlos.
- Creo que se ve un poco raro.

Es sólo una soga corriente, Phillip. ¿Por qué esconderla?

- Brandon, Rupert Cadell es el único capaz de sospechar.
- Pero podría apreciar el lado artístico. Eso me emociona.

- ¿Celebramos un cumpleaños?
- Descuida. Es casi todo lo contrario.

¡Ánimo! Quizá tu suerte con Janet sea mejor de lo que crees.

- Publica sólo lo que le gusta. Generalmente filosofía.
- Letra pequeña, palabras grandes y poca venta.

Rupert es muy radical. Elige sus libros suponiendo que la gente no sólo lee, sino que también piensa. Es raro, pero simpático.

Estas manos le traerán gran fama.

- Siempre tartamudeabas cuando algo te excitaba.
- Pues, siempre me excito cuando doy una fiesta.

- "La Rama de Muérdago" era su cuento preferido, ¿verdad?
- ¿De qué se trataba?
- No recuerdo cómo empezaba. Era acerca de una linda joven. El día de su boda, se escondió por broma en un arca.
- Sí, así es.
- Pero se quedó encerrada. 50 años después encontraron su esqueleto.
- No es muy alegre.

Un pollo es tan buena razón para matar como una rubia, un colchón lleno de billetes o cualquiera de las prosaicas razones corrientes.

- En serio, Ud. no aprueba el homicidio, ¿verdad?
- Resolvería tantas cosas. Desempleo, pobreza, las filas para boletos de teatro.

- ¿Le resulta difícil entrar en los restaurantes de lujo?
- Aterrador.
- Es muy simple. Una puñaladita, señora, y Ud. puede pasar. Pase sobre el cadáver del maître. Gracias, aquí tiene su mesa.

- Conozco un hotelero a quien apuñalaría.
- No se puede apuñalar a los hoteleros. Son de los que merecen una "muerte lenta" como los amantes de las aves, los niños y los zapateadores. Los arrendadores son otra cosa. ¿Busca un apartamento? Llame a la Srta. Hacha, del Depto. de Instrumentos Cortantes.

El bien y el mal se crearon para los inferiores, que los precisan.

- Yo ahorcaría a los que quedaran, pero antes que nada, por ser estúpidos. Ahorcaría a todo incompetente. ¡Hay demasiados en el mundo!
- Ahórcame a mí. Soy tan estúpido que no sé si hablan en serio.

- Cuando yo era niña, leía mucho.
- Todos hacíamos cosas raras cuando éramos niños.

Algunas mujeres me encantan enfadadas, pero tú no, Janet.

Tú planeas tus fiestas tan bien, que es raro que falle algo.

- ¿Qué detalle?
- ¡Atar los libros de esa forma!
- Me pareció maravilloso, ¿a ti no?
- ¡Brandon, vas a echar a perder todo con tus "pequeños detalles"!

No es típico de mí olvidar algo, ¿verdad? Un psiquiatra diría que en verdad no la olvidé. Que la dejé inconscientemente
porque quería volver.

Me gustaría quedarme un rato. Quizá, hasta me gustaría verlos marchar. Jamás me ha gustado irme de una fiesta. Especialmente cuando ha sido tan estimulante. O tan extraña, como esta noche.

¡El gato y el ratón! ¿Quién es el gato y quién es el ratón?

Reconozco que Janet me dio la idea pero yo no la habría mencionado si lo que llevas en el bolsillo no delatara tu miedo.

A veces las cosas más simples inspiran las ideas más fantásticas.

- Querías que él lo supiera, ¿verdad? Para que viera lo brillante que eres. Te dije que lo descubriría. Tú quisiste invitarlo. ¡Ahora estamos perdidos! ¡Me obligaste a hacerlo! ¡Te odio!
- ¡Borracho imbécil!

- Brandon, estoy cansado. Y, en cierto modo, también estoy asustado. No quiero fingir más.
- ¿Qué hará?
- No quiero hacerlo, pero voy a ver qué hay en esa arca.
- ¿Está loco?
- Deseo estarlo, con todo mi corazón.

Hasta este mismo momento este mundo y sus habitantes han sido un enigma para mí. He tratado de descifrarlo con lógica e intelecto superior. Tú me has echado a la cara mis propias palabras, Brandon. Tenías razón. Un hombre debe atenerse a lo que dice. Pero tú le has dado a mis palabras un significado que nunca había soñado. ¡Y has tratado de retorcerlas como excusa fría y lógica de tu horrible asesinato!

Algo profundo, en lo más íntimo de ti te llevó a hacer esto. Pero hay algo dentro de mí que no me habría dejado hacerlo y no me dejaría jamás participar en ello. Me has avergonzado esta noche de toda idea mía de seres "superiores" o "inferiores". Pero te agradezco esa vergüenza. Ahora sé que cada uno de nosotros es un ser humano distinto con derecho a vivir, trabajar y pensar como individuos pero con una obligación hacia la sociedad. ¿Con qué derecho te atreviste a considerarte uno de los raros seres superiores? ¿Con qué derecho te atreviste a decidir que ese joven era inferior y que por lo tanto, se le podía matar? ¿Te creías Dios, Brandon? ¿Eso pensaste cuando lo estrangulaste? ¿Eso pensaste cuando servías comida desde su sepulcro? No sé lo que pensaste, pero sé lo que has hecho. ¡Has asesinado! ¡Has estrangulado a un ser humano como tú, que podía vivir y amar como tú nunca pudiste ni jamás podrás! No te asustes, dejaré que te juzgue la sociedad. Creo que sé lo que sucederá y yo puedo ayudar. ¡Vas a morir, Brandon! ¡Ambos van a morir! ¡Morirán!

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