Frases de la película Kramer vs. Kramer

Dirección: Robert Benton.
Actuación: Dustin Hoffman, Jane Alexander, Meryl Streep.
Género: Drama.
Estreno: 1979.
Otros títulos: Kramer contra Kramer.

- Joanna. Ya estoy en casa. Jo, vas a estar orgullosa. Tengo noticias.
- Ted.
- Un segundo. Déjame hacer esto. Jack Edwards, de contabilidad, se ha suicidado. Recogeré esas fotos mañana por la mañana.
- Te dejo.
- Cielo. No oigo nada. A ti. Gracias. Nos vemos mañana. ¿Habéis cenado?
- Te dejo. Mis llaves. Mi American Express, mis tarjetas mi chequera. He retirado 2.000 dólares de la cuenta. Es lo que tenía al casarme.
- ¿Bromeas?
- Los resguardos de lavandería. Puedes recogerlo el sábado. Tendrás que ir tú.
- ¿Qué pasa?
- He pagado el alquiler, la luz y el teléfono...
- Eliges un mal momento. Siento haber llegado tarde por ganarme la vida. Vamos, ya está bien, ¿no? Eso es todo. Ya basta, ¿vale? ¿Qué haces? ¿Adónde vas? Dime qué he hecho de malo.
- No es por ti.
- ¿No?
- Soy yo, es culpa mía. Te casaste mal. No lo resisto.
- Vamos dentro.
- No puedo más. Juro que...
- Joanna, por favor. Lo siento.
- No, no me hagas entrar ahí.
- Sólo quiero hablar.
- Si lo haces, un día acabaré saltando por la ventana.
- Por favor. Vamos. ¿Y Billy?
- No me lo llevo. No soy buena para él. Soy mala con él. No tengo paciencia. Está mejor sin mí.
- Joanna, por favor.
- Y ya no te quiero.

- ¿Te dijo adónde iba?
- Dímelo tú. ¿Cómo voy a saberlo?
- Obviamente, hablabais mucho de mis defectos a mis espaldas. Y me gustaría hablar pero mañana tengo una presentación y tengo trabajo. Así que, perdona... Tenemos un grave problema. Yo tengo un problema. Tú sólo tienes que volver a tu cama.
- De hecho...
- Durante seis meses me he matado para conseguir esa cuenta. A las cinco, era nuestra. A las ocho, el vicepresidente me nombra director creativo. ¡Vengo a compartir con mi esposa uno de los cinco mejores días de mi vida y dice que no quiere vivir conmigo! ¿No ves lo que me ha hecho?
- Arruinar uno de los mejores días de tu vida.

- Estoy preocupada por Joanna.
- Puedes preocuparte en tu propio apartamento. No tuvimos problemas hasta que tú y Charley rompisteis.
- Vaya, no te creo.
- Dime la verdad, ¿vale? ¿La convenciste tú?
- No, yo no la convencí.
- ¿Le diste un discursito?
- No. Joanna y yo hablamos mucho. Y Joanna no es una mujer feliz. Y ha necesitado mucho valor para irse de aquí.
- ¿Cuánto valor para dejar a su hijo?

¿Sabes cuando te peleas con un amigo? ¿No quieres irte y estar solo? A veces mamá y papá discuten y uno de ellos quiere estar solo.

- ¿Llamó mi mujer?
- No.
- Tendrás que cancelar Airwick a las 11:30.
- Nunca había hecho algo así, pero antes sabía cuándo se enfadaba porque estaba muy callada. Cuando yo preguntaba: "¿Qué ocurre?" ella se quedaba callada. Pero en los últimos dos meses con la locura de esta cuenta, he sido descuidado. No he prestado atención a las señales y ella está como... Creo que es un modo de hacerme parar y decirme: "También soy importante".
- ¿Hay otro hombre?
- No lo creo. Ella no es así. Tiene una amiga, Margaret, una vecina liberación de la mujer... Creo que es cosa suya. Y ha funcionado.
- ¡Me vuelvo loco!
- Mira, no te preocupes. Volverá.
- ¡No creí que fuese a ocurrirme!
- Que no te afecte.
- Sé que volverá. Estoy estupendamente.
- Tienes un problema, Ted.
- ¿Qué?
- ¿Qué harás con Billy?
- Esto ocurrió anoche. Cuando Joanna vuelva...
- No quiero entrometerme. Quiero saber qué piensas.
- Te agradezco que me dediques este rato.
- Puede que esto suene duro, pero creo que deberías enviar a Billy con algún pariente.
- ¿Hasta que vuelva Joanna?
- ¿Y si Joanna no vuelve?
- No sé...
- Ted, escúchame. Acabo de decirles a los jefes que llevarás la cuenta Mid-Atlantic. ¿Sabes? Algo así sólo ocurre una vez cada cinco o seis años. Algunos están rabiosos por habértela dado a ti. Es importante. No lo estropees. Confío en ti. Cuento contigo al 110% 7 días a la semana, 24 horas al día. No quiero preocuparme de que atiendes a un niño.
- Cuenta conmigo 25 horas al día, 8 días a la semana. No soy un perdedor, Jim. No traigo mis problemas a la oficina. Querías que me desahogase. Cuando salga de aquí, no pensaré más en ello. Soy un superviviente. Me has dado una oportunidad. No lo estropearé.

"Mi querido y dulce Billy". Ese eres tú. "Mamá se ha ido lejos. A veces, en la vida se van los papás y las mamás crían a sus pequeños hijos. Pero también puede irse una mamá y papá debe ocuparse de ti. Me he ido para encontrar algo interesante que hacer por mí misma. Todo el mundo debe hacerlo. Ser tu mamá es una cosa, pero también hay otras y esto es lo que debo hacer. No había podido explicártelo y por eso te escribo ahora. Siempre seré tu mamá y siempre te querré. Sólo que no estaré en casa sino que estaré en tu corazón. Y ahora he de irme para ser quien debería ser".

- ¿Crees que volverás a casarte? Con otra persona.
- No.
- ¿Por qué?
- Quizá sea distinto si no hay hijos, pero aunque Charley y yo no vivamos juntos, y aunque nos acostemos con otros, aunque se vuelva a casar todavía es mi marido y el padre de mis hijos. "Hasta que la muerte os separe" es totalmente cierto.
- Y si Charley supera su crisis de madurez se cansa de sus aventuras y viene a pedirte perdón. ¿Qué harías?
- Creo que si me quisiera de verdad, no me habría concedido el divorcio.
- Aún piensas en él, ¿no?
- Sólo todo el tiempo. ¿Piensas en Joanna?
- Nunca.
- Mentiroso.

- ¿Qué es esto?
- Es bistec Salisbury.
- Lo odio.
- La semana pasada te encantó.
- No. Odio esto marrón. Es asqueroso. Cebolla con salsa. Soy alérgico.
- No es cierto. La semana pasada dije que era mi favorito y dijiste: "Y el mío".
- No lo dije.
- Sí. Es hamburguesa. Come. Está delicioso. ¿Qué pasa?
- Vomitaré.
- No lo harás.
- Es asqueroso.
- No es asqueroso, Billy. Come.
- ¿Has traído el helado de chocolate?
- Sí, he traído el helado de chocolate pero no comerás hasta terminar la cena. ¿Adónde vas? Vuelve aquí. ¿Me oyes? No lo hagas. No sigas. Te lo aviso.
¿Me oyes? Escúchame. No te hagas el listo. Guárdalo para después de la cena. Si lo tocas, tendrás problemas. No te atrevas a hacerlo. ¿Me oyes? Déjalo ahí. Si te pones ese helado en la boca, tendrás graves problemas. No te atrevas a seguir. Deja esa cuchara. No voy a repetirlo. No voy a repetirlo.
- ¡Me haces daño!
- No des patadas.
- ¡Te odio!
- Pues tú no eres una ganga. ¡Eres un mimado!
- ¡Te odio!
- ¡Y yo a ti!
- ¡Quiero a mi mamá!
- Soy todo lo que tienes.

- ¿Papá?
- ¿Sí?
- Lo siento.
- Yo también. Duérmete, es muy tarde.
- ¿Papá?
- ¿Qué quieres?
- ¿Me dejarás?
- No. No te librarás de mí tan fácilmente.
- Mamá se marchó porque fui malo, ¿no?
- ¿Eso crees? No. No es eso, Billy. Tu mamá te quiere mucho y se marchó por algo que no tiene que ver contigo. No sé si tendrá sentido, pero intentaré explicártelo. Creo que mamá se fue porque por mucho tiempo intenté hacer de ella un tipo determinado de persona. El tipo de esposa que yo pensaba que debía ser. Y ella no era así. Ella era...No era así. Creo que intentó hacerme feliz durante mucho tiempo y cuando no podía, intentaba decírmelo. Pero yo no escuchaba. Estaba ocupado, muy liado sólo pensaba en mí. Y pensaba que si yo era feliz, ella era feliz. Pero creo que en el fondo ella estaba muy triste. Mamá no se fue antes porque te quiere mucho. Y el motivo de que quisiera irse era que no me soporta. No se fue por tu culpa, sino por la mía. Y ahora a dormir porque es muy tarde, ¿vale? Buenas noches. A dormir. Sueña con los angelitos. Hasta mañana.
- ¿Papá?
- ¿Sí?
- Te quiero.
- Yo también.

- Tu canguro no quiso decirme dónde estabas. Dime dónde estabas.
- Bien finalmente salí con mi profesor de francés.
- ¿Cuándo?
- El otro día.
- Una cita. ¡Sabía que me ocultabas algo!
- Pensé que estaba solo.
- Bien.
- Fuimos a cenar.
- ¿Sí?
- Descubro que está casado. Él profundiza. Me cuenta su vida...
- ¡Qué bien!
- ...y mientras yo sólo pienso que le pago a la canguro 3, 25 por hora para escuchar sus problemas.

- ¿Perderá el ojo?
- No, pero tendré que ponerle puntos.
- ¿Cuántos?
- Unos 10.
- ¿Cómo? No tema. No quedará mucha cicatriz. Tardaré unos 15 minutos, quédese aquí.
- Quiero estar con él.
- No es necesario.
- Es mi hijo. Si usted hace algo, estaré con él. Buen chico. Qué valiente.

- ¿Y Billy?
- Estupendo. Tuvo un pequeño accidente en un parque. Se cortó. Fue de miedo. Lo llevé al hospital Tiene una pequeña cicatriz. Creo que fue mi culpa. - - No lo creas. De lejos ni se ve. Le observo desde la cafetería frente a la escuela. Ha crecido tanto.
- ¿Le observas?
- Llevo 2 meses en Nueva York.
- No lo sabía.
- Da igual... Por eso quería hablar contigo. La última vez que me viste estaba muy mal...
- ¿lnsegura?
- Muy mal. Sí, estaba mal. Lo estaba.
- Ahora se te ve muy bien.
- ¿Qué?
- Tengo un discurso.
- Adelante.
- Toda mi vida me he sentido esposa, madre o hija de alguien. Ni cuando estábamos juntos sabía quién era. Por eso me fui. Creo que me encontré en California. Conseguí trabajo. Fui a ver a un buen psicólogo. Y me siento mejor conmigo misma que en toda mi vida. He aprendido mucho sobre mí.
- ¿Por ejemplo? En serio, me gustaría saber qué has aprendido.
- He aprendido que quiero a mi hijo. Y que soy capaz de cuidarle.
- ¿Qué quieres decir?
- Quiero llevármelo.
- No puedes.
- No te pongas a la defensiva.
- No lo hago. ¿Quién se fue hace 15 meses?
- Me da igual. Soy su madre.
- A 5.000 km. ¿Enviar postales te da derecho a volver?
- No he dejado de quererle.
- ¿Sabes si te quiere?
- ¿Cómo sabes que no? Vamos a discutir esto.
- Cómo en el pasado.
- No me negarás... No me digas lo que puedo o no puedo hacer. No me hables así.
- Lo sabía. Haz lo que creas conveniente.
- Lo siento.
- ¡Haz lo que quieras!

- Creo que la expresión legal es "abandono". No quisiera ser entrometido, pero es un caso muy sencillo.
- No hay casos sencillos cuando se trata de custodia. Seguro que ella tiene un abogado que le ha aconsejado mudarse aquí. Debemos probar que no es la madre adecuada. Tendré que jugar fuerte. Y si lo hago también lo harán ellos. ¿Podrá soportarlo?
- Sí.
- Le costará 15.000 dólares. Si ganamos. Si hay que recurrir, será más.
- Entiendo.
- ¿Cuántos años tiene el niño?
- Tiene 7 años.
- Será difícil.
- ¿Por qué?
- Con niños tan pequeños, el tribunal apoya a la madre.
- Ella renunció.
- No digo que no podamos ganar, pero no será fácil.

- ¿Me echas?
- Sí, te dejo marchar.
- ¿Por qué?
- Mira, Ted, esto es muy doloroso para mí. Los de arriba me han presionado mucho. No he podido hacer nada. Creo que es mejor así. Si te degrado y te doy una cuenta peor acabarías odiándome. Así acabamos de una vez. Es lo mejor.
- ¿Sabes que ella quiere la custodia? ¿Sabes que vamos a juicio? ¿Qué opciones crees que tengo sin trabajo?
- Entiendo que estés molesto...
- No quiero rogar, te lo pido como amigo. Por favor.
- Eres un tipo brillante. Tienes mucho talento. Saldrás adelante. Sobrevivirás.

- Han fijado la fecha del juicio. Será el 9 de enero.
- Debo decirle algo. Hoy me han despedido.
- Sigo aquí. Ted, no voy a mentirle. Sin trabajo no tiene ninguna oportunidad.
- Dígales... Pida a la otra parte y a su abogado un aplazamiento.
- Es demasiado tarde.
- Tendré trabajo en 24 horas.
- ¿Cómo?
- Tendré trabajo en 24 horas.

- Buenas tardes.
- Soy Kramer. Tengo una cita. Hice toda la publicidad. Fue la mejor campaña de su historia. Aquí hice la idea, el guión y gran parte de la publicidad.
- Sr. Kramer, es impresionante. Me gustaría volver a verle.
- ¿He de ver a alguien más antes de que se decida?
- Al director creativo.
- ¿Puedo verle ahora?
- Se va de vacaciones. Le daré una cita para cuando vuelva. Creo...
- Quisiera verle antes de que se vaya.
- Sr. Kramer, no...
- Quiero el puesto.
- Espere. Sr. Kramer, el Sr. Spencer.
- ¿Qué tal?
- Tiene 10 minutos. ¿Entiende que su sueldo disminuirá en 4.800 dólares?
- Sí, lo entiendo.
- ¿Y le interesa ocupar un puesto inferior?
- Lo necesito.
- Jack se pondrá en contacto con usted.
- Ahora o nunca. Ya ha visto mi currículo, y que estoy capacitado. Dígamelo hoy, no después de las fiestas. Si quiere contratarme, decídase ahora.

- ¿Estás orgulloso de mí?
- ¿Cómo lo has logrado?
- Les dije que lo quería. ¿Qué pone ahí?
- Pone "Kramer".
- Kramer. ¿Quién es?
- Nosotros.
- Eso es.

- Sra. Kramer, ¿quiere a su hijo?
- Sí, mucho.
- Y, sin embargo, le abandonó.
- Sí. Durante los últimos 5 años de matrimonio cada vez me sentía peor. Y más confundida. Necesitaba que alguien me ayudase pero cuando acudía a Ted él no estaba. Así que nos fuimos aislando nos fuimos alejando. Estaba muy inmerso en su trabajo. Y su actitud hacia mis temores y su incapacidad para afrontar mis emociones casi anularon mi autoestima. Tenía miedo y no era feliz. No vi más opción que irme. Cuando me fui, pensé que algo en mí no estaba bien y que mi hijo estaría mejor sin mí. Tras llegar a California, me di cuenta al empezar la terapia, que yo no era tan terrible. Y que necesitar un desahogo creativo o emocional que no fuese mi hijo, no me incapacitaba.
- Presento un informe del médico de la Sra. Kramer Dr. Eleanor Freedman.
- Protesto, Señoría. El informe es irrelevante y no vincula al demandado.
- Denegada.
- ¿Puede decirnos por qué pide la custodia?
- Porque es mi hijo y porque le quiero. Sé que dejé a mi hijo. Sé que hice algo horrible. Créanme, vivo con ello cada día de mi vida. Pero llegué a creer que dejarle era lo único que podía hacer y que era lo mejor para él. No podía seguir en esa casa. Y no sabía qué alternativas había y pensé que sería mejor no llevarle conmigo. Sin embargo, me han ayudado y he trabajado duro para ser un ser humano completo. No creo que sea causa para castigarme. Ni tampoco a mi hijo. Billy sólo tiene 7 años. Me necesita. No digo que no necesite a su padre pero creo que a mí me necesita más.
He sido su madre durante cinco años y medio y Ted ha hecho ese papel durante 18 meses. Pero no sé cómo nadie puede creer que tengo menos interés en cuidar de ese niño que el Sr. Kramer. Soy su madre. Soy su madre.

- ¿Cuál ha sido la relación más larga de su vida a parte de padres o amigas?
- Supongo que mi hijo.
- Que ha visto dos veces en un año. Sra. Kramer, su ex marido ¿no ha sido la relación más larga de su vida? ¿Puede hablar más alto?
- Sí.
- ¿Cuánto duró?
- Nos casamos un año antes del niño y siete años más.
- Fracasó en la relación más larga de su vida.
- Protesto.
- Denegada. La opinión de la testigo es relevante.
- No fue un fracaso.
- ¿Lo considera un éxito? Acabó en divorcio.
- ÉI ha fracasado más que yo.
- Felicidades. Acaba de reinventar el derecho matrimonial.
- ¡Protesto!
- Quiero preguntar qué ha conseguido este modelo de estabilidad y respetabilidad. ¿Fracasó usted en la relación más importante de su vida?
- No salió bien.
- No, Sra. Kramer, fue usted. ¿Fracasó usted en la relación más importante de su vida? ¿Fracasó usted?
- No.
- ¿Es eso un sí, Sra. Kramer?

- El Sr. Kramer es un buen padre. Pasa mucho tiempo con Billy. Le lee historias. Juegan juntos, hablan sin cesar. Es un padre perfecto.
- Gracias. No hay más preguntas.
- ¿Cuánto hace que conoce a la Sra. Kramer?
- Unos seis años, desde que vinieron al edificio.
- ¿Veía a menudo a Joanna Kramer y a su hijo?
- Hace un año y medio que no les veo juntos, pero antes les veía dos o tres veces por semana. Mi hija mayor y Billy juegan juntos. Descríbanos la relación entre la Sra. Kramer y su hijo.
- Buena. Joanna era buena madre. Ted y Joanna son muy buenos padres.
- ¿Le comentó la Sra. Kramer su relación con él?
- Sí.
- ¿Puede decirnos qué le dijo exactamente?
- Joanna no era feliz.
- ¿Le dijo que él era insensible a las necesidades de su hijo? ¿Puede responder? No la oigo.
- Sí, pero fue antes.
- ¿Le indujo usted a dejar a su marido?
- No, no lo hice.
- ¿Antes de que se marchase, le dijo usted:"Si tan mal estás, deberías irte"?
- No pensé que Joanna...
- ¿Le dijo: "Si tan mal estás, deberías irte"?
- Sí, pero era mi amiga...
- No hay más preguntas.
- Sra. Phelps, abandone el estrado.
- Joanna, las cosas han cambiado. Ted es otro hombre. No sabes cómo ha luchado...
- ¡Sra. Phelps!
- Están muy bien juntos.
- Abandone el estrado.
- Si les vieses juntos quizá no estarías ahí.
- ¡Sra. Phelps, basta!

Cuando mi ex mujer ha contado lo infeliz que era puede que en gran parte sea verdad. Hay muchas cosas que no entendía. Si pudiese, cambiaría muchas cosas pero a veces no puedes cambiarlas. Hay cosas que no pueden arreglarse. Mi esposa... Mi ex esposa dice que quiere a Billy, y yo la creo.
Pero no creo que se trate de eso. Si lo entiendo bien lo que importa es lo mejor para nuestro hijo. Lo mejor para Billy. Mi esposa solía decirme: "¿Por qué una mujer no puede tener ambiciones?" Tienes razón. Quizá eso lo he aprendido. Por lo mismo, me pregunto: ¿Quién dice que la mujer es mejor madre sólo por ser mujer? He reflexionado sobre qué es un buen padre. Se trata de constancia, de paciencia escucharle o fingir que escuchas si no puedes. Se trata de amor, como ha dicho ella. ¿Quién dice que la mujer tiene la exclusiva y que el hombre tiene menos emociones? Conmigo Billy tiene un hogar. No es perfecto. No soy perfecto. A veces no tengo paciencia y olvido que es un niño pequeño. Pero ahí estoy. Desayunamos y me habla, luego vamos a la escuela. Por la noche cenamos juntos y hablamos y le leo cosas. Hemos construido una vida juntos y nos queremos. Si lo destruyes puede ser irreparable. Joanna, no lo hagas, por favor.

- ¿Es cierto que le despidieron?
- Me dejaron en libertad.
- ¿Puede decirnos por qué?
- Diferencias en la empresa.
- ¿Perdió su agencia una gran cuenta por su negligencia?
- ¡Protesto!
- Intento aclarar su trayectoria profesional. No conserva sus empleos.
- Lo admitiré, Sr. Shaunessy. En publicidad no es raro que un cliente cambie de idea y se vaya...
- ¿Es cierto que interrumpió una presentación porque tenía una cita con una profesora?
- Mi hijo se sentaba junto a un niño violento.
- ¿Sí o no?
- Sí, mordió a mi hijo.
- En la primavera pasada, ¿no incumplió con Mid-Atlantic y ocasionó graves problemas e importantes gastos?
- Tuve que irme, mi hijo estaba enfermo.
- ¿Cumplió o no?
- Estaba enfermo.
- Responda.
- Intento responder. No se reduce a sí o no.
- ¿Sí o no?
- ¡Tenía fiebre! ¡Estaba enfermo! ¡Fui con él!
- Sr. Kramer, tranquilícese o le detendré por desacato.
- No cumplí.
- ¿Es usted violento?
- No.
- Protesto.
- La retiro.
- ¿Se considera un buen padre?
- Sí.
- ¿Es cierto que su hijo casi perdió un ojo?
- Protesto.
- Denegada. Responda.
- Estaba en los columpios... Y cayó y casi perdió un ojo. Cayó y se cortó.
- ¿Le dijo a su ex mujer que se sentía culpable de la herida de su hijo? ¿No le dijo:"Cuando ocurrió, me sentí culpable"?

- He perdido.
- No sabe cómo lo lamento.
- ¿Qué ha pasado?
- El juez se inclinó por la maternidad. "Ordeno que la demandante tenga la custodia a partir del lunes 23 de enero. El demandado pagará 400 dólares al mes de manutención. Derechos de visita del padre: Fines de semana alternos, una noche por semana y la mitad de las vacaciones". Ya está.
- ¿Y si recurro?
- No tiene garantías.
- Me arriesgaré.
- Será caro.
- Pagaré lo que sea.
- Ted, debo decirle algo. Esta vez pagaría Billy. Debería subirle al estrado.
- Eso no puedo hacerlo. No, no quiero hacerlo.

- Los dos queremos vivir contigo. Y fuimos a ver a ese señor que es juez para que decidiese, porque es sabio. Hablamos con él y luego pedimos su opinión. ¿Sabes? Coincidió con mamá. Pensó que sería estupendo que vivieses con ella. Y yo cenaré contigo un día por semana. Y compartiremos dos fines de semana al mes.
- ¿Dónde estará mi cama? ¿Dónde dormiré?
- Mamá te ha preparado una habitación en su casa.
- ¿Y mis juguetes?
- También allí. Los llevaremos todos allí. Si eres listo, te comprará algunos más.
- ¿Quién me leerá cuentos?
- Mamá.
- ¿Ya no me darás las buenas noches?
- No, no podré. Pero vendré a visitarte. Será estupendo. En serio.
- Si no me gusta, ¿puedo volver?
- ¿Qué dices? Estarás muy bien con mamá. En serio. Te quiere mucho.
- ¿Papá? No te olvides: Si puedes, llámame, ¿vale?

- Soy Joanna. Estoy en el vestíbulo. ¿Puedes bajar tú solo?
- Hola. ¿Qué pasa? Dime. ¿Qué ocurre?
- Esta mañana, al despertar he pensado en Billy despertándose en su habitación con las nubecitas que le pinté y pensé que debí pintarlas también en casa para que no la echase de menos. He venido para llevarle a casa. Pero ya está en su casa. Le quiero mucho. No me lo llevaré conmigo. ¿Puedo subir a hablar con él?
- Claro. Sube y habla con él, yo esperaré aquí.
- ¿Qué tal estoy?
- Estupenda.