Frases de la película ¡Huye! (Get Out)

Dirección: .
Actuación: , , .
Género: Horror, Misterio, Thriller/Suspenso.
Estreno: .
Otros títulos: Déjame salir.

- ¿Saben que soy negro?
- No. ¿Deberían saberlo?
- Me parece que es algo que quizá deberías, ya sabes mencionar.
- "Mamá y papá, mi novio negro va a ir este fin de semana, y no quiero que les dé un ataque porque es negro".
- Dijiste que yo era el primer chico negro con el que habías salido.
- ¿Y qué?
- Es tierra inexplorada para ellos. No quiero que me echen de su propiedad con una escopeta.
- No va a pasar. En primer lugar mi papá habría votado por Obama otra vez de haber podido. Le tenía verdadero cariño. Te lo digo porque va a querer hablar contigo de eso. Y va a ser una charla muy incómoda. Pero eso se debe a que es un papá inocentón. No son racistas.

Mira, Chris, dime una cosa. ¿Cómo puede meterme en líos registrar a una viejita? Es procedimiento estándar. Gary piensa que si una señora es vieja no puede secuestrar un avión. Espera. Sé que te estás riendo. En serio. El próximo 11/9 tendrá elementos geriátricos. Te lo juro.

- Señor, ¿me permite su licencia?
- Espere, ¿por qué?
- Sí. Tengo mi identificación estatal.
- No. Él no estaba manejando.
- No pregunté quién estaba manejando. Le pedí su licencia.
- ¿Por qué? No tiene sentido.
- Tome.
- No. Al diablo con eso. No se la des porque no hiciste nada malo.
- Nena, está bien. Anda.
- Siempre que hay un incidente, tenemos derecho a pedir...
- Qué idiotez.
- Señorita...

- Eso fue sexy.
- No voy a dejar que nadie se meta con mi hombre.

- ¿Cuánto tiempo lleva esto...? Esta...
- ¿Esta cosa?
- ¿Cuánto tiempo?
- Cuatro meses.
- ¿Cuatro meses?
- Cinco meses, la verdad.
- Tiene razón, estoy equivocado.
- Eso es. Acostúmbrate a decir eso.

- Esto te va a encantar. El gran logro de mi padre. Jesse Owens le ganó en las eliminatorias para las olimpiadas de Berlín en 1936. Fue cuando...
- Owens ganó enfrente de Hitler.
- Sí, qué momento. Hitler está allá arriba con sus idioteces de la raza aria perfecta. El negro llega, y le demuestra que está equivocado ante todo el mundo.
Increíble.
- Lástima para tu padre.
- Sí. Casi lo superó.

- Sé lo que estás pensando.
- ¿Qué?
- Por favor, entiendo. Familia blanca, sirvientes negros. Es un estereotipo.
- No iba a hablar de eso. No era necesario, créeme.
- No. Contratamos a Georgina y Walter para cuidar a mis padres. Cuando se murieron no tuve corazón para echarlos. Pero odio la impresión que da.
- Sí, te entiendo.
- A propósito, yo hubiera votado por Obama otra vez si hubiera podido. El mejor presidente de mi vida. Por mucho.

- ¿Fumas, Chris? ¿Quieres un cigarrillo?
- Lo voy a dejar.
- Por eso ya nunca traigo gente a la casa.
- No te estamos juzgando. Pero es un vicio detestable. Deberías dejar que Missy te lo quite.
- ¿Cómo?
- Con hipnosis. Desarrolló un método que funciona de maravilla.

- ¿Te peleabas en la calle de niño?
- Estudié judo en primer año de primaria. Deberías de haberme visto. ¿Judo? Porque con tu cuerpo y tu composición genética si te esforzaras o sea, si entrenaras duro sin andarte con cuentos, serías un monstruo.

- Te iba a hacer una llave de cabeza.. ¿Qué le pasa? Nunca había tratado así a ninguno de mis novios. Jamás, jamás, jamás. Dios. Y luego mi papá con su "mi hombre". "Mi hombre, mi hombre". Creo que nunca lo había oído ni dicho. Y ahora...
- Es lo único que dice.
- Sí. ¿Y cómo se portó mi mamá con Georgina? ¿Qué fue eso? Me pareció una locura. ¿En qué se diferencian de ese policía? Eso es lo peor del asunto.
- ¿Quieres agregar algo más? Te lo dije. No lo quería decir. No lo quería decir. No quería decir eso.
- No me gusta estar equivocada. No me había fijado. Pero lo siento.
- No, no. Espera. Ven aquí.
- Perdóname. Esto está mal.
- ¿Por qué me pides perdón?
- Porque yo te traje aquí, y son mis parientes.
- No, está bien.
- ¿Sí?
- ¿Sí? ¿Cómo estás tan calmado?
- La verdad, no es nada. Me gusta tu flujo racial.
- ¿Esto es un flujo racial?
- Un flujo racial.
- ¿Siento un flujo racial?
- Sí, sientes fluidez racial.
- Maldita sea. La fiesta.
- ¿Tan mala es?
- Son tan blancos. ¡Súper blancos!
- Todo es para bien.
- ¿Sí?
- Sí. Sabes que con mi composición genética van a pasar cosas. ¡Soy un monstruo!

- ¿Fumas enfrente de mi hija?
- Lo voy a dejar, te lo prometo.
- Es mi hija. Ella es mi hija. ¿Entiendes? ¿Qué me dices de tu mamá?
- ¿A qué te refieres? Espera, ¿estamos...?
- ¿Dónde estabas cuando murió?
- No quiero pensar en eso. En casa. Viendo la tele.
- ¿Oyes la tele? ¿Qué oyes?
- La lluvia. Estaba lloviendo.
- ¿Oyes la lluvia?
- ¿La oyes? Encuéntrala. Dime cuando la hayas encontrado. Ven aquí, Chris. Mírame.
- Ya la encontré.
- ¿Dónde estaba tu mamá?
- Venía camino a casa. No estaba en la casa.
- ¿Del trabajo? ¿Y qué haces tú?
- Nada. Nada. Me quedé ahí sentado.
- ¿No llamaste a nadie?
- No.
- ¿Por qué no?
- No sé. Pensé que si llamaba a alguien, se volvería real.
- Tienes mucho miedo. Crees que fue culpa tuya. ¿Cómo te sientes ahora?
- No me puedo mover.
- No te puedes mover.
- ¿Por qué no me puedo mover?
- Estás paralizado.
- Igual que el día que no hiciste nada. No hiciste nada. Ahora húndete en el piso.
- Espera, espera.
- Húndete. Ahora estás en el Lugar Hundido.

La piel blanca ha estado de moda los últimos 200 años, ¿no? Pero ahora está cambiando la moda. El negro está de moda.

- Es la ignorancia.
- ¿De quién?
- De todos ellos. Tienen buenas intenciones, pero no saben lo que es una vida normal. Jim Hudson.
- Chris.
- Sé quién eres. Soy un admirador de tu trabajo. Tienes un ojo excelente.
- Espera, ¿Jim Hudson? ¿Galerías Hudson?
- Créeme, no se me va la ironía de ser un corredor de arte ciego.
- ¿Cómo lo haces?
- Mi asistente me describe la obra muy detalladamente. Tú tienes talento. Las imágenes que capturas. Tan brutales, melancólicas. Son poderosas... creo.
- Gracias.
- Antes hacía mis intentos. Mayormente fotos de la naturaleza. Le envié fotos a Nat Geo 14 veces antes de darme cuenta de que no tenía el ojo.
Empecé a vender y comprar. Y entonces, perdí la vista.
- Rayos.
- Ya lo sé. La vida puede ser una broma de mal gusto. Un día, estás revelando en un cuarto oscuro. Al día siguiente, todo está oscuro. Una enfermedad genética.
- No es justo, hombre.
- Tienes razón, no es justo.

- Anoche me hipnotizaron.
- Negro, ¡no te creo!
- No. Para dejar de fumar. Fue la mamá de Rose. Es psiquiatra...
- Hermano, no me importa si es Iyanla Vanzant. No puede arreglar mi vida. No vas a meterte en mi cabeza.
- Ya lo sé. Me agarró desprevenido. Pero está bien, porque me curó. Funcionó.
- ¿Cómo es que no estás asustado? Te podía haber obligado a hacer tonterías. Hacen que ladres como perro que vueles como si fueras una paloma haciendo el ridículo, ¿ya? O, no sé si lo sepas, pero les encantan los esclavos sexuales. Estoy seguro que no son una familia pervertida. Jeffrey Dahmer se comía los sesos de la gente. Después de meterle su cosa a las cabezas. ¿Crees que se lo esperaban? Claro que no. Se reunían con él, pensando: "Voy a chuparle su cosa, quizá menearle las pelotas". No. No pudieron menearle nada porque los decapitaba. Se la chupaban pero sin sus cabezas.
Cosas raras con cabezas cercenadas. Cosas de Jeffrey Dahmer.
- Gracias por esa imagen.
- No lo estoy inventando. Lo vi en la tele. Es la vida real.
- Y son los negros de aquí. Como que se perdieron el movimiento.
- Deben de estar hipnotizados. Mira, solo estoy uniendo los puntos. Estoy analizando lo que me presentaste. Mira, creo que la mamá pone a todos en trance y se acuesta con ellos.
- Gracias, adiós.

Lo único que sé es que a veces si hay demasiados blancos me pongo nervioso.

- Mi primo tiene epilepsia. Eso no fue un ataque.
- Mi papá es neurocirujano. Él dijo que lo fue. Tiendo a creerlo.
- No fue un ataque de epilepsia.
- ¿Qué fue?
- ¿Conoces bien a ese tipo?
- Lo conocí hoy. ¿Por qué?
- Esto te va a parecer raro, pero cuando me embistió sentí que lo conocía.
- ¿Que ya habías conocido a Logan?
- No a él, sino al que me atacó.

- Te conté de la noche en que murió mi mamá. Cuando no llamé a la policía, y no salí a buscarla.
- Sí.
- Pasó una hora, luego dos, luego tres y me quedé ahí sentado. Viendo la tele.
- No podías haber hecho nada.
- Después me enteré de que había sobrevivido el primer impacto. Estaba ahí tirada sangrando, al lado del camino fría y sola. Así murió en la madrugada, con frío y sola. Y yo estaba viendo la tele. Había tiempo. Había tiempo.
- Eras un niño.
- Había tiempo. Había tiempo para encontrarla. Había tiempo, pero nadie la buscó. Tú eres lo único que tengo. No me voy a ir sin ti. No te voy a abandonar.
- ¿No?
- No, no te voy a abandonar.
- Dios. Me espantaste. Vámonos a casa.
- ¿Qué?
- Vámonos a casa. Esto está mal. Esto es un desastre. Vámonos. Inventaré algo.
- Te quiero.
- Yo también te quiero.
Buenas noches.

- ¡Hola!
- Es Dre.
- ¿Dre?
. Andre Hayworth. Salía con Verónica.
- ¿Qué Verónica?
- ¡La hermana de Teresa que trabajaba en ese cine!
- ¡Sí, es él! ¡Es él! Pero espera...¡Esto es una locura! Está muy cambiado.
- No me digas. ¿Por qué se viste así?
- No es eso, es todo. Llegó a la fiesta con una señora blanca 30 años mayor que él.
- ¡Es su esclavo sexual! ¡Demonios! ¡Te tienes que largar de ahí! Estás en una situación como de Ojos bien cerrados. ¡Vete!

- ¿Cuál es tu propósito, Chris?
- ¿Qué?
- En la vida. ¿Cuál es tu propósito?
- En este momento es encontrar las llaves.
- El fuego. Es un reflejo de nuestra mortalidad. Nacimos, respiramos...y nos morimos.
- ¿Rose?
- Estoy buscando.
- Hasta el sol morirá algún día. Pero nosotros somos divinos. Somos los dioses atrapados en capullos.

- Fuiste uno de mis favoritos.
- ¿Oíste eso, Chris? Fuiste uno de sus favoritos.

Hola. Yo soy Roman Armitage. Y si estás viendo esto, debes de estar preguntándote qué está pasando. No te preocupes. Vamos a dar un paseo.Tú has sido escogido por las ventajas físicas de las que has disfrutado toda tu vida. Con tus dones naturales y nuestra determinación ambos podremos ser parte de algo más grande. De algo perfecto. El procedimiento Coágula es un milagro hecho por el hombre. Nuestra orden lleva muchos años desarrollándolo y no fue hasta hace poco que fue perfeccionado por mis propios descendientes. Es un honor para mi familia y para mí ofrecerlo como un servicio a miembros de nuestro grupo. No desperdicies tus fuerzas, no intentes combatirlo. No puedes parar lo inevitable. ¿Y quién sabe? Quizá un día disfruten de ser miembros de la familia. Mirad al Coágula.

- ¿Rose? Cuando hablé con Chris, me dijo que tu mamá lo hipnotizó.
- Rod, ya para. Sé por qué estás llamando.
- ¿Por qué?
- Es bastante obvio, ¿no crees?
- ¿Qué?
- Que hay algo entre nosotros dos.
- No. ¿De qué hablas? Te llamé por Chris.
- No, Rod, siempre que salíamos me acuerdo que me mirabas.
- ¿De qué demonios...? ¡No! Chris es mi mejor amigo. Mira, si le hiciste algo...
- Sé que tienes ganas de metérmela, Rod.
- ¡Nadie pensó en metértela! ¿Por qué dices idioteces? ¿Qué te...? ¡Imbécil! ¡Vete al diablo! Yo no quería... ¡Vete al diablo! ¡Adiós!
¡Maldita sea! Es un genio.

- Parece que nuestra comprensión común del proceso tiene un impacto positivo en el éxito del procedimiento. Te importa poco, ¿verdad? Está bien. Déjame decirte de qué se trata. La primera fase fue el hipnotismo. Así es como te sedan. La segunda fase es esto. La preparación mental. Es psicología preoperatoria.
- ¿Preoperatoria?
- Para la tercera fase. El trasplante. Parcial, de hecho. El pedazo de tu cerebro conectado a tu sistema nervioso debe quedarse ahí, para mantener intactas las conexiones. Así que no vas a desaparecer completamente. Quedará una pizca de ti. Tendrás una consciencia limitada. Vas a poder ver y oír lo que tu cuerpo esté haciendo pero tu existencia será la de un pasajero. Un espectador. Vivirás en...
- El Lugar Hundido.
- Ahora estás en el Lugar Hundido. Sí. Así lo llama ella. Yo controlaré las funciones motoras, así que yo seré...
- Yo. Vas a ser yo.
- Muy bien, muy bien. Entendiste pronto. Te felicito.
- ¿Por qué nosotros? ¿Por qué negros?
- ¿Quién sabe? La gente quiere cambiar. Unos quieren ser más fuertes más veloces, más geniales. El negro está de moda. Pero no me incluyas con ellos. Me importa poco tu color de piel. No. Lo que yo quiero es más profundo. Quiero tu ojo, hombre. Quiero esas cosas con las que ves.

- ¡Chris! Te dije que no entraras a la casa. Digo...
- ¿Cómo me encontraste?
- Soy de la Administración de Seguridad de Transporte. Resolvemos problemas. Es lo que hacemos. Y este problema está resuelto.