Frases de la película Golpes del destino (Million Dollar Baby)

Million Dollar Baby

Frases de la película dirigida por Clint Eastwood, estrenada en 2004

A veces, simplemente no hay nada que se pueda hacer. El corte está muy marcado, muy cerca del hueso quizás tengas una vena rota o simplemente no consigues que el coagulador profundice lo suficiente... Hay todo tipo de combinaciones con las que te puedes encontrar bajo las distintas capas de carne. Y Frankie sabía cómo trabajar cada una. A la gente le encanta la violencia. Si detienes un contraataque eres un cuerpo en la lona. La misma gente, debajo del ring, no tiene ni idea de lo que es. El boxeo trata de respeto. Ten eso para ti mismo... y quítaselo al contrario.

- No entreno mujeres.
- Quizá debería, la gente que me vio pelear dicen que soy bastante dura.
- Pequeña, ser dura no es suficiente.

- ¿Qué quería Hogan?
- Nos ofrecía un combate por el título.
- Ya iba siendo hora.
- Lo rechacé rotundamente. Dos o tres peleas más y estarás listo.
- Han sido "dos o tres peleas" durante mucho tiempo, ¿sabes, Frankie?
- Mira, Willie, sólo tienes una oportunidad en el título. Si lo pierdes, significará que no volverá más.

A Frankie le gustaba decir que el boxeo no era una acción natural. Todo en el boxeo, es al revés. A veces, la mejor forma de
soltar un golpe es dar un paso atrás... pero si te vas muy atrás, has dejado totalmente de pelear.

Algunas personas dicen que la mejor cualidad que un boxeador puede tener es el corazón. Frankie dice: "Muéstrame un boxeador
que no tenga nada excepto corazón y yo te mostraré a un hombre esperando una paliza.

- ¿Hay algo más que pueda hacer por ti? -Era sólo una de esas simples preguntas. Pero Danger quería darle su mejor respuesta-.
- Bueno, señor, me gustaría convertirme en el campeón del mundo de peso mediano.

Frank le compró el "Hit Pit" a Bobby Malone hace 17 años. Bobby quería mudarse a Florida y Frankie quería algo de seguridad. Bobby murió mientras empacaba y Frank descubrió que la mayoría de los gimnasios pierden dinero.

- ¿Por qué no puedes comprar simplemente lo más barato? no tienes que comprar siempre las cosas caras.
- Huele mejor, Frankie.
- El cloro huele a cloro.

- Hay docenas de entrenadores que entrenan mujeres no tendrás ningún problema en encontrar uno.
- No necesito una docena, jefe. Usted estará bien.
- No me llames "jefe". No soy tu jefe. Y no me conviertas en eso.
- Willie, ¿listo para trabajar?
- Siempre.
- Si dejo de llamarlo "jefe", ¿me entrenará?
- No.
- Entonces tal vez lo siga haciendo.

Ella llegó del Suroeste, de Missouri. De las afueras de la ciudad de Theodosia un lugar entre cedros y robles, entre la nada y el adiós. Creció sabiendo una cosa. Era una basura.

- Estoy trabajando el saco, jefe.
- No soy tu jefe.
- Y ese saco te trabaja a ti.

- No soy un entrenador, pero pero puedo enseñarte esto si quieres.
- Agradezco cualquier ayuda que pueda darme.
- Lo que tienes que hacer es pensar que es un hombre, ¿lo ves?
- Se mueve constantemente, se mueve hacia ti, se mueve hacia los costados, y se aleja de ti. ¿Está bien? No quieres pegarle cuando viene hacia ti porque cuando viene hacia ti te va a empujar hacia atrás. Va a amortiguar tus golpes y quitarte el balance, ¿sí? Así que tienes que mirarlo cuidadosamente. Mantente girando, y moviendo tu cabeza. Debes mantener un hombro atrás, así siempre estás lista para soltar un golpe potente.

Si el boxeo tiene algo de magia es el equilibrio mágico de luchar combates más allá de la resistencia. Más allá de costillas rotas, riñones doloridos y moretones. Es la magia de arriesgar todo por un sueño que nadie mas ve excepto uno mismo.

- Yo no peleo con mujeres.
- ¿Por qué no?, ella es perfecta. Porque ¿sabes que? ella, si tú, puedes pelear con él, después puede besarlo y después puedes pelear una vez más.
- Eso es hermoso, fue casi como una poesía.

- ¿Esto es una mujer? Que me parta un rayo, amigo, creo que tiene razón. Mira esas tetas pequeñas son como picaduras de mosquitos. Son tan pequeñas hasta para una boca.
- Vi tu último combate, Shawrelle. Pasaste tanto tiempo boca abajo que creí que la lona tenía tetas.

- Voy a necesitar que me devuelvas mi pera.
- ¿Esta pera?
- Sí, esa pera, es mi pera. Y si le pegas, la gente va a pensar que estoy entrenándote.
- ¿Y eso es algo malo, jefe?
- Sí, así es. Cada vez que la tocas, me haces perder los clientes aquí.

- ¿Qué clase de entrenamiento es ese? Nunca tuve ninguno, jefe.
- Odio decirlo, pero se nota. Alguien tiene que ser sincero contigo. Odio ser el que te tiene que decir la verdad.
- Sí...
- ...bueno, perdón por usar su pera, Sr. Dunn.
- ¿No vas a llorar ahora no?
- No, señor.
- Bien. Toma. Quédate con la maldita pera.

- Sé que hace mucho que estás esperando por el título. Ojalá lo ganaras conmigo.
- Mickey Mack es un hombre de negocios, él no puede enseñarte nada.
- Tú ya me enseñaste todo lo que necesito saber.

Hay algunas cosas que la gente no quiere oír.

Danger, o lanzas un golpe o te largas de este gimnasio.

El boxeo no es un acto natural. Porque todo en él es al revés. Si quieres moverte a la izquierda, no das un paso a la izquierda empujas con la punta del pie derecho. Para moverte a la derecha, usas la punta del pie izquierdo. En vez de alejarte del dolor, como una persona normal haría avanzas hacia él.

¿Cómo te puedes permitir pagar por HBO? ¿Cuánto tiempo llevo diciéndote que ahorres tu dinero?

- ¿Cuántos años cumples?
- 32 años, señor Dunn. Y estoy celebrando que he pasado otro año, sirviendo y lavando platos. Es lo que he estado haciendo desde los 13 años. Y según usted, tendré 37 antes de poder dar un golpe decente. He estado mirando a este saco durante un mes y ahora, parece que me he dado cuenta de la simple verdad de Dios. ¿Otra verdad? Mi hermano está en la cárcel. Mi hermana estafa al gobierno, fingiendo que su bebé todavía está vivo. Mi papá está muerto, y mi mamá pesa 141 kilos. Si lo pienso bien, vuelvo a casa, la cual es un remolque usado y me compraré una freidora y algunas oreos. El problema es que esto es lo único que me hace sentir bien. Si soy muy vieja para esto, entonces no tengo nada. ¿Es suficiente toda esa sinceridad?

Si te entreno, tú no dices nada, no me harás preguntas.

Yo te enseño lo que necesitas saber y tú consigues tu millón de dólares.

Tienes que mover los pies, eso es una de las cosas que mejor te podré enseñar.

- Detente.
- ¿Qué hice mal?
- Muy bien. Hiciste dos cosas mal. Una, hiciste una pregunta. Dos, hiciste otra pregunta. Bueno, lo que quiero que hagas,
no se trata de golpear fuerte sino de golpear bien.

¿Ves como cambio mi peso al pie derecho? Entonces le pego con el revés de mi mano como si estuviera picando hielo, con un picahielos. Después vuelvo, y cambio a mi pie izquierdo y le pego con mi mano derecha.

Descansa cuando mueras.

No puedes simplemente decirle que se olvide de todo lo que sabe tienes que hacer que se olvide de sus huesos. Hazlo que se canse tanto, que sólo te escuche a ti. Que sólo escuche tu voz. Que sólo haga lo que tú dices, y nada más.

Enséñale como mantener su equilibrio, y sacárselo al otro tipo. Cómo genera un momento con la punta del pie derecho. Y cómo flexionar sus rodillas cuando da un Jab. Cómo defenderse y contraatacar para que el contrario no quiera venir sobre ti. Entonces, deberás enseñarle todo nuevamente. Una y otra vez. Hasta que piense que nació de esa forma.

¿Crees que estoy lista para una pelea, jefe?

No estás respirando.

- No estás respirando. Lamento no estar de acuerdo.
- Cada vez que estás bajo presión, aguantas la respiración.
- Deja de hacer eso.
- Está bien. Pero aparte de eso, lo hago bastante bien, ¿no? Quiero decir, para una chica.
- Yo no entreno a chicas.

- ¿Cuánto pesa?
- ¿Qué?
- Los problemas en mi familia, vienen por kilo.

- ¿Sally trata de arreglar una pelea con Adaggio?
- ¿Qué sé yo? Sólo vengo porque me gustan las peleas.

- Cuando venga con su puño alto, la esquivas y le das un buen gancho.
- ¿Tienes uno?
- Tengo uno aquí.

El cuerpo sabe lo que el boxeador no. Sabe cuando protegerse. Un cuello sólo puede hasta un punto, gíralo mucho más y el cuerpo dice "Oye, desde aquí me encargo yo porque no tienes idea de lo que haces"... Se llama el mecanismo del knock out.

Sugar Ray haría eso. La chica tiene azúcar.

- Olvidaste las reglas.
- ¿Cuáles son las reglas?
- ¿Mantener la izquierda alta?
- Protegerte en todo momento.

Todos los boxeadores son testarudos de alguna forma u otra. Gran parte de ellos siempre creen que saben mucho más que tú en algunos temas.

- Pensé que era el objetivo.
- El objetivo es que seas buena. No puedes ser buena si las noqueas en la primera round. ¿Cómo voy a conseguirte peleas? A nadie le gusta ver a su boxeadora avergonzada.

- ¿Por qué aún sigo peleando en cuatro rounds, jefe?
- Porque no tienes los pulmones para seis rounds, por eso.
- Sí, si las sigo noqueando en el primer round.

Mo Cuishle.

- ¿Qué aprendiste esta noche?
- Siempre protegerme.
- ¿Cuál es la regla?
- Siempre protegerme.

Algunas heridas son muy profundas, o muy cercanas a los huesos. No importa cuanto trabajes en ellas, no puedes detener la hemorragia.

- Ella no tiene nada que perder, tú no tienes nada que ganar.
- Pero aún así sería una buena pelea.

Todos tienen un número específico de peleas. Nadie te dice cuál es ese número. El mío era 109. Sólo que no quería admitirlo. En el cuarto round se me abrió la ceja. La sangre empezó a entrar en mi ojo. Debieron haber detenido la pelea pero yo sólo era un negro en San Berdoo. La sangre era para lo que yo estaba ahí. Round tras round, conseguía que Frankie cubriera mi herida. Él hablaba de tirar la toalla, pero no era el entrenador y no podía tirar nada. Round tras round estuvo discutiendo conmigo. Estaba casi fuera y cada vez me provocaban más daño los golpes. Llegué a 15 rounds. Perdí por puntos. En la mañana siguiente, perdí mi ojo. En 23 años no ha dicho nada al respecto. No tiene que hacerlo. Puedo verlo en su cara cada vez que me mira. De alguna forma, Frankie cree que debió haber detenido esa pelea. Que debió haberme salvado el ojo. Se pasa la vida deseando poder regresar a esa pelea 109. Yo quería llegar a la 110.

Si vas por ahí gastando en cosas sin importancia, ¿qué obtienes? ¿Entiendes? Si esperas demasiado, no obtendrás nada.

Ella no era la atracción principal. Sólo estaba en la pelea de inauguración del título de peso mediano. Pero pregunta a alguien que estuvo allí, no podrían decirte quién más peleó esa noche.

- No puedo entrar, no puedo acercarme para golpearla.
- ¿Sabes por qué es?
- ¿Por qué?
- Porque es mejor boxeadora que tú, por eso. Es más joven, es más fuerte y tiene más experiencia. Ahora, ¿qué vas a hacer al respecto?

Siempre fue: "Mo Cuishle". Parece que hay irlandeses por todos lados. O gente que quiere serlo.

Encuentra a un hombre, Mary Ann. Vive debidamente. La gente escucha lo que haces y se ríen. Me duele tener que decírtelo pero, se ríen de ti.

- ¿Prefieres ir en avión o en coche?
- Así que al fin tengo que decidir algo.
- Eso es lo que estoy diciendo.
- Bien. Ir en avión hasta allí. Volver en coche.
- Es la cosa más estúpida que he escuchado.

Cualquiera puede perder una pelea. Cualquiera puede perder una, hijo... cuando te recuperes, podrás ser el campeón del mundo.

Usa el jab. Justo en sus pechos. Hasta que se vuelvan azules y se caigan.

- ¿Qué hago sobre "La Osa"?
- Pégatele al costado y dale ganchos al hígado.
- He estado haciendo eso. Está hecha de acero.
- No quiero que vayas directo al hígado. Cuando se abracen golpéala directo en el culo, ¿entiendes? Directo al nervio ciático. Y sigue golpeando ahí, golpeando ahí. Continúa ahí. ¿Escuchaste?
- ¿Y qué hay del árbitro?
- Quédate entre ella y el árbitro y estarás bien.

Es tuya. Mantenlo bien y mantenlo levantado.

¡Mo Cuishle! ¡Mo Cuishle! ¡Mo Cuishle!

Los doctores de aquí no tienen ni idea, es por eso que viven en el desierto. En cuanto pueda, te trasladaré. Te voy a llevar a un lugar dondeen verdad estudien buena medicina.

De cualquier forma, te diré en inglés lo que acabas de decir. Dice: "Ahora me levantaré y me iré libre a la pequeña cabaña de allí, hecha de paredes claras. Y tendré un poco de paz ahí. Porque la paz llega lentamente. Llega desde los valles en la mañana hasta los cantos de los grillos".

Mamá, toma a Mardell y a J.D. e váyanse a casa. Antes de que le diga a ese abogado de ahí que estabas tan preocupada por tu ayuda social que nunca firmaste los papeles de la casa como se suponía que harías. Así que cuando tenga ganas podré vender la casa y sacar tu gordo trasero de allí. Y si alguna vez vuelves será exactamente lo que haré.

- Todo saldrá bien, ¿me escuchas?
- Siempre escucho tu voz, jefe.

Cuando nací pesaba 1 kilo y 300 gramos. Papá solía decirme que luché para llegar a este mundo. Y lucharé para salir de él.

No sabe lo testaruda que es. Lo más difícil fue entrenarla. Otros luchadores hacen exactamente lo que les dices que hagan y ella preguntaba "¿Por qué esto? ¿Por qué lo otro?"... y lo hacía a su modo igualmente. Y cuando luchó por el título, ganando sin esfuerzo no fue por escucharme a mí. Pero ahora quiere morir. Y yo sólo quiero que se quede conmigo. Y juro por Dios, Padre hacerlo sería cometer un pecado. Pero manteniéndola viva, la estoy matando. ¿Entiende lo que le digo? ¿Qué puedo elegir?
- Nada. Hazte a un lado, Frankie. Déjala con Dios.
- No pide que le ayude Dios, me pide que lo haga yo.
- Frankie, te he visto en misa casi cada día durante 23 años. Los únicos que vienen a la iglesia tanto es porque no pueden perdonarse de algo. Sea cual sea lo que cargas no hay nada comparado a esto. Olvídate de Dios. O del cielo y el infierno. Si haces esto estarás perdido. Caerás tan hondo que nunca te volverás a encontrar.

- Yo encontré una boxeadora. Tú has hecho de ella la mejor boxeadora que pudo ser.
- Yo la maté.
- No digas eso.
- Maggie entró por esa puerta con nada más que valor. Ninguna oportunidad en su vida le brindaba lo que quería ser. Pero un año y medio más tarde, estaba peleando por el Título Mundial. Tú hiciste eso. La gente muere todos los días, Frankie. Limpiando suelos, lavando platos. ¿Y sabes cuál es su último pensamiento? "Nunca tuve mi oportunidad." Gracias a ti, Maggie tuvo su oportunidad. Si muere hoy, ¿sabes cuál sería su último pensamiento? "Creo que lo he hecho bien." Sé que yo podría descansar con eso.

"Mo-Cuishle" significa "cariño mío". "Mi sangre".

"Duro no es suficiente"

Espero que haya ido a encontrarte y pedirle una vez más que lo perdones. Pero quizás no haya quedado nada en su corazón. Sólo espero que haya encontrado algún lugar donde encontrar un poco de paz. Un lugar entre los cedros y los robles, algún lugar entre la nada y el adiós. Pero eso probablemente sea una ilusión vana. No importa dónde esté. Pensé que deberías saber qué clase de hombre era tu padre.

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