Frases de la película Francotirador (American Sniper)

Frases de la película dirigida por Clint Eastwood, estrenada en 2014

- Tengo a una mujer y un niño 180 metros fuera, moviéndose hacia el convoy. Los brazos de ella no se mueven. Carga algo. Tiene una granada RKG rusa y se la acaba de dar al niño.
- ¿Dices una mujer y un niño?
- ¿Los ves? ¿Puedes confirmar?
- Negativo. Conoces las reglas. Tú decides.

- Nunca dejes tu rifle en la tierra.
- Sí, señor.

Fue un magnífico tiro, hijo. Tienes un don. Algún día serás un buen cazador.

Hay tres tipos de personas en este mundo. Ovejas, lobos y perros pastores. Algunos prefieren creer que el mal no existe en el mundo. Y si él oscureciera sus casas, no sabrían cómo protegerse. Ellos son las ovejas. Luego están los depredadores. Usan la violencia para alimentarse del débil. Ellos son los lobos. Y están aquellos bendecidos con el don de la agresión y la imperiosa necesidad de proteger al rebaño. Esos hombres son una especie rara que vive para confrontar al lobo. Ellos son los perros pastores. No estamos criando ovejas en esta familia. Y los azotaré si se convierten en lobos. Pero protegemos a los nuestros. Si alguien trata de pelear contigo o trata de molestar a tu hermanito, tienes mi permiso de acabar con eso.

Crees que eres un vaquero porque vas al rodeo. No eres un vaquero. Solo eres un obrero de rancho. ¡Y eres malo en la cama!

- ¿Te gusta pelear?
- Sí, señor.
- Te gusta pelear. Muy bien, te presento a la elite guerrera. "SEAL". Mar, Aire y Tierra.
- No me gusta mucho el agua, señor.
- ¿No? No es para débiles de corazón. La mayoría renuncia.
- No soy la mayoría, señor. No renuncio.

Mira tu trasero gordo, pálido y tembloroso. Maldición, hijo. ¡Eres un gran consumidor de comida chatarra!

- ¡"D"! ¿Por qué sigues tratando de entrar al equipo? Todos saben que los negros no nadan.
- Está bien, señor. ¡No soy negro!
- ¿No
- No, soy el nuevo negro. Corremos lento, saltamos bajo, nadamos bien y compramos en Gap. ¡Y enorgullezco al blanco cuando me acuesto con sus mujeres! ¡Las dejo felices!

¡Gallina! Ahí está. Es de los que abandonan. Dices adiós, digo buen viaje. Los abandona aquí, los abandonará en la batalla. Cuando se ponga difícil, no ayudará. Si les disparan, no los salvará.

¡Estoy buscando guerreros!

¿Le hablo a tu mamá, anciano? ¡Ella podría reemplazarte!

- ¿Qué sucede contigo, anciano? ¿Cómo te sientes?
- ¡Hooyah! Peligroso. Me siento peligroso.
- ¡Hooyah! ¡Kyle se siente peligroso!

Si queremos un blanco más pequeño usaremos tu brazo.

- Un verdadero campesino.
- No soy campesino, soy de Texas.
- ¿Cuál es la diferencia?
- Montamos caballos y ellos montan a sus primos.

- Son unos arrogantes, idiotas y egocéntricos que creen que pueden mentir, engañar y hacer lo que quieran. Nunca saldría con un SEAL.
- ¿Por qué me dices egocéntrico? Daría mi vida por mi país.
- ¿Por qué?
- Porque es el mejor país del mundo y haría todo para protegerlo.

- Es bastante egoísta pensar que puedes protegernos a todos, ¿no, Chris?
- Bueno, nuestro comandante dijo que hay tres-- Dijo que deben preocuparnos tres cosas: ego, alcohol y mujeres.
- Bueno parece que estás bajo ataque.
- Eres bonita. Eres tan hermosa.

Sientan la respiración en cada célula del cuerpo. Es nuestro ritual. Dominamos la respiración, dominamos la mente. Jalar el gatillo será un esfuerzo inconsciente. Estarán conscientes de él, pero no lo dirigirán. Al exhalar, encuentren su pausa respiratoria natural y el espacio entre latidos.

Objetivo pequeño, falla pequeña. Si le apuntan a un botón, pueden fallar por 5 cm. Si le apuntan a una camisa, podrían fallar por 60 cm.

- ¿Siempre quisiste ser soldado?
- No, quería ser vaquero pero... No sé, lo hice y pensé que estaba destinado a más.
- ¿Y empezaste a rescatar chicas de los bares?
- Creo que rescaté al bar de ti.

- ¿Piensas lo que pasa cuando hay una persona al otro lado del arma?
- No sé. Solo espero poder hacer mi trabajo cuando deba hacerlo.

¿Estamos viendo el mismo blanco? Estás levantando polvo. Y descuida, hacemos médicos de los que no saben disparar.

- ¿No cierras el ojo al disparar?
- Si cierro el otro ojo no veo lo que hay ahí.
- No hay nada más que el blanco. Negativo, señor. Ahí hay algo.

- No hay nada qué temer. Todo es parte del plan.
- Casi se te sale el corazón.
- Es que no soy el único que va a la guerra, es todo.

- También tienen francotiradores.
- No te apuntarán a la cabeza.
- Hay un francotirador que vuela cabezas a 450 metros. Le dicen Mustafa. Está en el equipo olímpico.
- ¿Ahora es un deporte olímpico?

- Marc Lee dijo que mataste a tu primero. ¿Es verdad?
- Era un niño que apenas tenía pelo en las bolas. La madre le dio una granada. Lo envió a matar marines. Fue la peor maldad que haya visto.
- Sí, pero, oye, viejo sabes que ese niño pudo matar a 10 marines, ¿no?
- Sí, pero yo lo maté.
- Hiciste tu trabajo. Es el fin de la historia.
- No pensé que el primero que mataría sería así.

- Mataste más que todos los francotiradores.
- Pero ellos le dieron a uno nuestro.
- No puedes disparar lo que no ves.

Su esposa dijo que llevaba un Corán. No sé cómo se ve un Corán pero sé lo que él llevaba. Metal prensado, tiros 7.62 y parecía un AK-47.

- ¿Quieres que te diga cosas sucias?
- Sí. Espera. Espera un poco. Tengo el teléfono en una mano y un arma en la otra así que no sé qué hacer.
- Tendrás que decidir qué es más importante, nene.
- Embarazadas ardientes.
- Gorda y ardiente. Es horrible.
- Lo haría contigo aunque pesaras 150 kilos.
- Qué romántico.

- Si estoy en la calle, Marc...
- De casa en casa es el trabajo más mortal aquí. ¿Tienes complejo de salvador?
- Solo quiero atrapar a los malos, si no los veo, no puedo dispararles.
- Ellos te conocen y se sienten invencibles contigo allá arriba.
- No lo son.
- Lo son si creen que lo son.

- Voy a limpiar casas con los marines. ¿Vienes?
- Claro que no, no voy. No, viejo, me gusta mi vida. Quiero volver vivo a casa. Mi trabajo no es derribar puertas. Eligieron el trabajo equivocado. No haré esa mierda.

Sé que todos ustedes son asesinos pero hay cosas simples que podría enseñarles. Para mantenernos vivos. ¿Qué dicen?

Al hombre que viene le dicen "El Carnicero". Es el desesperado. Hijo de Shaytan, hijo del diablo.

¿Sabes que El Carnicero es el sicario de Zarqawi? Dicen que su arma preferida es un taladro.

- Fui al seminario antes de unirme a la Armada. Iba a ser un predicador.
- ¿Y por qué no?
- Me encanta el juego. Me encantan los dados.
- Mi tipo de predicador.

¿No has oído? Me dicen Leyenda.

Hablas con ellos. Mueres con ellos.

- Tengo un extraterrestre creciendo en mí.
- Y hay un extraño en mi habitación.

Hay una guerra. Hay gente muriendo. Nadie habla de eso. Es como si no estuviera pasando. Usamos nuestros celulares, vivimos vidas simples y simplistas. Ni siquiera está en las noticias. A nadie le importa. Hay una guerra, voy al centro comercial. No debería estar aquí.

Estas guerras se ganan y se pierden en las mentes de nuestro enemigo.

- Ahora eres el hombre más buscado en Irak. Ofrecen 180 mil por tu cabeza. Felicidades.
- No le digan a mi esposa. Podría tomar ese número ahora.

- Sé que quieres armar un escuadrón de acción directa para cazar al Carnicero.
- Sí, señor.
- Tenemos inteligencia indicando su área de operaciones. Quiero meterles el temor de Dios a estos salvajes y encontrarlo.

Siempre tienes algo que decir, desgraciado. Esa Biblia tuya, ¿es a prueba de balas?

Dios, país, familia, ¿correcto?

Crecí en Oregón, teníamos una reja eléctrica en nuestra propiedad. Los niños la agarrábamos a ver quién aguantaba más. La guerra se siente así. Pone un rayo en tus huesos y hace difícil que te agarres de otra cosa.

¿Quieres que estos desgraciados vayan a San Diego o Nueva York? Protegemos más que solo esta tierra.

- Registré un punto de entrada. Está adentro, será difícil entrar.
- No estés tan seguro. Quizá vea a Leyenda y lo deja entrar, a una gran celebridad. Le pide que firme su burka. Va a las fiestas de cumpleaños de su hijo.

Ahora dile que lo enviaremos a detención y un tribunal iraquí decidirá qué hacer con él. O puede ayudarnos a entrar al restaurante de abajo.

- Muchos perdieron más que una pierna.
- ¿Perdiste algunos amigos?
- Eso también. Pero hablo de los que vivieron. Los que lograron regresar, pero no regresaron, ¿sí? No parecen estar bien.

- Hago recuerdos yo sola. No tengo con quien compartirlos.
- Bueno, tenemos toda la vida para eso.
- ¿Cuándo comienza eso? Aun cuando estás aquí, no estás aquí. Te veo. Te siento. Pero no estás aquí.

- Eres el padre de mis hijos, pero ellos te hacen volver.
- Sí, pero ellos no pueden esperar y nosotros sí.
- Si crees que esta guerra no te está cambiando, te equivocas. Llegará un momento en que te afectará.

- ¡Oye! Tengo el anillo.
- ¿De dónde? ¿De aquí?
- Sí, claro. Es mucho más barato aquí.
- ¿Se lo compraste a los salvajes? ¿Cómo sabes que no es un diamante de sangre?
- ¿Qué importa? Has derramado mucha sangre aquí. Eres la Leyenda.
- No por un anillo.

- Sabes algo, D predigo que en 20 años, tendremos una reunión y estarás casado con un tipo.
- Siempre y cuando cocines y limpies.

"Algunos persiguen la Gloria y otros se topan con ella sin esperar encontrarla.
De cualquier forma, es un gesto noble que te la otorguen.
Mi pregunta es: ¿Cuándo se desvanece la gloria y se vuelve una cruzada errónea?
¿O un medio injustificado que te consume completamente?
Yo he visto la guerra y he visto la muerte".

Operábamos sin emociones y caímos en una emboscada. Pero eso no fue lo que lo mató. Fue la carta. La carta mató a Marc. Simplemente se dejó ir y pagó el precio.

- Dicen que arreglarán mi cara.
- Gracias a Dios. Ya era hora. Tu cara necesita arreglo.

- No sabes cuándo retirarte. Hiciste tu parte. Nos sacrificamos. Deja que alguien más vaya.
- ¿Dejar que alguien más vaya? No me soportaría si lo hiciera.
- Encuentra una forma. Debes hacerlo. Necesito que vuelvas a ser humano. Te necesito aquí. Mi amor, te necesito aquí. Si te vuelves a ir no creo que estaremos aquí cuando regreses.

Conozcan al mago de los sueños.

- Tengo algo a 1700m.
- Mierda, no puede ver tan lejos. No dispares. Nos vas a exponer.
- Tiene razón, Leyenda. Eso no es bueno.
- Corrección. Son 1900m.
- Eso es casi 2 km. Es un tiro imposible, Chris.
- Es él.

- Si lo tienes, dale, viejo.
- Objetivo pequeño, falla pequeña.
- Hazlo por Biggles.

Misión cumplida. Él podía ver a los nuestros. Y yo lo maté.

- Aquí Río 2 Bravo solicitando bombardeo. Cuadrante 04837959.
- Esa es su posición.
- Conozco mi maldita posición.

- ¿Estás preocupado?
- No, señor.
- ¿No te preocupa lo que pasó o podría pasar?
- No, señor, eso no me preocupa.
- Te haré una pregunta, Chris. ¿Cuánto tiempo pasaste fuera?
- Fueron cuatro misiones, son--
- Es como, ¿qué, mil días?
- Sí, algo así.
- ¿Te sorprendería si te dijera que la Armada te acreditó más de 160 muertes? ¿Alguna vez piensas que viste o hiciste cosas allá que desearías no haber hecho?
- Eso no me pasa a mí. No.
- ¿Qué no te pasa?
- Solo protegía a mis chicos. Ellos querían matar a los nuestros y estoy dispuesto a enfrentar al Creador y responder por cada disparo. Lo que me obsesiona son todos los que no pude salvar. Estoy dispuesto y soy capaz de estar ahí, pero no. Estoy aquí.
- ¿Quisieras haber salvado a más?
- Sí, señor.
- Puedes caminar por cualquier sala de este hospital. Tenemos muchos que necesitan salvarse.

- Todavía fumo, pero no me molesta porque me salvó la mano derecha.
- ¿Cómo?
- Cuando exploté, mis dos manos estaban abajo en el volante. Y justo antes de la explosión, quité mi mano tomé un cigarrillo, me lo puse en la boca. Cuando lo iba a prender sucedió la explosión. Arrancó toda la parte de abajo del volante y mi mano izquierda. Tuve suerte de estar así. Es decir, mi mano derecha está muy mal, pero...
- Sí.
- Aún la tengo.
- ¿Y aún fumas?
- Sí, aún fumo.

- ¿Por qué lo haces?
- Nos cuidamos unos a otros, ¿no?
- Veamos si le das a dos seguidos.
- ¡Acierto!
- Muy bien.
- ¡Acierto!
- ¿Ahora quién es la leyenda?
- Es un título que no quieres.

- Sabes que es una gran cosa detener un corazón latiendo.
- Sí.
- Es lo que haremos juntos en tu primera vez.
- Muy bien.
- Recuerda, debes estar calmado confiado y nunca dudar.

- Manos arriba, señorita.
- Claro que no.
- Manos arriba. Ahora, baja esos calzones. Pero bájalos lentamente.

- Estoy orgullosa de ti. Eres un gran padre. Y estoy muy contenta de tener a mi esposo de regreso. Y sé lo duro que luchaste por estar aquí.
- Vale la pena luchar por ti.

- Cuida a nuestras mujeres, ¿sí?
- Sí.
- Bien. Es una gran responsabilidad. ¿Estás listo?

Manejaremos unas dos horas dispararemos armas y tal vez conversemos en el camino. ¿Qué dices? Muy bien. Vamos.

Chris Kyle fue asesinado ese día por un veterano al que quería ayudar.

En memoria de Chris Kyle. Ceremonia en su memoria Estadio de los Cowboys.

Frases archivadas en Acción, Biografía, Clint Eastwood, Drama, Guerra, Historia, Thriller/Suspenso, enviadas por .

nos envió estas frases

Jos es desarrollador web y es el fundador de Frases de la película.


ha mandado las frases de 220 películas, ¡Te invitamos a enviar las frases de una película!

Deja un comentario

Síguenos en las redes sociales

Frases de la película es desarrollado por Jos Velasco