Frases de la película El viaje más largo (The Longest Ride)

Frases de la película dirigida por George Tillman Jr., estrenada en 2015

Luke Collins es joven, apuesto, y es un mago con los toros. Pero, ahora, está a punto de enfrentarse a su peor pesadilla.

- No necesito distracciones.
- Eres la única chica que conozco que no tendría un romance con un vaquero.

- ¿Una beca? Qué importante.
- Sabía que las propinas en la cafetería de mi papá no bastarían y es que me encanta el arte. Me encanta todo al respecto, estudiarlo, la cultura que origina la experiencia humana, todo resumido en una sola cosa. La ira, la tristeza el amor, la pasión, la aceptación la historia.

Todos los jinetes de toros se lesionan. La pregunta no es si sucederá, sino cuándo.

Eres muy sofisticado, para ser pueblerino.

"10 de abril de 1940. Querida Ruth: El día de hoy comenzó como cualquier otro. Pero cuando entraste a la tienda de mi padre tan hermosa, tan llena de vida supe que mi vida cambiaría para siempre".

- A veces pienso ¿qué derecho tengo a ser feliz si hay tanto sufrimiento en el mundo?
- O podrías pensar: "¿Qué derecho tengo a ser infeliz?"
- Es cierto. Para ser poblerino, eres todo un filósofo.

- ¿Cuándo vas a dejar de montar toros, Luke?
- Mamá, ya te dije que no puedo.
- ¿En serio? ¿Ya olvidaste tu lesión en la cabeza?
- Soy adulto.
- Solo quiero que llegues a viejo.

- En Viena, todo el mundo se arregla, siempre. Incluso para pasear por el parque. Es elegante.
- Pero es julio en Carolina del Norte.

- ¿No es maravilloso? Es un paisaje muy personal. Muy directo y franco. Simplificado y distorsionado. Todo al mismo tiempo. ¿No te fascina?
- Me fascina lo mucho que te fascina.

"Ese beso, nuestro primer beso fue una promesa de todo lo que vendría. Los días se convirtieron en meses. Los fines de semana explorábamos lugares nuevos. Yo jamás había salido de vacaciones. Aunque, de haberlo hecho no habrían sido tan memorables como estas".

- Ruth, sé que no soy un hombre rico. No sé nada sobre arte. Solo puedo prometer que te amaré cada segundo del resto de mi vida.
- ¿En serio?
- ¿Te casas conmigo?
- ¡Sí! ¡Sí, sí, sí! ¿Por qué tardaste tanto?

- Quiero casarme contigo.
- Si lo haces, quizá no tengas familia. ¿En serio estás dispuesta a renunciar a eso?

La guerra había terminado y en lo que a mí concernía también mi vida.

Cuando te fuiste a la guerra, yo me quedé aquí aferrada a la esperanza de que volverías a casa y nos casaríamos. Sí, y que tendríamos hijos. Pero eso es un sueño, Ira. Tú eres real. No sé qué nos depara el futuro, pero sé que no hay futuro sin ti. A no ser que ya no me ames.

Y en ese momento ambos supimos que la posibilidad de una vida juntos era más grande que el riesgo de estar separados.

- Me das envidia
- ¿Por qué?
- De pequeña, quería ser como todos los demás.
- Me gustas precisamente porque eres muy distinta a los demás.
- Tú tampoco estás tan mal. Creo que antes de conocerte, lo más cerca que había estado del ganado era... la carne asada.

Solo puedes tocarlo con una mano.... Si pierdes el equilibrio, aunque sea un poco, pierdes puntos. Pero si controlas al toro, ganas puntos por estilo. Al toro también se le juzga, por su velocidad, agilidad y poder. Si se sacude o te da vueltas. Algunos toros son malvados. Y otros... Otros son unos monstruos.

Miren bien su trabajo para entenderlo. Pero quiero poder controlar los accidentes y no dejarlos al azar ni a Dios, ni a la suerte, o como quieran llamarlo... Les enseño a mirar. Así, incluso un accidente tendrá un propósito y dirección.

Durante más de 500 años, los pintores han reproducido lo que ven. ¡Luego llegó Kandinsky y rompió todas las reglas!

- Dicen que los jinetes de toros son tontos o están locos.
- Sí, ¿y tú?
- No lo sé. Supongo que un poco de ambos.

- ¿80,000 dólares, en serio?
- Mucha gente opina que es un genio.
- Sí, lo es para hacer que la gente pague 80,000 dólares por eso.

- ¿Qué opinas de la exposición?
- ¿Francamente?
- Claro.
- Creo que aquí hay más excremento que donde yo trabajo.

Sabes cuánto me he esforzado por encajar en tu mundo. ¡Intenta encajar en el mío!

Venimos de mundos muy distintos. Pero jamás había sentido esto por nadie. No todo el mundo consigue eso.

- Tal vez críe pollos o trabaje en la fábrica.
- Si eso es lo que quieres. Puedes ser lo que quieras, Daniel McDonald. Lo que sea. Granjero, abogado, astrónomo.

Luke, deja de minimizar la gravedad de tu estado. Si se interesa por su amigo, hágalo entender que terminaron sus días como jinete.

- ¡Sí, te elegí a ti! ¡En vez de a Nueva York! En vez de mis prácticas. Te elegí en vez de todo.
- No te pedí que cambiaras tu vida, no esperes que cambie la mía. A esto me dedico. Es lo único que sé. Esto es mi vida.
- Creí que era nuestra vida. No puedo verte arruinarla.

Es aterrador cómo las personas más cercanas a ti pueden convertirse tan rápidamente en desconocidos.

Necesito decir algo. Me enamoré de ti la primera vez que te vi. Eras la chica más asombrosa y hermosa que había conocido y no sé cómo, me elegiste a mí. Pero lo mucho que te amaba entonces no es nada comparado con cómo te amo ahora. Ahora, te amo con todo mi ser. Creo que deberías irte. Te amo tanto que solo deseo que seas feliz. Aunque esa felicidad ya no me incluya.

El amor exige sacrificios.

Y de ese día en adelante, Sophia no fue exactamente "felices para siempre", pero casi. Nos concentramos en celebrar las cosas maravillosas que teníamos en vez de lamentar las que no teníamos.

Yo seguí escribiéndole cartas a Ruth aunque la veía todos los días.

Muchos años maravillosos. Aunque, claro, nunca los suficientes.

Ruth Levinson, mi maestra de tercer grado. Ella me dijo que podía ser lo que quisiera al crecer.

Son ocho segundos. No más que eso. Esa chica podría ser el resto de tu vida.

El repertorio Levinson es la mayor colección privada y la más valiosa. Hay piezas no solo de Black Mountain sino de todo el mundo. Veremos artistas contemporáneos como Andy Warhol, Pat Passlof y Willem de Kooning. Son obras de arte asombrosas e increíblemente diversas, como ya saben. Jamás se habían encontrado en un solo lugar.

Mi nombre es Ira Levinson. Soy un hombre ordinario que se enamoró de una mujer extraordinaria. En esta habitación verán obras de arte hermosas e invaluables. Ruth tenía un ojo extraordinario para el talento mientras que yo solo tenía ojos para ella. Para mí la gran felicidad de coleccionar no estaba en el arte en sí sino en con quién lo coleccionaba. Mi amada Ruth. La felicidad que le daban estas pinturas era incalculable. Y compartir esa felicidad fue el gran privilegio de mi vida. Celebramos, tuvimos logros. Soportamos, llegamos a acuerdos. Y, por encima de todo amamos. La verdadera obra de arte fue el viaje más largo que Ruth y yo compartimos. Esto que se llama vida. Cambiaría sin dudar cualquiera de estas pinturas por oír su voz o ver su sonrisa solo una vez más.

- Esta tarde me tocó Rango en el sorteo. Pensé que si podía montar a ese desgraciado si lograba llegar a 8 segundos tendría lo que siempre había deseado. Pues lo hice. Lo logré.
- Así que, eres el mejor.
- No. Ni cerca. Todo el tiempo estuve pensando en ti. Me di cuenta de que lo que quiero está justo frente a mí.

Quizá Retrato de Ruth no sea la pintura más valiosa de mi colección pero lo era para mí, pues a diario me recordaba a mi amada Ruth. Las condiciones de mi testamento son sencillas. Quienquiera que compre el retrato recibirá la colección completa.

- ¿Cuánto por los Warhol?
- ¿Qué hará con los Pollock?
- Mi cliente quiere los dos Picasso.

- ¿Cómo te fue en el museo?
- Genial.
- ¿Qué tal te fue en el rancho?
- Genial.

Querida Ruth: Cuando un chico de Carolina del Norte conoce a una chica hermosa de muy lejos debe hacer todo lo posible por conquistarla. Y si lo logra su vida será el vivo retrato de la felicidad.

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