Frases de la película El Hoyo

Dirección: Galder Gaztelu-Urrutia.
Actuación: Antonia San Juan, Ivan Massagué, Zorion Eguileor.
Género: Ciencia ficción, Horror, Thriller/Suspenso.
Estreno: 2019.
Otros títulos: The Platform.

Hay tres clases de personas: los de arriba, los de abajo, los que caen.

- ¿Qué vamos a comer?
- Obvio. Lo que les sobre a los de arriba.

- Señor Trimagasi, ¿usted sabe en qué consiste esto del hoyo?
- Obvio. Comer. A veces es muy fácil. Otras resulta muy difícil. Según donde le toque a uno. Por suerte, el número 48 es un buen nivel.
- ¿Hay mucha más gente abajo? No, no me lo diga.
- Obvio. Dentro de poco habrá menos.
– ¡Eh! Los de abajo, ¿me oís?
– No llame a los de abajo.
– ¿Por qué?
– Porque están abajo. Los de arriba no le contestarán.
– ¿Por qué?
– Porque están arriba. Obvio.

- Me gustaría contarle por qué estoy aquí.
- ¿Para qué?
- Para que usted luego me cuente por qué está aquí.
- Obvio.
- Yo quería dejar de fumar y leer El Quijote. Me dijeron que podía traer un objeto y pensé que…
- ¿Entró usted voluntariamente?
- Seis meses a cambio de un título homologado, sí.

- ¿Cuántos niveles hay?
- No lo sé. Pero sé que hay más de 132, porque yo estuve ahí.
- ¿Ciento treinta y dos?
- Y había más por debajo.
– ¿Y cuánta comida llega a ese nivel?
– Nada.
- No se puede estar 30 días sin comer nada.
- Yo no le he dicho que no comiera nada. Le he dicho que no llegaba nada. Y sí que se puede estar más de 30 días sin comer. Lo malo es cuando te tocan dos niveles bajos consecutivos.
- Pues hay que comunicarse con los de arriba.
- ¿Para qué?
- ¿Cómo que para qué? Para que racionen la comida. Y que pasen el mensaje a los del 46. Y esos a los del 45, y así.
– ¡Eh! ¿Es usted comunista?
- Razonable. Lo justo sería racionar la comida.
- Los de arriba no escucharán a un comunista.

- ¿En qué niveles ha estado?
- Desperté en el 72. Luego estuve en el 26, 78, 43. En el 11, en el 79, 32, en el ocho. Y el mes pasado estuve en el 132. Y ahora estoy aquí.
- ¿Y con quién estuvo en esos niveles? Deduzco que era una misma persona. ¿Con quién estaba usted?
– ¿Por qué deduce eso?
- Porque dijo que el mes que viene estaríamos juntos. ¿Con quién estaba? Bueno, no importa. Importa que tiene un cuchillo que se afila solo. Y que su acompañante desapareció tras estar en un nivel donde apenas llega la comida. Y usted no parece haber estado un mes entero en ayunas. La conclusión es obvia, ¿no cree?

¿Los oye? Son los gritos de aquellos que despiertan y descubren en qué nivel están.

- Con el tiempo, nuestra amistad se iría deteriorando. Y terminaría en una desconfianza mutua que desencadenaría el conflicto y el crimen. Lo sé porque lo he vivido.
- Es usted un puto asesino.
- No. Soy alguien que tiene miedo.

- Obvio que no está en situación de exigir nada. Pero si coopera, yo le ofrezco la posibilidad de vivir.
- Aquí no hay manera de mutilar a alguien sin que se muera, hijo de puta.
- Haré lo que pueda, se lo prometo. Pasados ocho días, le iré cortando pedazos de carne. Y cada vez que lo haga, procuraré curar sus heridas. Además de darle su parte.
- ¿Una parte de mí mismo?
- Piense en su supervivencia y ayúdeme. Espero que entre pronto en razón y podamos seguir leyendo juntos El Quijote.
- Vamos a ver. Puede que la muerte de esa persona fuera un puto accidente, pero esto no lo es. Usted será el único responsable de mi muerte, hijo de puta.
- No, son los de arriba, que nos obligan. Hay 340 responsables antes que yo.
- Podemos sobrevivir solo bebiendo agua, Trimagasi.
- Es posible que usted resistiera. Pero yo ya soy un hombre viejo.

- ¿Dejan traer animales al hoyo?
- De ningún modo hubiera entrado aquí sin él, Goreng.
-No es muy buena idea traer un perro salchicha a este lugar, señora. Aquí es más salchicha que perro.
- Pensaba que alguien que escogió un libro sería más sensible con los animales. Nadie había pedido jamás aquí un libro.

- ¿A cuánta gente ha mandado a esta pocilga antes que la enviaran a usted? Si no recuerdo mal, usted entró aquí voluntariamente. Y a mí no me ha mandado nadie.
- Yo también lo pedí.
- Entonces, ¿no sabe que la gente está muriendo en el hoyo?
- Nosotros preferimos llamarlo Centro Vertical de Autogestión.

- Pero algo ha de pasar en el CVA tarde o temprano. Algo que haga florecer una solidaridad espontánea.
- ¿CVA? ¿Solidaridad espontánea? ¿Para esto crearon este puto hoyo? Los cambios nunca se producen de manera espontánea, señora.
- Quizá por eso está usted aquí.
- A mí me vale con salir vivo.

- Señores, buenos días. Escúchenme, por favor. Les he dejado a un lado un par de raciones para ustedes, así que coma cada uno la suya y, si son tan amables, preparen dos similares para los del siguiente nivel.
- ¿Qué dices, vieja? Si venimos del 88. Estamos vivos de milagro.
- Lo entiendo, pero somos responsables de aquellos que este mes no han tenido nuestra suerte. Sus raciones poseen las calorías suficientes para sobrevivir.

– Vamos a ver, hijos de puta. O hacéis exactamente lo que dice la señora o me voy a cagar en vuestra comida todos los días. Y luego voy a esparcir la mierda hasta no dejar un puto grano de arroz intacto, ¿me habéis oído? Vais a comer mierda todos los días. Y ahora esto mismo se lo comunicáis a los hijos de puta que están por debajo de vosotros. ¿Queda claro? Bien.
- Parece que funciona.
- Obvio.
- Pero no es lo que yo pensaba. Yo pensaba convencerles.
- Están convencidos.
- ¿Con mierda?
- Mucho más efectiva que su solidaridad espontánea.
- A ver si ahora pudiéramos convencer a los de arriba.
- No, los de arriba no me escucharán.
- ¿Por?
- Porque no puedo cagar hacia arriba, señora.

Yo seleccioné a esa mujer hace diez meses y entró aquí sola. No tiene padres. No tiene hijo. Su plato favorito es el bibimbap. Es actriz de cine. Como objeto eligió un ukelele, porque quería parecerse a Marilyn Monroe en aquella película. Y entró en el hoyo sola. ¿Lo ha oído bien, Goreng? Completamente sola. Quería ser la Marilyn Monroe asiática. La muy hija de puta. Con sus ojos rasgados, tocando el ukelele. Y ahora es una loca asesina que busca a un niño inexistente. Una solidaridad espontánea. Una solidaridad espontánea cubierta de mierda. Este no es un buen sitio para alguien que le gusta leer libros. He trabajado 25 años para la Administración. Los últimos ocho, mandando gente a este infierno sin saber lo que hacía. Porque no lo sabía. Te prometo que no lo sabía. ¿Me crees, Goreng? No me crees, ¿verdad? Pues yo en este momento necesito que tú me creas. Mírame, Goreng. Soy una mujer que ha luchado contra el cáncer durante tres años. Y el mismo día que supe que había perdido la batalla tramité mi ingreso aquí, para ayudar. ¿Pero sabe qué le digo? Que ya no me importa. Me da igual. Ya me da todo igual.

Hubiera sido mucho más fácil lanzarme al vacío, como ha hecho la mayoría. Pero quería dejarle un regalo, Goreng. Mi cuerpo. Quiero que se alimente de mi cuerpo, que lo digiera y luego lo expulse como mierda redentora.

- Ayúdame a bajar. Nos armamos con lo que sea. Subimos a la plataforma y repartimos en cada nivel lo justo y necesario para sobrevivir.
- ¿Qué?
- Yo solo es imposible. Pero juntos, sí. Juntos tenemos una oportunidad, Baharat.
- Yo intentaré subir el mes que viene.
- Siempre habrá un hijo de puta que no te deje pasar.
- Bajar es un suicidio.
- Si logramos que llegue comida al último nivel, habremos roto la mecánica del hoyo.
- El hoyo no tiene mecánica. El hoyo es el hoyo. El hoyo es una puta cárcel. Ni siquiera sabemos cuántos niveles hay.

¿Tú qué eres? ¿Un mesías? ¿Un mesías que viene a redimirnos? Los mesías multiplican los panes y los peces, no te los quitan de la boca.

- ¿Quién coño es este tío?
- Un hombre sabio.
- ¿No has aprendido nada de lo que te enseñé?
- Señor, estamos intentando llevar alimentos a todos los niveles.
- Eso está muy bien. Muy bien, pero la educación es lo primero. Convencer antes que vencer.
- Ya. ¿Y si no convencemos?
- Entonces, palo. Pero primero, diálogo. Ahora bien, ¿quién se va a enterar ahí arriba si lo conseguís?
- La Administración.
- La Administración no tiene conciencia. Sin embargo, hay una mínima posibilidad de que la tengan los que trabajan en el nivel cero. Ahí os debe ir dirigido el mensaje.
- ¿Y cómo hacer eso?
- Con un símbolo.
- Necesitamos un plato. Delicioso e impecablemente presentado, que regrese intacto al nivel cero.
- Imaginaos la cara que pondrán cuando vean que el hoyo les devuelve un plato así. Entonces sí que entenderán el mensaje.
- La panna cotta.
- Tenéis que cuidar la panna cotta como si os fuera la vida en ello.
- La panna cotta es el mensaje.

- Amigos. Os ruego encarecidamente que no os acerquéis a la plataforma. Queremos haceros partícipes de un movimiento pacífico de protesta que cambiará inexorablemente el rumbo de los acontecimientos y establecerá un importante precedente…
- ¿Qué coño dices? Habla claro, gilipollas.
– Os estamos pidiendo un día de ayuno.
– ¿Un día de ayuno?
– Sí.
– A tomar por culo.

– ¿Se va a morir?
– No si tú cuidas de él.
- Se va a morir de todas formas. Le ahogaré con la almohada.
- Come y no digas tonterías.
- Le abriré la barriga y me comeré lo que le habéis dado.
- Joder.

“El grande que fuera vicioso será vicioso grande, y el rico liberal será un avaro mendigo. Que al poseedor de las riquezas no le hace dichoso el tenerlas, sino el gastarlas, y no el gastarlas como quiera, sino el saberlas bien gastar”.

- Su viaje ha terminado, mi caracol.
- Aún no.
- Tengo que subir con la niña.
- Pero usted no es el mensaje.
- Pero soy su portador.
- El mensaje no necesita ningún portador.
- No vuelva a llamarme caracol.
- No vuelva a usar mi palabra.
- ¿Lo conseguirá?
- Ella es el mensaje. Ella es el mensaje.