Frases de la película El gran Lebowski

Frases de la película dirigida por Joel Coen y Ethan Coen, estrenada en 1998, también conocida como The Big Lebowski.

Allá en el Oeste, había un tipo un tipo del que quiero contarles. Un tipo llamado Jeff Lebowski. Al menos ese fue el apodo que le pusieron sus amorosos padres. Pero nunca le sirvió de mucho. Este Lebowski se llamaba a sí mismo "El Fino". Pero "El Fino" es un nombre que nadie se pondría en mi tierra. Pero mucho de lo que El FIno hacía no tenía sentido.

A Los Angeles le dicen "la ciudad de los ángeles". Pero yo no encontré ese nombre muy apropiado. Pero admito que hay gente buena allí. Aunque no puedo decir que visité Londres ni tampoco estuve en Francia ni tampoco vi a la reina en calzones como dicen por aquí. Pero les diré algo. Después de ver Los Angeles y contarles esta historia supongo que he visto cosas tan extrañas como las que se ven en esos lugares y sucedió en mi idioma así que puedo morir con
una sonrisa en los labios y sin sentir que el Señor no fue justo conmigo.

Esta historia que voy a contarles tuvo lugar al principio de los 90. Justo cuando hubo el conflicto con Saddam y los iraquíes. Sólo lo menciono porque a veces hay un hombre no lo llamaría héroe porque, ¿qué es un héroe? Pero a veces hay un hombre y estoy hablando El Fino... a veces hay un hombre... bueno... un hombre que es perfecto para su época y su sitio. Alguien que encaja perfectamente y ese hombre es El Fino en Los Angeles. Y aunque sea un hombre vago y El Fino ciertamente lo era... posiblemente el más vago de todo Los Angeles... y eso lo pondría muy alto en el campeonato mundial de vagos... Pero a veces hay un hombre... a veces hay un hombre... Perdí el hilo de lo que iba a decir. Demonios. Ya lo presenté lo suficiente.

- ¿Dónde está el dinero, Lebowski? Quiero ese dinero. Bunny dice que lo tienes. ¿Dónde está el dinero? ¿Dónde está, Lebowski? ¿Dónde está el dinero?
- Está... Está ahí adentro. Déjame mirar otra vez.

¿Ves algún anillo en mi dedo? ¿Crees que aquí vive una mujer? La tapa del excusado está levantada.

- ¿No escuchaste la historia?
- Estaba boleando.
- Entonces no tienes referencias.
- Eres como un niño perdido en una película...

- ¡No hay razón para que su esposa le deba dinero a toda la ciudad! ¡Y luego vienen y se mean en tu jodido tapete! ¿Me equivoco?
- No.
- Sí, pero...
- Pues eso.
- Ese tapete armonizaba la habitación.
- Cien por ciento.
- Y se meó en él.
- Donny, por favor.

¿ES USTED UN TRIUNFADOR LEBOWSKI?

Yo no soy el Sr. Lebowski, usted lo es. Soy el Fino. Así debe llamarme. Así o "Su Fineza" o "Finolis" o "Finolino" si no le gustan las abreviaturas.

¡Igual que su tapete es su problema! Igual que cada vago tiene una responsabilidad sin importar a quién quiere culpar.

¡Los vagos siempre perderán!

- ¿Quieres que sople en tus deditos?
- No puedo soplar tan lejos.
- ¿Seguro que no le importará?
- A él no le importa nada. Es un nihilista.
- Eso debe ser agotador.
- No estás soplando.
- Tiene que irse, Sra. Lebowski.
- Tú eres Bunny.
- Por mil dólares, te chupo el palo.
- Una mujer maravillosa. Admiramos su espíritu tan libre.
- Brandt no puede verlo o deberá pagar $100.

- ¿Trajiste a un perro a jugar boliche?
- ¿Boliche? No le alquilé zapatos, no lo invité a cerveza y no va a jugar.

- Entrarás en un mundo doloroso.
- Vamos, hombre.
- Si marcas ocho puntos, entrarás en un mundo doloroso.

¿Qué hace a un hombre, Sr. Lebowski?

- ¿Es estar listo para hacer lo correcto? ¿Cueste lo que cueste? ¿Es eso lo que hace a un hombre?
- Eso y un par de testículos.
- Bromea. Pero quizá tenga razón.

Los hombres fuertes también lloran.

- Cree que los criminales son los mismos que regaron su tapete y está en buena posición para confirmar o desmentir esa sospecha.
- ¿Cree que los meadores lo hicieron?

Cierra la boca, Donny.

¡Esa jodida zorra!

- No vi a mis compañeros morir con la cara en el lodo para que esta prostituta, esta zorra...
- No veo la relación con Vietnam.

- La cuestión es por qué debemos conformarnos con $20.000 cuando podemos quedarnos con el millón, ¿me equivoco?
- Sí, te equivocas. Esto no es un juego.

¡Son unos jodidos aficionados!

- Hacemos la entrega, atrapo a uno y le pego una paliza.
- Qué plan tan genial.

La belleza de esto es su simplicidad. En cuanto el plan se complica, puede salir mal.

Te quiero, pero tienes que aceptar que eres un idiota.

Esa pobre... esa zorra se raptó a sí misma.

- El jodido "Shomer Shabbos".

Se dice que mi arte es vaginal y eso molesta a los hombres. La misma palabra incomoda a los hombres. Vagina. No les gusta oírla y les cuesta decirla pero sí les gusta hablar de su "verga", su "palo" o su "pito".

¿Quieres un dedo? Puedo conseguirte un dedo. Hay formas de hacerlo. Créeme, no quieres oírlas. Puedo conseguirte un dedo con barniz de uñas para las 3:00. Esos jodidos aficionados. Nos mandan un dedo y debemos cagarnos de miedo.

¡Tengo compañeros que murieron con la cara en el lodo para que nosotros disfrutáramos de este restaurante!

Este jodido asunto. Estaría contento con una mancha de meada en mi tapete.

- Jodidos nazis.
- ¿Eran nazis?
- Vamos, lo amenazaron con castrarlo.

A la mierda con la simpatía. No la necesito. Sólo necesito mi jodido pito.

- Un tipo más sabio que yo dijo una vez "A veces te comes al oso... Y a veces el oso... te come a ti".
- ¿Eso es algo oriental?
- De ninguna manera.

No se rapta a alguien que conoces. La idea es que el rehén no pueda identificarte después de que lo sueltas.

- ¿Has oído hablar de Vietnam? Entrarás en un mundo doloroso. Sabemos que robaste el auto. ¡Y el jodido dinero!
- Sabemos que es tu tarea.
- Te cortaremos el pito.

¿Ves lo que pasa cuando jodes a un desconocido? ¡Esto es lo que pasa! ¿Ves lo que pasa, Larry? ¿Lo ves? ¿Ves lo que pasa cuando jodes a un desconocido? ¡Esto es lo que pasa, Larry!

- No, Walter, no parecía que Larry estuviera a punto de confesar.
- Esa fue tu percepción.

- Sabes, la gente olvida que el cerebro es la zona más erógena.
- Quizá en ti.

Todavía me masturbo manualmente.

- El Sr. Treehorn hace mucho por esta ciudad. Y tú no haces nada. Tenemos una comunidad playera muy pacífica y quiero mantenerla así. Así que te dejaré algo bien claro. No me gusta que vayas por ahí molestando a los ciudadanos. No me gusta tu nombre de imbécil. Ni tu cara de imbécil, ni tu actitud de imbécil ni me gustas tú... imbécil. ¿Lo he dejado claro?
- Lo siento, no le estaba escuchando.

Afortunadamente, llevo un régimen muy estricto de drogas para mantener la mente... ágil, ya sabes.

- "Erev Shabbos". No puedo manejar. No contesto el teléfono si no es una emergencia.
- ¡Esto es una jodida emergencia!
- Lo entiendo, por eso contesté el teléfono.

¿Cuando te divorcias devuelves el carné de la biblioteca cambias de licencia, dejas de ser judío?

- Vives en el pasado.
- Es una tradición de 3.000 años, desde Moisés a Sandy Koufax. ¡Claro que estoy viviendo en el pasado!

- Sólo necesitabas a un tonto. ¡Y me conociste, veneno humano! Dijiste, "Este es un perdedor, un gorrón. A la comunidad no le importa él un carajo".
- ¿Y no es cierto?

Tenía un M16 y no un jodido tanque Abrams. Luchábamos cara a cara. Eso sí que es un jodido combate.

Mataron a mi jodido auto.

¡Que te jodan! ¡Jódanse los tres! ¡Sin rehén, no hay rescate!

- Esto es un mortuorio, no una casa de alquileres.
- ¡Vamos a esparcir las cenizas! ¡El ser dolientes no nos hace idiotas!

Donny era un buen jugador de boliche y un buen hombre. Era uno de nosotros. Le encantaba la naturaleza y el boliche. Como surfista, exploró las playas del sur de California desde La Jolla hasta Leo Carrillo y hasta Pismo. Murió... Murió como muchos otros jóvenes, antes de tiempo. En tu sabiduría, Señor, te lo llevaste... como te llevaste a muchos jóvenes brillantes...en Khe Sanh, en Lan Doc y en Colina 364. Esos jóvenes dieron sus vidas... igual que Donny. Donny el que amaba el boliche. Así, pues... Theodore Donald Karabotsos... de acuerdo con lo que creemos... serían tus deseos al morir... esparcimos tus restos mortales... al océano Pacífico... al que tú querías tanto. Buenas noches, dulce príncipe.

A la mierda. Vamos a jugar boliche.

El Fino lo resiste todo. El Fino lo resiste todo. No sé ustedes, pero a mí eso me tranquiliza. Es bueno saber que anda por ahí. El Fino. Tomándose la vida con calma. Espero que llegue a las finales. Bueno, eso es más o menos todo. Fin de la historia. Parece que todo les salió bien al Fino y a Walter. Y fue una historia genial... ¿no creen? Me hizo reír muchísimo. Por lo menos, algunas partes. No me gustó que Donny muriera. Pero sé que hay un pequeño Lebowski de camino. Supongo que así es como toda la maldita comedia humana sigue perpetuándose a sí misma durante generaciones en todos los caminos y en todas las arenas del tiempo... Mírenme. Otra vez estoy divagando. Espero que ustedes, amigos, se hayan divertido. Los veré pronto en el camino. Oye, amigo, ¿tienes más de esa zarzaparrilla?

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