Frases de la película Don Jon

Don Jon

Frases de la película dirigida por Joseph Gordon-Levitt, estrenada en 2013, también conocida como Un atrevido don Juan.

Sí. No voy a mentir. Este sonido... hace que se me pare como una roca. Pero no me gusta ir tan rápido de buenas a primeras. Prefiero hacerlo poco a poco, despacio. Así que, empezaré con unas fotos fijas. Y ya que empiezo a entrar en calor, me pongo a buscar un video. Nunca me toco el pito hasta que encuentro el clip correcto. Y cuando eso pasa... adiós. En los minutos que siguen, me olvido de toda la mierda y lo único que existe en el mundo son esas tetas... ese culo... el sexo oral, la posición de vaquera... la de perrito, la toma de eyaculación y nada más. No tengo que decir nada... ni hacer nada. Simplemente me dejo llevar.

Hay muy pocas cosas que me importan en la vida. Mi cuerpo... mi casa... mi auto... mi familia... mi iglesia... mis compas... mis nenas... y mi pornografía. Sé que lo último suena raro, pero soy sincero. Nada me satisface igual. Ni siquiera un coño real. Y sí, consigo muchos. ¿Por qué creen que mis compas me llaman El Don?

- ¿Por qué nunca me llamaste?
- Por favor, ya eres adulta. ¿Creíste que iba a llamarte?
- Eres patético, ¿sabes? Cada semana cambias de golfa.
- Entonces, ¿por qué te fuiste conmigo?

- Por todos los... ¡Cielos!
- ¿Qué? ¿Dónde?
- La de rojo.
- No puede ser, a esa le doy diez.
- Claro que le das diez.
- No, está buena, pero no es de diez.
- Yo no me meto con rubias como esa, pero esa es de diez.
- Sí, carajo.
- No sé, sus tetas seguro son como bolas de lasaña.
- No lo creo.
- Para nada. Se nota que está bien firme.
- No estoy seguro.
- Le gustan las flacas. Le gustan las flacas muy a la moda que parecen niños.
- ¡Vete a la mierda!
- Admítelo.
- Es cierto, viejo, así te gustan.
- La teta no debe salirse de mi mano. Me encanta que me llene la mano, pero no más que eso. O empiezo a acordarme de mi mamá.
- Pues, tu mamá de veras las tiene grandes.
- No hables de mi mamá.
- Tú la sacaste a relucir.
- Si eso no te gusta, estás muy mal.
- No dije que no me gustara, solo que no es un diez.
- Te equivocas.
- Claro, es que es más alta que tú.
- Púdrete, Jonny.
- Estoy jugando.
- ¿Vas a lanzarte?

- ¿Qué te hace pensar que puedes hacerlo?
- ¿Hacer, qué?
- Vete a la mierda.
- ¿Quieres que nos vayamos?
- Jódete.
- ¿Eso quieres? ¿Coger?
- ¿Por eso me besaste?
- No te besé.
- Claro que sí.

Un coño de carne y hueso está muy bien, pero lo siento mucho. No es tan bueno como la pornografía. ¿Tetas? Genial. ¿Culo? Genial. ¿Sexo oral? Claro, es fantástico en persona... si te lo hace. Pero en la vida real, si quieres que te lo hagan, tienes que hacerlo... Ya sé, hay tipos a los que les encanta, pero esos cabrones... están bien locos... Bueno, no crean que no me gusta un video de buen sexo oral. Pero, desde aquí abajo, no tiene nada de bueno. Y si por fin decide hacerte el gran favor... le urge que acabes. Ahora bien, cuando ya están cogiendo... En primer lugar, los condones son horribles. Es la verdad. Pero hay que usar uno porque... a diferencia de la pornografía, un coño de verdad puede matarte. En segundo lugar, la posición del misionero es la peor de todas. Las tetas no se mueven, no puedes verle el culo... ni tampoco tocárselo porque está recargada en él. No te dejan hacérselo por atrás porque quieren verte. Y básicamente soy yo el que tiene que hacer todo el trabajo. ¿Y la toma de eyaculación? No existe en la vida real. Ellas no lo hacen. Tienes que venirte dentro del jodido condón. Así que, ustedes díganme, ¿cuál luce mejor?

Carajo, ¿eres retrasado mental, o qué? ¡Eres un maldito retrasado mental! ¡Eres un maldito retrasado mental conduciendo un jodido auto!

- En nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
- Amén. Ave María purísima.
- Sin pecado concebida. Mi última confesión fue hace una semana.
- Dime tus pecados.
- Desde el domingo, he tenido relaciones dos veces fuera del matrimonio... vi videos pornográficos y me masturbé 17 veces. Me arrepiento de mis pecados.
- Diez Padres Nuestros y diez Aves Marías. Gracias, padre. Dios te conceda, por el ministerio de la Iglesia, el perdón y la paz. Te absuelvo de tus pecados... en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

- Un día de estos estaré sentada aquí, y tú llegarás a decirme: "Mamá, ya la encontré".
- ¡Mamá!

Bueno, admito que tiene sus desventajas. Como que a veces encuentras un video increíble con una nena muy buena. Y justo cuando empiezas a venirte, toman al tipo. ¡Carajo! ¡Mierda!

Y de vez en cuando encuentras un video que es tan bueno que te deprime de la mierda. Y entonces piensas: ¿Por qué no pueden ser así los coños de verdad? Digo, me la paso tirándome a chicas nuevas... siempre de ocho o más, y ni ellas son así de buenas. ¿Qué estoy haciendo mal? ¿Quieres una relación significativa? Quizá sea hora de probar algo nuevo.

- Sí, esta es la táctica larga. No vas a tirarte a Bárbara Sugarman en el futuro inmediato. Si ese fuera el caso, ya hubiera pasado.
- Tienes razón, mucha razón. ¡Carajo!
- Lo sé, eso iba a decir: ¿El poderoso Don empleando la táctica larga? Y sí, es un diez, pero...
- Ella es más que un diez.
- Por favor, muchacho, eso no existe. La escala va del uno al diez.
- Solo digo que ella...
- ¡Santo Dios! ¿Acaso ya te enamoraste de ella?
- Vete a la mierda, cabrón.

- ¿Cómo estás?
- Bien. ¿Cómo has estado?
- ¿Cómo me encontraste en Facebook?
- Vas al grano.
- Sí.
- Te busqué por tu nombre.
- No te di mi nombre.
- Claro que sí, con eso te busqué.
- No, estoy segura de que no te lo di.
- Sí me lo diste.
- Creo que me acordaría.
- No te ofendas, pero estabas muy tomada la otra noche. Igual que yo.
- ¿Qué bebidas quieren?
- Una Coca de dieta, por favor.
- Una Coca.
- Coca y Coca de dieta. Volveré enseguida a tomar su orden.
- Tomé unos tragos la otra noche así que es posible que no recuerde haberte dicho mi nombre pero estoy segura de que no te dije mi apellido.
- Mira, de veras... ¡Oye!
- No me mientas. Mira, como no me conoces, te la pasaré por esta vez. Pero créeme, en el futuro serás mucho más feliz si me dices la verdad.
- A ver, a ver, ¿yo voy a ser más feliz?
- ¿Qué, no crees que podría hacerte feliz si me lo propusiera?

- No mientas.
- Está bien, pregunté por ti porque quiero coger contigo como loco. ¿Es lo que quieres que diga?
- Al menos ya eres sincero.
- Déjame hacerte una pregunta. ¿Por qué viniste? ¿Por qué aceptaste venir?
- Muy buena pregunta.
- ¿Y bien?
- Tendrás que esperar para averiguarlo.
- Muy bien, tengo tiempo.
- ¿En serio? ¿Tienes tiempo? Porque el otro día parecías llevar mucha prisa.
- Así me pongo a veces cuando estoy borracho.
- Eres mono, me gustas.
- ¿En serio?
- Sí.
- Mira, ¿quieres que te diga la verdad? Esta es la verdad. Eres lo más hermoso que he visto en mi vida.

No veo muchas películas. Veía muchas películas de niño, antes de poder echar mano de la pornografía. Si quería ver a una chica buena entonces... lo más efectivo era ver una película.

Pero ahora... ya no le veo el sentido. No sé, supongo que estoy perdiéndome de algo. Porque la mayoría se lo traga. La chica linda. El tipo galán. Amor a primera vista. El primer beso. El rompimiento. La reconciliación. La costosa boda, y ambos en auto desaparecen en el horizonte. Todo el mundo sabe que es falso, pero lo ven como si fuera la vida real.

- Mi última confesión fue hace una semana.
- Dime tus pecados.
- A partir del domingo dejé de tener relaciones sexuales fuera del matrimonio. Aunque sí besé a una chica en particular... fuera del matrimonio, varias veces... pero son solo besos. Se me olvidó si eso cuenta, así que... También vi videos pornográficos y me masturbé 22 veces. Me arrepiento de mis pecados.
- Diez Padres Nuestros y diez Aves Marías.

Presentamos el sándwich de bacalao asado en parrilla de carbón, no frito... solo en Carl's Jr. y en Hardee's. Mucho más que carne.

¡Pásate! Dios. ¡Es luz preventiva! ¡Jódete!

- Todavía no es el momento.
- ¿Segura?
- Sí. Nos conocemos muy poco.
- Nos conocemos bastante.
- No conozco a tus amigos.
- ¿A mis amigos?
- Quiero conocer a tus amigos.
- Son unos imbéciles.
- ¿En serio?
- Sí. Y tú no conoces a mis amigos. Tampoco conocemos a las familias.
- Espera, ¿a las familias?
- Sí. Quiero conocer a tus papás y a tu hermana.
- ¡Cielos!
- ¿Tú no quieres conocer a mis hermanos y a mi hermana? Porque ellos quieren conocerte.
- Sí... apuesto a que sí.
- Jon.
- ¿Sí?
- Todavía no puedo dejar que entres.
- ¿No?
- No, porque no sé qué significaría eso. ¿Sabes? No quiero hacer nada a menos que signifique algo. ¿No crees que es mejor siempre que significa algo?
- Sí.
- Deberías volver a estudiar, nene.
- ¿Qué?
- Sí, anda. Solo a una clase nocturna.
- ¡Dios santo!
- Solo recíbete. Serías de lo más sexy con un buen trabajo. Entonces, ¿qué dices? ¿Salimos con nuestros amigos un día?
- Sí, claro. Sí.
- ¿Sí? ¿Y nuestras familias se conocerán? ¿Sí?
- Sí.
- ¿Y tomarás una clase nocturna por mí, amor? ¿Una clase nada más? ¿Sí?
- ¡Sí!
- Anda, nene, termina...

Como todos saben, esta noche es nuestro aniversario de un mes. Cuento desde la primera vez que la vi, porque desde entonces he sentido lo mismo. Es lo más hermoso que he visto en mi vida.

- ¿Qué aspecto tiene?
- Es lo más hermoso que he visto en mi vida.

- Te lo pido amablemente, papá.
- ¿Que no te llame chiquillo? Eres un chiquillo de mierda.

Estoy enamorado de Bárbara. De veras que sí. Y esta noche, por fin pude cogérmela. Pero me pesa tener que decir que ni siquiera eso es mejor que la pornografía. ¿Tetas? Las mejores de todas. ¿Culo? El mejor de todos. ¿Sexo oral? Mierda, buena suerte. Una chica así de buena no tiene por qué hacerte sexo oral. Ella solo quiere pasar de besos a besos sin ropa y luego a coger. O, ya saben, a hacer el amor. Y con "hacer el amor" me refiero a coger en la posición del misionero. Ni de perrito. Ni de vaquera.

- ¿Qué carajos haces?
- ¡Amor!
- ¿Qué carajos haces?
- Estaba leyendo correos electrónicos.
- No es cierto, ¡veías pornografía!

- Entonces, ¿no lo haces normalmente?
- No.
- ¿Cuándo viste pornografía por última vez antes de esto?
- Ni siquiera sé. Cuando era niño o algo así.

Digo, a mi novia no le gusta. Así que, no tiene por qué saberlo. Tampoco puede decirse que le sea infiel. No lo hago cuando estoy con ella. Y todo va bien. Pero ha estado pasando mucho tiempo en mi casa. Así que, investigué. Y es increíble lo fácil que es conseguir pornografía para llevar hoy en día.

Por un lado, uno no puede escoger cuándo va a llorar. Por otro lado, mantenerlo oculto es bastante enfermizo. Eso fue lo que entendí cuando me sorprendiste. Pero no fue tu intención sorprenderme. Simplemente pasaste por ahí y yo solo quería darte las gracias. ¿Estabas...? Disculpa, esto podría ser grosero pero ¿veías a gente cogiendo en tu teléfono?

- Es linda, ¿verdad?
- No puedo creerlo. No me dijiste que traerías a cenar a una chica así de buena.
- Te dije que era lo más hermoso que he visto en mi vida.
- Sí, eso dijiste, pero qué tetas tiene. ¿Son de verdad?
- Sí, son de verdad.
- ¡No lo creo, carajo!
- ¿Despejaste la mesa?
- Sí. Permíteme, linda. Voy a mover toda esta mierda para que puedas poner eso ahí.

- Cuénteme. Cuénteme cómo se dio.
- Yo salí con unas amigas. Fuimos a oír a una banda. En la época en que uno salía a oír bandas.
- ¿Qué banda era, mi amor?
- ¿Crees que me acuerdo? Fue hace 28 años y también en ese entonces también me importaba un carajo.

- ¿Y sabes qué pensé?
- Escucha esto.
- En el momento que la vi, me dije... "Es mía".

- Mi última confesión fue hace una semana.
- Dime tus pecados.
- Desde el domingo pasado he tenido sexo siete veces fuera del matrimonio. Pero... dejé de ver pornografía. Sí, eso ya lo dejé. Ahora solo tengo relaciones. Así que me arrepiento de mis pecados.
- Cinco Padres Nuestros y cinco Aves Marías.

Si eres hombrecito y haces lo correcto... encuentras a la chica indicada y la tratas como debe ser... ya verán. Tendrán el mejor sexo de su vida.

- No hables de aspirar delante de mí.
- ¿Por qué? ¿Qué pasa?
- Pues, porque no es sexy.
- No estás escuchándome. Me gusta mi casa, ¿sabes? Me enorgullece y me gusta cuidarla.
- No me importa. No vamos a hablar de eso ahora.
- Hay muy pocas cosas que me importan--
- No seguiremos hablando de esto.

Por favor, no me digas que no sabes qué es tu historial. No, claro que no lo sabes.
De otra forma lo habrías borrado como buen embustero. Mira.

- En primer lugar, todo el mundo ve pornografía. Todos los hombres. Cualquiera que lo niegue está mintiendo.
- ¡Embustero!
- En segundo lugar--
- ¡Maldito embustero!
- ¡En segundo lugar, sabes muy bien que nos la pasamos cogiendo!
- Sí, ya lo sé.
- ¡Cuando tú quieres!
- Entonces, ¿qué carajos te pasa? ¿Qué carajos haces? ¿Cómo puedes ver esa mierda?
- ¡No sé! ¿De acuerdo? ¡No sé! ¿Cómo puedes ver tú todas esas películas estúpidas?
- ¿Cómo que cómo veo películas?
- Digo que tú ves esas películas tanto como yo veo pornografía.
- ¿Qué dices? ¡Eso no tiene nada que ver!
- Solo digo que--
- ¡No es igual películas que pornografía!
- ¡A las películas las premian!
- También a las pornográficas.

Y en días tan fantásticos como este recuerdo lo mucho que me gusta estar soltero. Hago lo que quiero, cuando quiero. Ya no tengo que dejar plantados a mis amigos. Ni tengo que perder mi tiempo en un jodido salón de clases. Me siento muy bien, como si hubiera recuperado mi vida.

- ¿Y tu esposita?
- Al carajo con esa perra.

- Dime tus pecados.
- Padre, no sé qué pasó, pero supongo que perdí los estribos. Le di un puñetazo a la ventanilla de un tipo de camino para acá. No lastimé a nadie, pero-- Pero sí, no sé qué me pasa. Además, vi videos pornográficos y me masturbé 35 veces. Me arrepiento de mis pecados.
- Veinte Padres Nuestros y 25 Aves Marías.
- Gracias, padre.

Es muy buen partido, Jonny. Es hermosa. Una chica como esa puede convertir a un muchacho en hombre. Veo que está pasándote a ti. Empieza a darse.

- Así que después de obligarte a salir con amigos de ambos y conocer a sus padres, ¿te sorprende masturbándote con un video insignificante y te deja?
- No la conoces. Está loca, es una princesa.
- ¡Maldición!

- Pues, ¿qué le ves? ¿Qué te da la pornografía que no te dé tener sexo con una persona?
- Me pierdo.
- Te pierdes.
- Sí, me voy... de aquí.
- ¿Y eso no te pasa cuando tienes sexo?
- Eso quisiera.
- Claro, eso quisiéramos todos.

Es pornografía, no heroína, carajo.

La forma en que tú tienes sexo es totalmente unilateral. Como si yo no estuviera presente.

Si quieres perderte, tienes que perderte en otra persona. Y ella tiene que perderse en ti. Es un ida y vuelta.

- En nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
- Amén. Ave María purísima.
- Sin pecado concebida.
- Mi última confesión fue hace una semana.
- Dime tus pecados.
- En primer lugar, le mentí la otra vez. Le dije que-- Pues, no sé si era usted. Siempre me he preguntado si cada semana hablo con el mismo sujeto o si son unos cuantos y se turnan, o... ¿cómo funciona? En fin, hace un tiempo le dije al padre que dejé de ver pornografía, pero era mentira. Nunca dejé de hacerlo. Pero esta semana sí dejé de verla. Ya no estoy viéndola para nada. Así que...
- ¿Sí?
- Así que, esta semana no la vi nunca. Fuera de eso, tuve relaciones sexuales fuera del matrimonio una vez pero fue diferente. No fue solo sexo, fue como-- No sé, es difícil explicarlo, pero... sí, eso es. Así que-- Me arrepiento de mis pecados.
- Diez Padres Nuestros y diez Aves Marías.
- ¿En serio? ¿Lo mismo, no cambia?
- Dios te conceda, por el ministerio de la Iglesia, el perdón y--
- Espere, padre, lo siento mucho... pero ¿podría decirme cómo calcula el número de oraciones? Porque... estaba seguro de que esta semana habría una gran diferencia.
- Ten fe, hijo mío.
- Dios te conceda, por el ministerio de la Iglesia, el perdón y la paz. Te absuelvo de tus pecados... en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

¡Mírame! ¡Parezco abuela! Pero ¿acaso tengo nietos? ¡No!

- Tener una familia es la mayor alegría de la vida de un hombre, todos lo saben.
- Entonces, quizá no sea hombre. Porque no quiero tener una familia. ¡Quizás algún día, pero no ahora!

- Solo quería disculparme contigo. Te mentí y lo lamento.
- ¿Y eso es todo lo que vas a decir?
- No sé qué quieres que te diga.
- ¿Que te perdono, que deberíamos reconciliarnos o algo así?
- No. No, solo quería decirte...
- No puedes tener una relación, Jon. No puedes.
- No. No en este momento.
- Porque eres egoísta y mentiroso.

- Pues, cuando un hombre de verdad ama a una mujer, hace cosas por ella gustoso. Hace lo que sea por ella.
- Pero ¿no te parece que eso suena un poco unilateral?
- Pues, no. Pero por eso te gusta ver a esas putas en esos videos pues no tienes que hacer nada por ellas, ¿no es así?
- Sí, eso también es unilateral. Sin duda.

Normalmente no me gusta que una mujer me mire a los ojos y ella lo hace muy a menudo. Pero no sé qué tiene. Cuando ella lo hace, no me importa. Solo la veo yo también y enseguida tengo una erección que da miedo. Parece que supiera lo que pienso. O que yo supiera lo qué ella piensa... No sé, es un ida y vuelta. Lo amo, carajo. Y no usé el verbo "amar" en el sentido de que la ame y quiera casarme con ella. Definitivamente no estoy pensando en eso. Y ella tampoco. No puede. Supongo que si uso el verbo "amar", es simplemente porque, pues, estamos haciendo el amor. Y cuando estamos haciéndolo, todas las pendejadas se esfuman y solo existimos ella y yo en ese lugar y sí, me pierdo en ella. Y me doy cuenta de que ella está perdiéndose en mí. En resumidas cuentas, estamos cogiendo perdidos el uno en el otro.

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