Frases de la película Dallas Buyers Club

Dirección: .
Actuación: , , .
Género: Biografía, Drama, Historia.
Estreno: .
Otros títulos: El Club de Los Desahuciados.

¿Sabías que Rock Hudson chupaba vergas?

- Un día te van a dar una paliza, Woodroof. O quizá algo peor.
- Uno tiene que morir de algo.

Salió positiva su prueba de VIH. Es el virus que causa el SIDA.

Basándonos en su salud, en su enfermedad y en toda la evidencia, calculamos que tiene 30 días para poner sus asuntos en orden.

Treinta días, hijos de puta. Les voy a dar una noticia. No hay nada allá fuera que pueda matarme en 30 días.

- ¿No te vuelve loco oír a esos tipos hablar de curar a los enfermos mientras enseñan sus Rolex? ¿Qué saben de enfermos?
- Representan a compañías, no son médicos. Y aunque no te guste, esto es un negocio.
- ¿Cómo los dejan hacer pruebas con humanos?
- La gente está desesperada, se está muriendo. No hay nada más.

¿Me puede conseguir AZT? Industrias Avonex lo sacó para pruebas. Quiero comprar un poco. Ahora.

- En Alemania tienen este sulfato de dextrano. Y tienen este DDC en Francia, para impedir que las células sanas se infecten de VIH. Y tienen el AL721 en Israel.
- ¿Cómo puedo conseguir esto?
- La FDA no ha aprobado esas drogas.
- Al diablo la FDA. Yo voy para la T-U-M-B-A.

- Hay un grupo de apoyo que se reúne en el Auditorio Draddy. Le sugiero que vaya y hable de sus sentimientos, sus preocupaciones.
- Me estoy muriendo. ¿Quiere que vaya a que me abracen unos maricas?

Eres guapo, con tu estilo de texano ignorante y pobre.

- Bien, Srta. Hombre, ¿qué tienes?
- Casa llena. Jotas sobre treces.
- Yo esperaba más bien reinas. ¡Hijo de puta!

- Decidí irme de aquí.
- Está demasiado enfermo.
- ¿Qué me puede pasar?
- Lo podemos mantener cómodo.
- ¿Qué? ¿Darme morfina, dejar que desaparezca? Disculpe, prefiero morir con las botas puestas.

El AZT solo ayuda a los que lo venden. Mata todas las células que toca.

- El propósito de este estudio es ver si el AZT está ayudando a la gente.
- Tú sabes que a mí nada me va a ayudar.

- Ahora tienes SIDA por todas las cosas tóxicas que has ingerido. Acabaste con tus defensas. Ahora tienes
pulmonía crónica, entre otras cosas. Puedes perder la memoria, tener altibajos, dolores.
- Si es malo, lo tengo.
- Sí.
- El pito no se me para, todo eso. Lo que sea malo, lo tengo, ¿no?
- No hay que tocar la marcha fúnebre todavía.

Demonios. Mira este lugar. Hay chinos, maricas, hierbas, enfermeras sexys. Tienes un Nuevo Orden Mundial aquí. Podrías ganar una fortuna con esto.

- Los resultados de las pruebas son muy positivos. El AZT funciona.
- No conocemos los efectos a largo plazo. Es irresponsable.
- Esta gente se muere. No hay efectos a largo plazo.

¿Sabes qué? No te mereces nuestro dinero, imbécil homofóbico.

Ya no voy a vender drogas, licenciado. Las voy a regalar, gratis, vendiendo membresías. Por $400 al mes le damos todas las medicinas que quiera.

Bienvenido al Club de Compradores de Dallas.

Yo digo qué entra en mi cuerpo, no usted.

Dijo que me iba a morir en 30 días y ¡sorpresa!...ya pasó un año y mire quién sigue aquí.

La Dra. Eve es buena, ¿no? Me habla directo a la cara.

Si no confío en el que me quiere vender las drogas las mando por FedEx a mi laboratorio, y las prueban. Y las pruebo en mí antes de dárselas a alguien.

Ya que tienes el virus, estás casado con él, con o sin AZT.

- ¿Qué hace la cara de Boy George en mi cuarto?
- Es Marc Bolan, tonto.

- Te lo juro, Ray. Dios vistió a la muñeca equivocada cuando te dio pelotas. Dame eso. Una cosa es que no me caigas bien...¿pero por qué no te tratas mejor a ti mismo?
- Si realmente te interesara, te lo diría.

Un restaurante lindo, una mujer hermosa, me siento humano de nuevo.

- Si tiene un producto que quiere probar llene una solicitud y siga el procedimiento.
- No me amenaces, hijo de puta. El procedimiento. Solo quieren dinero. Yo sé cómo es eso.
- Se le multará por incumplimiento y etiquetaje incorrecto.
- ¡Métetelo por el culo!

Ya deja de mirarle las tetas. Casi pareces normal.

- Sr. Woodroof...
- No me traten de engañar.
- No queremos dinero.
- ¿Qué quieren?
- La casa es gratis. Queremos ayudarle.

Tenemos un club, acá cerca donde pueden conseguir estos medicamentos. Tratamos 45 veces más pacientes que las clínicas grandes de SIDA, y presten atención: Tenemos solo el 10% de muertes.

- Debería darte las gracias por venir vestido de hombre. Y no avergonzarme.
- ¿Te avergüenzas de mí? No me había dado cuenta.
- Dios me libre.
- Te está librando, tengo SIDA.

Dios, cuando llegue ante Ti...voy a verme bonito, aunque sea lo último que haga. Seré un ángel hermoso.

No me quiero morir.

- Ron, tengo dos de Austin. Toman AZT. El seguro paga el tratamiento pero no saben si pueden cambiar.
- Dales las drogas.
- Nos queda poco dinero.
- Vende el auto.

Anemia, cáncer, disminución de médula ósea, ataques de epilepsia, fiebre, pérdida del oído, impotencia, neuropatía. ¿Te suena a SIDA? No, eso dice una caja de AZT en la lista de efectos secundarios.

- Sr. Woodroof, me temo que usted no es más que un narcotraficante. Así que, con su permiso...
- ¿Yo soy el narcotraficante? No, tú eres el narcotraficante. La gente se está muriendo y ustedes tienen miedo de que encontremos una alternativa sin ustedes. Los laboratorios le pagan a la FDA para que promuevan sus productos. No quieren ver mi investigación.
- ¡Está bien! ¡Basta!
- No tengo suficiente dinero para comprarlos. Les voy a dar lata hasta que esté enterrado. Quizá un día se pongan en acción y hagan su trabajo.

- ¿Extrañas tu vida normal?
- ¿Vida normal? ¿Qué es eso? No existe.
- Sí, supongo.
- No, no, yo solo, yo solo quiero...
- ¿Qué?
- Tomar cerveza fría, montar toros de nuevo.
- Llevar a mi novia a bailar, ¿entiendes? Quiero hijos. Tengo una vida, ¿no? La mía. Pero a veces quiero
la de alguien más. A veces siento que estoy peleando por una vida que no tengo tiempo de vivir. Quiero que signifique algo.
- Significa algo.

La ley a veces parece carecer de sentido común. Y si una persona está terminalmente enferma debería poder tomar lo que piensa que le puede ayudar, pero la ley no dice eso.

¡Es hora de montar toros!