Frases de la película Chef

Chef

Frases de la película dirigida por Jon Favreau, estrenada en 2014

- Escucha, amigo, no creo que podamos ir al cine hoy.
-¿Es porque te harán una crítica?
- Sí, ¿cómo lo sabes?
- Me dijo mamá.
- ¿Qué te dijo?
- Que podías estar algo preocupado.
- ¿Dijo que yo estaba preocupado?
- Sí.
- Mamá no me conoce bien, ¿de acuerdo?
- Acierta bastante.

¿Me imaginas conduciendo un camión ambulante? Soy un chef.

- No, no te compraré pochoclos. ¿Por qué no comes una bonita fruta?
- No quiero fruta.
- ¿Cómo puedes siquiera pedir pochoclos? ¿Sabes qué son los pochoclos?
- No.
- Son carbohidratos cubiertos de azúcar. Mira esta hermosa fruta. ¿Cómo puedes querer pochoclos con una maravillosa fruta como ésta enfrente de ti?

- Son tus detractores.
- Exacto. No usaba esa palabra de chico. No existía en nuestro vocabulario.

- ¿Escuchaste nombrar a Nueva Orleans?
- Sí.
- ¿Sí?
- Es parte de La Compra de Louisiana de Napoleón.
- Sí. Eso fue... Digo, ahora. Eso fue hace mucho tiempo.
- 1803.
- Como sea. Hablo de la comida, la cultura, ¿sabes? Como esta salchicha de Andouille. Los Beignets.¿Sabes qué son?
- Aquí venden.
- No es lo mismo. Cuando los compras aquí te llevan a un mundo totalmente diferente de recuerdos de cuando estuviste allá.
Porque es, te aseguro que es un mundo completamente diferente.
-Deberíamos ir alguna vez.
- Definitivamente.
- ¿En serio?
- Sí, no ahora.
- Pero...
- ¿Cuándo?
- No lo sé. Estoy muy ocupado ahora.

¿De dónde sacaste un teléfono? ¿Ya tienes teléfono? ¿Todos los de tu edad ya tienen teléfonos?

Realmente, no me importa quién dijo que eras la próxima estrella. El hecho es que trabajas para mí en mi restaurante. Tuve otros chefs antes que tú y tendré otros después.

- ¿Sabes que nos va mejor que a cualquier otro de la zona?
- No hablo de cuánto dinero ganamos. Hablo de creatividad, de la comida que servimos.

- Si vas a un concierto de los Rolling Stones y no tocan Satisfaction, ¿cómo te sentirías? ¿Estarías contento?
- No.
- ¡No! Prenderías fuego el lugar. Tu menú funciona. La gente lo ama. Carl, haz lo que quieras esta noche,
¿bien? Tú eres el chef. Sabes qué pienso? Que deberías tocar tus éxitos.

"Durante la última década, Carl Casper se las arregló para mutar del más atrevido chef de Miami a la tía necesitada que te da una moneda cada vez que la ves con la esperanza de agradarte. Pero que en cambio te ahoga en su empalagoso abrazo que amenaza con asfixiarte en su flácido y húmedo escote."

- No lo entiendo. No lo entiendo. A todos les encantó. Aún a él.
- Entonces, ¿por qué escribió toda esa basura sobre mí y mi comida?
- ¿A quién le importa? ¿A quién le importa?
- A mí, porque podría haberlo hecho mejor.
- Debería haber cocinado lo que yo quería cocinar.

No es difícil hacer feliz a la gente. Hay ciertas cosas en un menú que harán felices a todos.

Hay chefs que cocinan la comida en la que creen y la gente la prueba porque están abiertos a nuevas experiencias y termina gustándoles.

- ¿Qué quieres que te diga?
- La verdad.
- Quieres que te diga que eres el mejor chef con el que trabajé. Y es verdad porque lo eres.
- Lo eres, Carl. Eres el mejor chef con el que trabajé.

Otra vez lo mismo. ¿Por qué debería mandar a Twitter al diablo?

- ¿@ChefCarlCasper? ¿Está bien?
- Sí, está bien.

- La reseña se viralizó.
- ¿Qué significa eso?
- Que la re-twittearon por todas partes.
- Entonces, ¿toda esta gente la leyó?
- Sí.
- Mierda.

- Me imaginaba que, como vives con mamá y yo trabajo todo el tiempo cuando estamos juntos querías hacer algo divertido.
- Esto es bastante divertido. Viendo cómo funciona algo. Como cuándo vivías en casa.
- Sí, yo también extraño eso.

NO RECONOCERÍAS UNA BUENA COMIDA NI AUNQUE SE TE SENTARA EN LA CARA.

Preferiría que te sentaras sobre mi cara después de una caminata en un día de calor antes que volver a sufrir esa maldita torta de lava otra vez.

¿Por qué no vuelves esta noche? Menú nuevo solo para ti, idiota.

- ¿Por qué nunca me dejas estar en la cocina?
- Porque hace calor, es ruidosa y se dicen muchas malas palabras.
- Escucho malas palabras todo el tiempo.
- ¿Dónde?
- En internet.

Jamás serás feliz cocinando para otro.

Estoy feliz. ¿Se me permite estar feliz en el trabajo?

- ¿Quieres que cocine la misma comida?
- Exactamente...
- ¿La misma comida que él destrozó? ¿El mismo tipo que vendrá esta noche?
- El restaurante no está lleno de críticos. ¡Está lleno de gente que come tu comida hace 10 años!

- La cocina es mi dominio. Ese era nuestro trato.
- No me interesa nuestro trato. Ahora el trato cambió. Te quedas o te vas. Es tu decisión. Fin de la discusión.

ES OFICIAL. @CHEF CASPER NO APARECERÁ. TAL VEZ LO QUE PROBÉ EN SU COMIDA ERA FALTA DE CORAZÓN

- Hace tiempo espero hablar con este imbécil. No soy empalagoso ni necesitado. No me importa lo que pienses. No estoy enojado.
¡No estoy necesitado! La torta de lava de chocolate no es solo una torta poco cocida. No es por eso que el centro está derretido. Colocas un cilindro congelado de ganache en el centro del molde, así el exterior se cocina bien y el centro se derrite. Bueno. Bueno. Está fundido, ¿ves? Está fundido, imbécil. Tú no haces nada. ¿Qué haces? Te sientas allí, comes
y vomitas esas palabras. Para hacer reír a la gente. ¿Sabes cómo trabajé para esta basura? ¿Sabes lo duro que trabaja mi equipo? ¿Sabes los sacrificios que hice para hacerte feliz, y tú, engreído, simplemente lanzas tu basura sobre mi comida?
Bien.
¡Duele! Sí. Duele cuando escribes esa basura. Duele. Lo sé. Lo sé. Él pensó que ibas a cerrar su maldito restaurante. ¡Imbécil! ¿Y tú qué haces? ¡Escribes basura, inventas cosas!
¡Eso estaba fundido! ¡Está fundido! ¡Idiota!
No me afecta. Bien. Bien.¡No me afecta!
- Bien, Carl.

- Dijiste que necesitabas dinero, ¿correcto?
- Un trabajo. Un trabajo, no dinero. Un trabajo como el que tenía.

Riva tiene razón en una cosa. Estás listo para manejar tu propia cocina, no lo desaproveches. Es una gran oportunidad para ti.

- Siempre supe qué hacer. Nunca me pasó esto. Siempre supe qué haría a continuación. Ahora que todo terminó estoy como perdido.
- Pienso que es un buen lugar para comenzar.

- Será una noche larga. Iremos a ver tocar al abuelito.
- ¿A dónde? ¿A Hoy Como Ayer?
- ¿No es muy chico para eso?
- ¿Demasiado chico para eso? No tocará por siempre. Quiere que su nieto vaya a verlo al menos una vez.

- ¿Dónde estamos?
- Esto es Little Havana.
-¿Como en Grand Theft Auto?

- Deberíamos despertar a Percy para que lo pruebe.
- Dice que no, que lo dejemos dormir. Es muy tarde.
- Él nunca probó un verdadero sándwich cubano. Quiero que lo pruebe.
- Dice que deberías cocinarle uno.
- Quiero que pruebe uno real de aquí, de Little Havana.

- Mírate. Está embarazada. Acabo de enterarme.
- ¿Esta?
- Vino a echármelo en cara hace 5 segundos.
- Entonces, ¿es tuyo?
- No lo sé. Eso dice ella.
- ¿Tú no...?
- Lo sé. Tengo un problema porque ella es la mejor recepcionista que he tenido.
- Sí.
- La buena noticia es que me ataron las tuberías en el '08, así que además es una maldita mentirosa.

- O podría quedármelo, si quieres.
- ¿El...?
- Quedarme con el chico sabiendo que no es mío. Sí. Tú sabes,
por una vez ser un buen tipo. Se queda en recepción y yo obtengo algo de ella.

Enloqueciste en internet. Eso fue increíble. Perdiste el respeto, lo cual me encanta porque es pasión.

- Bien.
- Siento que tuve una mala semana. Siento que perdí mi empleo, quedé como un imbécil en internet. Soy divorciado, viejo, sin dinero, vivo en un departamento de mierda. ¿Pero sabes qué me hace sentir como una mierda? Que estoy en la oficina
del ex-esposo de mi ex-esposa...pidiéndole un maldito favor
y él no deja de fastidiarme.

Estamos hablando de un Chevy Grumman del '88 blanco. Es un lienzo en blanco para tus sueños. Pediré que lo traigan.

- Bien, ¿ves esto, Percy?
- Es un cuchillo de chef.
- Un chuchillo de verdadero chef. No es un juguete. ¿Entiendes? Es filoso. Puede mandarte al hospital si no tienes cuidado. Te enseñaré a usarlo. Pero el cuchillo de chef
es del chef, no de la cocina. Es tu responsabilidad mantenerlo
afilado, limpio y no perderlo.
- ¿Puedes manejarlo?
- Sí.
- Es un buen cuchillo. Te durará mucho tiempo si lo cuidas.
- No lo pierdas.
- No lo hare. Gracias.
- Te lo ganaste.

- Cuando el queso se derrita y el pan se dore pero no se queme me avisas que ya está listo y lo chequeamos, ¿de acuerdo?
- Bien.
- Vigílalo.
- Quiero que mires todo, porque cuando estemos sacando chispas tendrás que meterte en la cocina y ayudarnos.

- Todo lo bueno que me pasó en la vida se lo debo a eso. Tal vez no haga todo genial en mi vida, ¿de acuerdo? No soy perfecto. No soy el mejor esposo, y lo siento si no fui el mejor padre. Pero soy bueno en esto. Y quiero compartirlo contigo. Quiero enseñarte lo que yo aprendí. Dejo una huella en la vida de la gente con lo que hago. Y eso me hace
continuar y me encanta. Y creo que si le das una oportunidad,
a ti también podría encantarte.
- Sí, Chef.

- Toma, hombrecito.
- ¿Estás seguro? ¿Es alcohol?
- No, claro que no. Nunca te daría alcohol. Es cerveza.
- Tengo 10 años. No puedo tomar cerveza.
- No tienes 10 años. Eres empleado de cocina, los empleados de cocina no tienen edad.
- ¿Papá?
- Puedes tomar un trago.
- Sabe a pis, ¿verdad?
- Peor.
- Recuérdalo cuando tus amigos te ofrezcan una cerveza.

- ¿Qué les parece algo real? ¿Quién quiere parar en Disney World?
- Sí, yo quiero.
- ¿Disney World? ¿Eso es real? No deberíamos parar hasta llegar a Nueva Orleans.
- Oye, este es tu hijo.
- Ese es mi muchacho.
- Un chico que prefiere ir a Nueva Orleans antes que a Disney World. Ahora, lo he visto todo.
- Estoy ansioso por probar mi primer Beignet.
- Dices Nueva Orleans a otra persona y piensa en Jazz y vudú.
- Tu hijo piensa en donas.

- Papá. Papá. Despierta.
- ¿Qué?
- Martin se está poniendo maicena en los huevos.
- ¿Te estás poniendo maicena en los huevos?
- Sí, señor.
- ¿Me das un poco? ¿Quieres un poco? Toma. Es como talco.
Ponte en los huevos.
- Se siente bien, ¿cierto?
- Bien.
- Lo bueno es que a la mañana puedes mojar los huevos
en aceite y hacer buñuelos.

- ¿Sabes que tu hijo es un cocinero ahora?
- Soy un ayudante de cocina.
- Es un ayudante de cocina.

- Tomé cerveza...
- ¿Qué dijo?
- Basta, basta, basta. Dice que te extraña.
- Dile que lo amo.
- Papá me regaló un cuchillo.
- Dice te amo.
- ¿Qué?
- ¡Te amo!
- ¡Yo también te amo!

- La pasé realmente bien contigo estas últimas semanas.
- Yo también.
- Y te has transformado en un cocinero realmente bueno.
- Gracias, papá.
- No solo para un chico. Eres realmente bueno. Trabajas muy duro. Eso es importante. Pero pronto estaremos en casa y volveremos a nuestras vidas y yo estaré muy ocupado con el camión y tú estarás muy ocupado con la escuela.

- Realmente podría necesitar tu ayuda en el camión.
- ¿Estás allí?
- Sí.
- Solo los fines de semana y en la semana después de hacer la tarea y todo el dinero va a tu fondo para la universidad. ¿Suena bien?
- Suena bastante bien. ¡Mamá, papá quiere que cocine en el camión! ¡No, en serio! Me llamó por teléfono. Mamá quiere hablarte. Creo que es un sí. Espera.

- ¿Exactamente qué haces aquí?
- Estoy comiendo. Comiendo tu comida.
- Creí que mi comida era necesitada y empalagosa.
- Bueno, no creí que quisieras servirme así que mandé a alguien a comprar.
- Lo que pasó entre nosotros me dejó realmente mal. Me robaste mi orgullo, y mi carrera y mi dignidad. Sé que a la gente como tú no le importan esas cosas...
- Eso no es necesariamente verdad.
- Pero deberías saber que lastimas a gente como yo. Porque realmente estamos intentando.

- Creí que nos divertíamos. Era teatro. A propósito, ¿qué carajo estabas cocinando? Era una cagada, amigo. ¿Cómo podía aprobar eso? Tú eras uno de mis muchachos precoces.
- No tenía control sobre el menú.
- Como sea. Parece que volviste a cocinar para ti mismo. Porque esta basura es sensacional. Quiero decir, muy, muy buena.

- No voy a escribir sobre esto.
- Sí, lo entiendo.
- Porque quiero respaldarte.
- ¿Disculpa?
- Quiero financiarte y no puedo escribir si tengo intereses.
- No sé si estoy entendiendo bien.
- Vendí mi website por mucho dinero y lo invertí en un lugar en Rose. Está zonificado, habilitado, y puedes construir como tú quieras. Y puedes cocinar lo que quieras. Tómate tu tiempo.
Piénsalo. No te culpo si te cuesta confiar en mí, pero creí que, tú sabes, tú y yo haciendo las paces podría ser una buena historia...reservas en la puerta. Lo más importante, tú sabes,
te rompes el alma allí adentro. Mientras tanto, solo twitéame
dónde estés e iré corriendo. Porque esto es realmente bueno,
¿de acuerdo?

- Oye, Jefe.
- ¿Sí?
- Hablaron mucho y no le pegaste. ¿Qué te dijo ese idiota?
- Creo que ese idiota podría ser nuestro nuevo socio.

Frases archivadas en Comedia, Robert Downey Jr., Scarlett Johansson, enviadas por .

nos envió estas frases

Dibujante, amante de las perrujas Klo, Mose y Tota. Trago harto chocokrispis y martinis. Ando por la vida al lado de mi Jos Velasco. ¡Sígueme en fb!


ha mandado las frases de 105 películas, ¡Te invitamos a enviar las frases de una película!

Deja un comentario

Síguenos en las redes sociales

Frases de la película es desarrollado por Jos Velasco