Frases de la película Cafarnaúm: La ciudad olvidada

Dirección: Nadine Labaki.
Actuación: Boluwatife Treasure Bankole, Yordanos Shiferaw, Zain Al Rafeea.
Género: Drama.
Estreno: 2018.
Otros títulos: Capernaum y Capharnaüm.

- ¿Saben de qué ha sido juzgado culpable Zain?
- Zain hizo una travesura y fue enviado a la cárcel por eso.
- ¿Travesura? ¡Fue condenado a cinco años de cárcel! Cometió un delito.
- ¿Travesura? En fin. ¿Qué edad tienes, Zain?
- No lo sé. Pregúnteles a ellos.
- Su Señoría, Zain no tiene partida de nacimiento y nunca ha sido registrado en el registro civil. Sus padres no parecen saber exactamente su fecha precisa de nacimiento. Aquí está el reporte del médico legista que estima que Zain tenía alrededor de 12 años en el momento de los hechos.
- ¿Así que tiene 12 años?
- Correcto.
- ¿Dónde vives, Zain?
- En la cárcel de menores de Roumieh.
- Detenido el 15 de junio, estás purgando tu condena. ¿Sabes por qué?
- Porque apuñalé a un hijo de perra.
- ¿Apuñalaste a alguien?
- Sí, a un hijo de perra.

- ¿Sabes por qué estás aquí?
- Sí.
- ¿Por qué?
- Quiero demandar a mis padres.
- ¿Por qué quieres demandar a tus padres?
- Por haberme traído al mundo.

- ¡Esta casa es una maldición!
- ¡Ve a vivir a la calle, hay lugar!

- ¿Qué es esa sangre en tus pantalones cortos?
- ¿Qué sangre?
- Date prisa. Alguien podría vernos. ¿Recuerdas lo que le sucedió a tu amiga Alia? Su madre la encerró en la casa hasta que un cerdo vaya a llevársela. Si mamá lo descubre, se librará de ti. Te entregará a Assaad.
- Pero Assaad es bueno.
- ¡Es un tonto!
- Pero me da ramen y regaliz gratis. ¡Te dará mierda para comer! Te entregará a Assaad para librarse de ti.

- ¿No has visto al hijo de Zahra, Farid? Vuelve de la escuela con un montón de cosas. Tendremos colchones, ropa para los niños...
- ¡Cállate!
- Por lo menos comerá ahí y traerá comida para sus hermanas. Las sobras de los grandes hoteles y de los casamientos.¡Será bueno para todos! ¿Por qué eres tan testarudo?

- ¿Por qué Assaad y su padre están aquí?
- No te enfades.
- ¿Por qué Assaad está aquí?
- Cálmate. Está discutiendo el alquiler con tu padre.
- Me juego la cabeza a que estás cambiando los pollos por Sahar.
- Escúchame, espera...
- Dile a ese hijo de puta que no tiene nada que hacer aquí. ¿Entiendes lo que te digo? Ve a decirle o lo hago yo.
- Habla más bajo.
- Te lo juro por la vida de tus hermanas, te lo juro por Dios.
- No es nada, está todo en tu cabeza.
- ¿Por qué Sahar está maquillada?
- Me imita por diversión.

- ¿A dónde la llevan, desgraciados? ¿La mandan para que sea la criada de ese imbécil?
- Quiero quedarme con mi hermano.
- Esto no es de tu incumbencia.
- ¡Es una niña, mamá!
- Ocúpate de tus asuntos. ¡Apártate! No te metas. ¡Basta! Te mueves y te mato. Sé lo que has estado escondiendo. Ibas a meternos en graves problemas.
- ¡Quieres que le limpie el culo a ese cerdo!

- ¡Sahar! ¡Sahar!
- ¡Déjala que se vaya!
- ¿Ahora estás contenta?
- ¿Ahora te las das de hombre?
- ¡Vas a ver, pequeña porquería!
- Para sacarla de su desgracia.
- Estaba como muerta con nosotros, Su Señoría. Apenas tiene un lugar para dormir. No come nada, no bebe, no se lava... Nunca mira televisión. Yo pensé: Vamos a casarla. Al menos tendrá una cama. Una cama de verdad. Con una manta.

¿Pensó usted que quizá todo no era culpa nuestra? Fui criado así. ¿Por qué reprochármelo? ¡Si hubiese tenido la oportunidad, sería mejor hombre que todos ustedes!

Cuando salga, me cubrirán de escupitajos. La gente cree que soy un animal. Nunca quise todo esto. Me dijeron: Sin hijos, no eres hombre. Tus hijos serán tu columna vertebral. Pero me quebraron la espalda, me rompieron el corazón y me humillaron. Maldigo el día en que me casé. ¿Por qué lo hice?

- ¿Qué edad tienes, Zain?
- No sé, quizá 12.
- ¿Cuántos hermanos y hermanas tienes?
- Muchos.
- ¿No los extrañas?
- Sí. A la que más extraño es a mi hermana Sahar.
- ¿Dónde está?
- Con su esposo.
- ¿En serio?
- Llevamos un tambor y un tamboril y celebramos un gran casamiento en la calle. La gente tiraba arroz y rosas desde los balcones.
- Debió de haber sido genial.

- ¿Sabe por qué está bajo custodia? ¿Por qué está esposada?
- Porque no tengo permiso.
- ¿No tiene permiso de residencia? ¿Dónde trabajaba?
- Trabajé para una señora durante seis años.
- ¿Luego se fue? ¿No la trataba bien? ¿Le pegaba?
- No, me trataba bien, pero me enamoré. Estaba encinta, así que me fui. ¿Estaba qué?
- Esperaba un bebé.
- ¿Esperaba un bebé? Habla bien en árabe. ¿Entiende todo lo que digo?
- Sí, entiendo.
- ¿No necesita un intérprete, entonces?
- No lo necesito.
- ¿Se fue para que ella no lo descubriera? Tenía miedo de que la policía me sacara a mi hijo y me deportara. Por eso no dije nada.
- Así que dejaba a Yonas con Zain cuando iba a trabajar. ¿Se ocupaba bien de su bebé?
- ¿Nunca pensó que podría hacerle daño?
- Tenía un poco de miedo los primeros días pero terminé por confiar realmente en él.
- ¿Nunca pensó que Zain podría hacer lo que hizo?
- Nunca. Eran como hermanos.

- ¿No te dije que te daba hasta hoy?
- Pero hablé con mi amiga y ella sólo pagó 900 dólares por su permiso.
- Pídele a tu amiga que te consiga un permiso.
- No, sólo me pregunto por qué es mucho más caro.
- Espera, espera, espera. No trates de embarullar las cosas. Déjame meter una palabra. Estoy tratando de ayudarte. ¿Quién cambió tu nombre por Tigest? Yo. Ve a ver a tu amiga que dice que puede conseguirlo por 900 dólares. No te hagas la lista.
- Trata de entender. No logro conseguir 1500 dólares.
- Míralo. ¿Parece falso? Nadie te molestará con esto. La mujer a la que le pertenecía ¡bum! Explotó en mil pedazos. No tenía a nadie, ningún familiar. Nadie reclamó el cadáver. Ya no necesitas hacerte un lunar falso.
- Está bien, pero dame más tiempo.
- Querida, ya te he dicho que puedes ahorrarte los 1500 dólares. Dame a Yonas y tendrás tu permiso gratis.
- No hables nunca más de Yonas, eso no sucederá jamás. ¡Jamás!
- Ese niño vive como un fugitivo en este país. Si se enteran de que existe, serán deportados los dos. Lo mantienes bajo tierra como una rata. Nunca ve el sol, jamás irá a la escuela. Quiero que tenga un padre y una madre. Seguirá siendo tu hijo. Podrás verlo--
- Yo sé lo que es mejor para mi hijo, cómo ocultarlo. Sé cómo alimentarlo y ocuparme de él.
- ¡Te digo que tu hijo está muerto incluso antes de haber nacido! No existe. Hasta un frasco de kétchup tiene nombre. Una fecha de producción y de caducidad.

- ¿Cómo te llamas?
- Ibrahim.
- ¿Y él?
- Él...
- Se llama Assaad.
- ¿Y tú?
- Maysoun.
- ¿Lo robaste o lo usas para mendigar?
- Es mi hermano.
- No se te parece.
- Nacimos todos negros como él y después nos aclaramos con el tiempo.

- ¿A dónde vas?
- A Suecia. Hay un barrio lleno de sirios allí. Nadie te pregunta qué haces ahí. Nadie te molesta. Tendré mi propia habitación, no entra nadie sin golpear.
Yo elijo quién entra y quién no. Allí los niños sólo mueren por causas naturales.
- Quiero ir ahí contigo.
- Está bien, pero necesitas dinero.
- ¿Cuánto?
- Unos 300 dólares, nada más.
- 300 dólares es mucho.

- ¿Por qué se ve tan delgado Yonas? ¿No están comiendo? Parece enfermo.
- Dios mío, ambos huelen como perro. Ya he hablado con Rahil. Hay una buena familia que puede acoger a Yonas ocuparse de él, comprarle ropa. Y tú podrías ganar 500 dólares. ¿Trato hecho?

- ¿Tienes documentos? Documento de identidad, acta de nacimiento.
- No sé, quizá en mi casa.
- Necesito una prueba de que eres un ser humano. Documento de identidad, datos personales incluso un periódico con una foto tuya. Para poder sacarte por el puerto de Beirut, ¿de acuerdo? ¿Puedes hacerlo? No te preocupes por Yonas.
- Lo quiero mucho.
- Lo mando a una buena familia. La gente con la cual te vas se ocuparán de ti.

- ¿Dónde estabas? ¿Dónde has estado todo este tiempo? ¿Dónde? ¿Dónde? ¿Dónde? ¡Me sacas de quicio!
- De todos modos, no estoy aquí para verte a ti ni al otro idiota. Necesito mis documentos.
- ¡Por supuesto, mi cielo! ¡Selim, despiértate, tu hijo necesita sus documentos!
- ¿Dónde están mis documentos?
- ¿Dónde has estado?
- No te importa. Dame mis documentos.
- ¿No me importa? ¿Para qué necesitas los documentos? ¿Quieres convertirte en recolector de basura?
- ¡Mis documentos, mi carnet de identidad!
- A todo el mundo les damos igual tú, yo y todos nosotros. ¡No te hagas el recio conmigo, mocoso! ¿Quieres tus papeles? ¡Ven! Tengo un montón de papeles. ¿Cuáles quieres? Tengo papeles que pueden enviarme a la cárcel. Tengo un aviso de desalojo. Y aquí tengo el más importante de todos. ¡Vuelve aquí, tienes que verlo! Es del hospital. Podría romperle el corazón a cualquier hombre. Somos insectos, amigo mío. ¿No lo entiendes? Somos parásitos. Aceptas la vida sin papeles o de lo contrario te tiras por la ventana. ¿Entiendes? ¡Sal de aquí antes de que te mate!

- Dile a ése que te envió: ¡A mi padre no le importa una mierda! Nunca nos hizo la documentación. ¡Vuelve al sitio de donde vienes, sabandija!
- Maldito seas tú, tu madre y quienquiera te haya traído a este mundo.

- ¿Quién fue al hospital? ¿Quién fue al hospital? ¿Quién está en el hospital?
- ¡Sácalo fuera de mi vista antes de que lo corte en pedazos!
- ¡Maldigo la simiente de tu padre! ¿Quién fue al hospital? ¿Quién fue al hospital?
- ¡Pequeño maldito!
- ¡Dime! ¿Quién fue al hospital? ¿Qué le hizo ese desgraciado? ¿Qué le hizo? ¿Qué le hizo?
- Sahar se fue, se terminó.

- Usted es el esposo de... ¿Cómo se llamaba?
- Sahar.
- Sahar. ¿Qué edad tenía Sahar cuando se casó con ella?
- Once.
- Once años. ¿Cree que una chica de 11 años está preparada para casarse? ¿Que comprende lo que eso significa?
- De acuerdo con lo que sé...Sí, está preparada. Floreció, alcanzó esa etapa--
- ¿En serio? ¿Floreció como una papa o una planta de tomate?
- ¡Zain, cálmate!
- No sabía que eso podía matarla. Muchas chicas del barrio se casan a esa edad. Incluso mi suegra se casó a esa edad. Y ahí está, sana y salva.
- ¿Quedó embarazada en cuánto tiempo después de casarse?
- En dos o tres meses.
- De acuerdo, ¿el embarazo fue normal?
- Al principio, no noté ningún problema. Pero comenzó a sangrar. Sangraba mucho.
- ¿Qué pasó después?
- La llevé al hospital junto con sus padres. Y se murió en las puertas del hospital. El hospital no le permitió ingresar. ¿Por qué el hospital se negó a prestarle servicio? Porque no tiene documentación.

¿Vivo y trabajo como una perra para que usted me juzgue aquí? ¿Cómo se atreve a juzgarme? ¿Alguna vez estuvo en mi lugar? ¿Ha vivido mi vida? ¡No, y nunca la vivirá! Ni en la peor de sus pesadillas. ¡De lo contrario, se suicidaría! Imagine tener que darle agua y azúcar a sus hijos porque no tiene otra cosa para que coman. Estoy preparada para cometer 100 delitos para mantener a mis hijos con vida. ¡Son míos, son los tesoros de mi vida! Nadie tiene derecho a juzgarme. Yo soy mi propio juez. Son carne de mi carne. ¿Lo comprende?

- Cuando Dios te quita algo, te bendice a cambio.
- ¿Qué bendición te ha dado Dios?
- Estoy embarazada. Vas a tener un hermanito o una hermanita.
- Se me parte el corazón.
- Espero que sea una niña. La llamaremos Sahar.
- Lo que me dices es una puñalada en el corazón.
- Si Dios quiere, cuando salgas ella caminará y jugará...
- No quiero volver a verte aquí.
- No tienes corazón.

- Quiero que los adultos escuchen lo que tengo para decir. Estoy harto de los que no saben ocuparse de sus hijos. ¿Qué voy a aprender de todo esto?¿Los insultos, los puñetazos, las patadas? ¿La cadena, la manguera o el cinturón? Lo más amable que escucho es: "¡Vete al carajo, hijo de puta!". "¡Lárgate, desgraciado!". La vida es mierda de perro. ¡Más asquerosa que los zapatos que llevo! Vivo en el infierno. Estoy asándome, como el pollo que sueño con comer.
- ¿Cómo estás?
- ¡La vida es un asco! Yo quería ser un buen hombre que me respetaran y que me quisieran. Pero eso no es lo que Dios quiere. Él quiere que seamos felpudos, que nos pisoteen. El niño que hay en tu vientre será exactamente como yo.
- ¿Qué esperas de tus padres?
- Quiero que dejen de tener hijos.
- ¡Habla más fuerte!
- ¡Quiero que dejen de tener hijos!
- ¿Quieres que dejen de tener hijos?
- Sí.
- No creo que vayan a tener más hijos.
- ¿Y ése? Va a nacer, ¿no?

Ponte sobre la línea, Zain. Un poco más hacia la derecha. No, hacia la izquierda. Demasiado. Vuelve hacia la derecha. No, ésta es mi derecha.
Ésta es mi izquierda. Muy bien. Levanta un poco la cabeza. Mira al frente. Sonríe. Sonríe, Zain. Es para tu documento de identidad, no un certificado de defunción.