Frases de la película Apuesta maestra (Molly’s Game)

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Actuación: , , .
Género: Biografía, Crimen, Drama.
Estreno: .

Alguien dijo que lo peor que le podía pasar a un deportista es salir cuarto en las Olimpiadas.
Pasó porque choqué contra una rama de pino que se había congelado. Y la choqué con tanta precisión que mis fijadores se desataron. En ese momento, no pude calcular las probabilidades de que sucediera porque estaba por aterrizar sobre mi columna restaurada digitalmente que estaba unida por repuestos de un Erector Set. Nada de esto tiene que ver con el póker. Solo lo menciono porque quería decir al que respondió que lo peor que podía pasar era estar cuarto en las Olimpíadas... ¿En serio? Vete al diablo.

Estados Unidos de América vs. Molly Bloom.
Le apuesto al favorito.

- ¿Qué opinas de los siguientes conceptos? Te los diré.
- Matrimonio.
- Es una trampa.
- Sociedad.
- Es una broma.
- Gente.
- Creo que hay buena y mala. Pero no confío en ella. No confío en la gente.

En nuestros cumpleaños mi padre nos entrevistaba, a mis hermanos menores y a mí.

- ¿Quiénes son los héroes o heroínas en tu vida? ¿A quién respetas?
- No tengo héroes. Porque si alcanzo las metas que me propuse mi heroína será la persona en la que me convierta.

- Ustedes parecen merecer Grey Goose.
- ¿Cómo son los que merecen Grey Goose?
- Tienen una botella de Grey Goose enfrente.
- Eres rápida. Muy inteligente.

Gastaron unos $300 más, pagando un total de $900 por vodka que vale $8,50. Pero no necesitamos que compres una botella. El club necesita que compres cinco. Así que estas chicas dejan que les compres tragos para ganarse la vida. Sería como esperar mucho para entrar a Gap y pagar un sobreprecio del 1.000% para comprarle los empleados un par de pantalones.

Dean era un típico hollywoodense. Demasiadas influencias. Rumbo a la ruina. Intentaba probar que no estaba quebrado y se esforzaba por ser vulgar.
Yo consideraba a Dean un bobo si alguna vez lo tuve en consideración pero en ese papel había nueve nombres y números telefónicos de algunas de las personas más ricas y famosas del mundo.

Estaba en una sala con estrellas de cine directores... Y el ganador es raperos boxeadores y colosos de los negocios. Todos apostaban, todo el tiempo perdiendo sus entradas una y otra vez.

Busqué cada palabra que no conocía. Flop. River. Cuarta calle. Tilt. Cooler. Bote. Nuts.

- ¿Llevas cuenta de las entradas?
- Sí.
- ¿Dónde está el papel?
- Hoja de cálculos.

"Den una propina a Molly". En el fondo, no me gustó cómo sonó.

Sabía que cuando tu jefe dice no le cuentes a nadie. No es el inicio de una carrera promisoria de abogada. Pero eso era en el fondo. Había ganado $3.000.

Uno me dijo que el dinero no era su forma favorita de pago.

Molly ¿cometiste un delito y lo contaste en un libro?

Más de 600 agentes fueron enviados a lugares en Nueva York y Los Ángeles para arrestos con armas automáticas y ¿quieres decirme que estás aquí porque cobraste comisiones en Texas Hold 'Em?

Si crees que una princesa puede hacer lo que hice, te equivocas.

Mi padre es terapeuta y profesor de psicología en la Universidad. La segunda regla en su casa era que la excelencia académica y atlética no eran opcionales.
Y la primera regla era que él hacía las reglas.

Jugador X creía que ganar el dinero del juego valía más que el trabajado. Vivía para vencer a otros y llevarse su dinero.

Había $47.000 en el pozo, y el invitado tenía la mejor mano. Pero se confundía porque una estrella de cine le hablaba.

-Por mi madre, viejo. No te estoy mintiendo.
- ¿Por qué me lo dirías?
- O te estoy mintiendo o eres nuevo en esto tuviste cartas malas toda la noche, debiste abandonar antes y no quiero ganarte más dinero así.

Un pez es una especie particular de jugador. Un pez tiene dinero. Juega tranquilo y no abandona mucho. Un pez es bueno, pero no demasiado. El Cobra Lounge pertenecía a Dean Keith pero el juego pertenecía a Jugador X. La gente alardeaba con que jugaba con él. Igual que querían decir que habían volado en el Air Force One. Mi trabajo iba a depender de que yo le acercara su pez.

Soy Molly. El póker fue mi caballo de Troya al nivel más alto de las finanzas, tecnología, política, entretenimiento, arte. Yo solo tenía que escuchar.

El arte está controlado por algunos marchantes. Las compañías telefónicas chinas buscan socios. A los dueños no les importa gastar $30 millones en un jardinero. Ellos controlan el mercado. Eligen a los artistas que quieren catapultar. No quieren gastar $10 millones en un lanzador de rendimiento mediano. Será Gephardt. Ellos fijan los precios. Le agregan un 70, 80, 90%. Están entusiasmados con una compañía llamada Twitter. Dinero sin regular. Todo en efectivo. No declarado.

La gente me preguntó cuál era mi meta en ese momento. ¿Cuál era mi propósito? En ese entonces, me habría reído de la pregunta. Me criaron para ser campeona. Mi meta era ganar. ¿En qué y contra quién? Eso eran detalles.

Había un atleta en la década de 1930 llamado Matthew Robinson. Matthew Robinson rompió el récord olímpico en los 200 metros en Berlín en 1936. Rompió el récord olímpico y llegó segundo. El hombre que llegó primero era Jesse Owens. Jesse Owens pasó a ser una leyenda. Matthew Robinson pasó a ser portero en una escuela secundaria para blancos en Pasadena. La diferencia fue de cuatro décimas de segundo. Como si eso no fuera suficiente Matthew Robinson tenía un hermano que también era atleta. Se llamaba Jackie.

Tengo dos hermanos menores que también son sobresalientes. Mientras yo era cuarta en Norteamérica mi hermano era el número uno en el mundo. Y mientras yo cursaba Química avanzada en segundo año mi hermano Jordan la cursaba a los 12 años. O algo así. Yo era una gran estudiante y esquiadora en todos lados salvo en mi casa.

- Ganas miles en propinas por semana.
- ¿Por qué te importan $450 semanales?
- Porque no quiero recoger tu ropa gratis.

No tienes poder de negociación. Rechaza el corte de sueldo y perderás el juego.

- Seré la anfitriona de un juego en esta suite todos los martes a la noche. Si juegan hoy, tendrán un asiento por un año. Si prefieren jugar en el Cobra Lounge, no habrá resentimientos.
- Juguemos.

El juego ya era mío. Me constituí, y nació Eventos Molly Bloom. Pagué impuestos y cargas sociales de los empleados. Nunca me involucré romántica o sexualmente con mis jugadores. El juego se habría desmoronado. En ese momento, todavía tomaba buenas decisiones. Y acudí a un abogado para asegurarme de que todo era legal.

- ¿Cobras comisiones?
- No.
- Entonces es legal.
- ¿Puedo darte un consejo?
- Por favor.
- Hay un dicho en mi negocio. "No violes la ley cuando la estés violando".
- ¿A qué te refieres?
- Ni drogas ni prostitutas. No cobres deudas por la fuerza.
- No hago nada de eso, pero dijiste que todo era legal.
- Sigue así no quieres violar la ley cuando la estás violando.
- ¿Estoy violando la ley?
- En realidad, no.
- Podemos asegurarnos, ¿no? Las leyes están escritas.
- ¿No recibes un porcentaje del pozo?
- No.
- Tu juego es honesto.

Mi juego tenía un ecosistema problemático. Estos tipos podían comprar cualquier cosa. Pero en esta sala, no podías comprar la victoria. No podías comprarme, ni a las chicas. Y no podías comprar un lugar en la mesa. Una victoria por la que tengas que trabajar es muy dulce. Y las victorias y derrotas eran emocionantes, y eran reales. Claro, ayudaba que los jugadores fueran ludópatas.

- ¿Soy el primer jugador que te escribió una carta de amor?
- El séptimo. Todas transmitidas digitalmente. Estás pidiendo que tu vida se vuelva un infierno público.

- No me gusta jugar póker.
- ¿Por qué juegas?
- Me gusta destruir vidas.

Lo llamaban "Brad el malo" porque era terrible en este juego. Si hubiera un peor jugador del mundo Brad se las arreglaría para perder con él.
Resulta que Brad el malo sabía lo que hacía. Conseguía clientes. Dejaba $100.000 en el juego y recibía $4 millones para su fondo.

- ¿Intervenían mis teléfonos?
- No.
- Gracias a Dios.
- Se los intervenían a todos tus interlocutores.

No me importan los mensajes de mis novios no queda la mínima parte de mi vida privada que no esté expuesta al escrutinio público. Hay mensajes que destruirían otras vidas. Hay mensajes que destruirían carreras y familias.

Harlan, el mejor jugador de la mesa, de la mayoría de las mesas estaba por ser engañado por nada menos que Brad el malo. ¿Cómo? Porque Harlan nunca había jugado con Brad y no sabía que Brad era malo.

La apuesta de Brad representaba una gran mano, viendo el flop subiendo en el turn y bombardeando el river.
Claro que Harlan ignoraba que Brad no sabía lo que todo eso significaba.
Así que Harlan, un buen tipo, dijo...
Buena apuesta. Me voy.
Y devolvió al mazo lo que no sabía que era la mano ganadora.
Ni siquiera fue por la cantidad de dinero. Harlan solo había perdido $40.000. Pero algo había estallado en Harlan, y ahora quería vengarse. De todos.
Hacia las 5:00 a. m, Harlan había perdido medio millón. Hizo a un lado todo lo que sabía de póker y jugaba como un estudiante intentando hacer un jonrón en cada mano.

Debo quedar a mano. Esa debería ser la segunda línea en el obituario de todo jugador.
"El Sr. Feldstein murió mientras intentaba quedar a mano".
Harlan no lo logró. Y nunca llegó a la fiesta de su esposa. Ella pidió el divorcio dos días después.

Un par doble es nada al lado de un full y en este momento, la única mano que puede vencer a un full de reinas es un full de reyes. El capitán von Trapp blufeó con un par doble y obtuvo un full de reyes.

- No puedes financiar a un jugador y jugar al mismo tiempo.
- Hace dos años que lo hago.

- No es personal.
- Parece personal cuando seduces a todos menos a mí.

Ellos quieren jugar póker conmigo, no contigo.

- ¿Quieres reunirte con los jugadores que en mis declaraciones impositivas son clientes y discutir el poner un tope a lo que gano?
- Sí.
- Será el caso de antimonopolio más observado de cerca.

En ese momento, y así de rápido, perdí el juego.

Hay un tipo que se sienta afuera de mi Starbucks con un cartel que dice: "Veterano de Vietnam". Todas las mañanas le doy 25 centavos. Y la única diferencia entre tú y él es que tú tienes una historia.

El juego me había dado una identidad, respeto y un lugar definido en un mundo inaccesible. Y en un latido irracional me fue quitado. Fui irrelevante y olvidada en un instante.

¿Sabes qué te hace sentir bien cuando pierdes? Ganar.

- ¿Mol? ¿$50.000 la entrada?
- No. 250.
- Eso hará ruido.
- Como para ser oído en Rodeo Drive.

Un evento de caridad para residentes de Hamptons que tenían yates. En mi negocio, es un entorno que apunta a los ricos.

Un 7-Eleven tiene cámaras en sus expendedoras. Tengo un millón de dólares cambiando de mano cada dos minutos, imbécil. ¿Crees que no tengo ojos en la mesa?

- Si cobrara comisión, ya no sería un juego legal.
- Y si no puedes cubrirte, este juego dejará de existir. Ahora eres el banco. Estás garantizando el juego.

Ella tenía razón. Yo estaba dando crédito. Cifras altas. Y no es que Harlan Eustice no me hubiera asustado. Si no podía pagar una vez, sería el fin del juego. Yo era la casa. Así de rápido tomé la decisión. Y así de rápido, B calculó el 2% del pozo y se lo llevó de la mesa. Ya estaba. Había cobrado una comisión violando el Código Penal 1955.

Soy un ganador atrapado en el cuerpo de un... perdedor.

- ¿No hay un libro...?
- Douglas, concéntrate. Sí, hay un libro de James Joyce que se llama Ulises y hay un personaje, Molly Bloom por eso piensas que soy irlandesa, pero sigamos avanzando.
- Si no eres irlandesa, ¿qué eres?
- Soy judía rusa.

- Hoy no pude traer efectivo porque me desperté cuando los bancos ya habían cerrado. Espero que aceptes esto como un aval temporario.
- Es un Monet auténtico.
- Lo descolgué de la pared.
- ¿Viniste trayendo un Monet?

Si dices que todo lo que pasó después de tu arresto fue pensado para que te declares culpable, tienes razón.

Tengo chismes, dimes y diretes. Para la fiscalía, valgo lo mismo que para Hollywood.

- ¿Sabes cuántas chicas en los olímpicos tienen padres exigentes?
- ¿Todas?
- Así es.

- Para que conste, la ley 1955 que estoy acusada de violar define jugar como apostar en juegos de azar.
- Sí.
- El póker no es un juego de azar. La ruleta es un juego de azar. El póker es un juego de habilidad.

Escúchame, Douglas. Soy la mujer con la que todos soñaron. La antiesposa. Aliento el juego. Tengo tragos servidos por modelos que crean la impresión de que son el tipo de hombre que seduciría a cualquiera en todo momento.

¿Sabes quién fue Circe? Era la diosa griega de la magia. Servía festines a los hombres con vino y miel y luego los convertía en cerdos.

Podemos facilitar tu vida. Nadie se meterá contigo. Nadie te estafará.

- Pon el dinero y las joyas en un bolso. Los lingotes de oro también.
- Por favor.
- Abre la boca. No fue un ofrecimiento. No fue una sugerencia. Este será tu único recordatorio. Tu madre vive sola en Telluride, Colorado, ¿sí? ¿Sí? ¿Sí, Molly?
- Ya no vive ahí.
- Sí, vive ahí.

No podía llamar a un doctor ni ir a un hospital. Apenas me vieran, llamarían a la policía. Tenía los ojos hinchados y negros. Tenía los labios cortados y ensangrentados. No sentía la cara. Pat había arreglado la reunión y por él ellos supieron dónde vivía. Me quedé en el apartamento dos semanas, esperando que mi cara se curara y esperando la llamada que me harían. Pero la llamada no se hizo.

Y luego, en la primera plana de The New York Times de 8 días atrás... Casi 125 arrestos en redada contra la mafia. Esos tipos estaban escondidos o presos. A veces, Dios actúa rápido.

En mi limitada experiencia con la mafia rusa no suelen presentarse como mafiosos. Mi experiencia con la mafia italiana... por otro lado...

¿Están locos? No pueden acusarla de mafiosa. Cobró comisión por un juego durante siete meses, hace dos años.
¿Por qué? Porque otorgaba crédito por millones y no quería cobrar por la fuerza. Tuvo infinitas oportunidades de beneficiarse contando las historias reales que sabe. Tengo imágenes forenses desde 2007. Hablo de mensajes de texto, correos estrellas de cine y de rock, atletas, multimillonarios, todo explícito algunos casados, con hijos, y eso es solo la punta del iceberg. ¿Qué hay con el tipo que casi fue embajador en Mónaco? Dejaron de investigarlo a último momento, nadie sabe por qué. Ella sabe por qué.
Gerentes con amantes jóvenes, el vicepresidente de un banco que quería que Molly usara un mazo marcado.
El jefe de un estudio de cine que le dijo que un actor era demasiado negro para su gusto.
J. Edgar Hoover no tenía tanto de Bobby.
Ella pudo haber escrito un best seller y asegurado su futuro.
Fácil, ella tiene... Tiene el billete ganador de la lotería y no quiere cobrarlo.
Su oficina se llevó todo el dinero de ella en una maniobra inconstitucional, ¿y luego quieren que pague impuestos por lo confiscado? Estuve en reuniones de estrategia. La arruinaron para que no pueda pagar su defensa. Y ahora puede garantizarse su libertad "proporcionando color", y aun así, no quiere hacerlo. Esta mujer no puede ser acusada por lavado es absolutamente transparente.
Así que sí, Harrison, te imploro que hagas lo correcto. No sabe nada de los tres Pete. Nada de Ragnyada. Nada de fraude al seguro. Entre los dos aparecimos frente a este juez 28 veces como fiscales y nunca se desvió de nuestra recomendación de sentencia. No va a empezar ahora.
Sé que preparaste este arresto durante tres años y todos queremos que los mafiosos vayan a la cárcel en especial, la única persona en la sala a la que uno de ellos le puso un arma en la boca.
Condicional. Servicio comunitario.
O mejor, considera que lo que ella hizo fue regentear un juego de póker como lo hace todo casino en EE. UU.
Y retira los malditos cargos.

- Me gustaría alquilar patines, número 37. Pero no tengo dinero. Estos guantes Chanel valen $800. Te los cambio.
- ¿Guantes de $800?
- Y te mantienen las manos abrigadas como los de $10.
- Señorita, ¿se encuentra bien?
- Sí.
- Me estoy liberando.

- Soy un terapeuta muy costoso, y vine a darte una sesión gratis.
- ¿Crees que, en este momento, necesito un terapeuta?
- Sí.
- Debo volver a la oficina de mi abogado pronto.
- ¿Te gusta tu abogado?
- No te llamé para pedirte dinero, papá. Solo necesitaba a mi papá. Dios no permita que te deshagas de un centavo.

- Bien, haremos tres años de terapia en tres minutos.
- ¿Cómo?
- Haré lo que los pacientes piden a los terapeutas desde hace 100 años. Te daré las respuestas.
- ¿A qué?
- Empecemos por esto. ¿Por qué una joven de 22 años con un currículum impecable regentea juegos de póker?
- ¿Por qué elegí ganar mucho dinero? Estoy confundida.
- Ibas a triunfar en cualquier cosa. Lo sabes. Si hubieras estudiado abogacía, ya tendrías un estudio jurídico propio. ¿Por qué hiciste la otra cosa?
- No sé. Drogas.
- Empezaste con las drogas al final. No eran el problema, eran la medicina. Para poder controlar a hombres poderosos. Tu adicción era tener poder sobre hombres poderosos.
- ¿Eso crees realmente?
- No. Lo sé. Ya terminaste el primer año de terapia.

- Segundo año, segunda pregunta.
- ¿Crees que fuiste un buen esposo?
- ¿Qué te importa?
- Me importa porque te casaste con mi madre. Me importa porque mi padre es un idiota.
- Felicitaciones. Terminaste el segundo año. Para que sepas, tu padre crio tres hijos con el sueldo de un profesor. Uno es dos veces jugador olímpico, seleccionado en la sexta ronda por los Eagles de Filadelfia, y gran filántropo. El otro es un cirujano cardiotorácico en Massachusetts, y la tercera forjó un negocio multimillonario usando su ingenio.
- Voy a declararme culpable en la corte federal.
- Bueno, nadie es perfecto. El tema es que hice algunas cosas bien.

- Última pregunta.
- No. Tengo que irme.
- Última pregunta, Mol. Contestaré, pero debes hacerla. Debes hacer la pregunta.
- ¿Por qué no me querías tanto como a mis hermanos?
- Ahí está. Te quería como a ellos. Pero cada tanto, parecía que no.
- ¿Solo parecía que no?
- Sí.
- Eso es una mentira de marca mayor. ¿Por qué...? "Solo parecía". ¿Qué? Está bien, yo tenía una actitud mala. Era insolente. Rompí algunas reglas adolescentes. Hablaba por teléfono después del horario permitido. Me llevaba tu auto cuando...
- Chocaste contra un McDonald's.
- Se castiga por eso, pero no...
- ¿No viste el McDonald's? ¿No sabías qué era "pedir desde el auto"?
- Te convertiste en alguien distinto, tu voz, tu cara...
- Porque sabía que tú sabías.
- No te oí.
- Dije que sabía que tú sabías. Que yo engañaba a mamá. Yo sabía que sabías.

Lo supiste desde los 5 años. Me viste en el auto, y no sabías qué habías visto.

- Así reaccioné frente a la vergüenza. Y tú reaccionaste mostrando desprecio por mí. Chocando mi auto contra McDonald's.
- ¿Y queriendo tener poder sobre hombres poderosos?
- No, eso fue una maniobra para hacerte enojar.

Tropezaste con una rama. Eso fue lo que hiciste mal. Ahí tienes tu sesión.
Es curioso cuán rápido puedes ir cuando no te cobran por hora.

Soy tu padre. Intentar entender cuánto te quiero sería como visualizar el tamaño del universo.

- ¿Sabías que sabemos cómo huele el centro de nuestra galaxia? Huele a ron y frambuesa. El centro de la galaxia tiene formiato de etilo, el mismo gas que le da el olor al ron y el sabor a las frambuesas.
- ¿Cómo sabes estas cosas?
- Para entretenerme durante el juego, surfeo Internet. Luego tomé clases en línea. Estoy por graduarme en Astronomía. Ni siquiera sabía que me había anotado.

Serás la primera acusada que salga del juzgado mejor que cuando entró.

- Me llamo Molly Dubin Bloom.
- Nos quedaremos hasta que entiendas... ¡Hasta que entiendas que a nadie le importa tu buen nombre!
- ¡A mí, sí!
- ¿Por qué?
- Porque es lo único que me queda. Porque es mi nombre. Y nunca tendré otro.

- Basada en la información disponible esta corte se manifiesta en desacuerdo con la recomendación de sentencia. Este juzgado está ubicado muy cerca de Wall Street. Lo sé por experiencia propia. Las personas que trabajan ahí habrán cometido crímenes más graves para la hora del almuerzo que los que la acusada ha cometido. Simplemente no entiendo cómo se hace justicia encerrando a Molly Bloom en prisión.

Fue tan casual como si estuviera eligiendo el menú.

- Srta. Bloom esta corte la sentencia a 200 horas de servicio comunitario un año de libertad supervisada análisis toxicológico y una multa de $200.000. Se levanta la sesión.

Y eso fue todo.

Ambos conocemos gente que nunca pudo recuperarse.
No sé si la joven que acabamos de ver es una de esas personas.
Quizá no la veamos en competencias, pero creo que volveremos a verla.

Winston Churchill definió el éxito como:
"La capacidad de ir de fracaso en fracaso sin perder entusiasmo".
Así que tengo que jugarme.