Frases de la película Apocalypse Now

Frases de la película dirigida por Francis Ford Coppola, estrenada en 1979, también conocida como Apocalipsis now y Apocalipsis ahora.

Saigón. Mierda. Todavía sigo sólo en Saigón. Todo el tiempo creo que voy a despertar en la jungla. Cuando volví a casa después de mi primer viaje, fue peor. Me despertaba y no había nada. Casi ni hablaba con mi esposa hasta que acepté el divorcio. Cuando estaba aquí, quería estar allá. Cuando estaba allá, sólo pensaba en volver a la jungla. Llevo una semana aquí esperando una misión, suavizándome. Con cada momento que paso en esta habitación me debilito. Y con cada momento que Charlie pasa detrás de un arbusto, se fortalece. Cada vez que miro a mi alrededor, las paredes parecen comprimirse. Todos obtienen lo que quieren. Yo quería una misión y por mis pecados, me dieron una. Me la entregaron justo en mi puerta.

Iba al peor lugar del mundo y todavía no lo sabía. Muchas semanas y cientos de kilómetros en un río que serpenteaba a través de la guerra como un cable de circuitos conectado a Kurtz. No fue coincidencia que me tocara cuidar la memoria de Walter E. Kurtz. Tampoco fue accidente que me tocara volver a Saigón. No hay forma de contar su historia sin contar la mía propia y si su historia es en realidad un confesión la mía también lo es.

Capitán, no sé qué piensa de estos camarones pero si se los come nunca tendrá que probar su valentía de ninguna otra forma.

Vi un caracol arrastrarse por el filo de un cuchilla. Ese fue mi sueño. Esa fue mi pesadilla. Arrastrándose... cortándose... por la orilla... de una cuchilla... y sobreviviendo.

Pero tenemos que matarlos. Tenemos que incinerarlos. Cerdo tras cerdo, vaca tras vaca, aldea tras aldea, ejército tras ejército y me llaman asesino. ¿Cómo se dice cuando los asesinos acusan a los asesinos? Ellos mienten. Ellos mienten y tenemos que tener piedad de quienes mienten.

Walt Kurtz fue uno de los oficiales más sobresalientes que este país ha producido. Era brillante. Era sobresaliente en todos los aspectos y además era un buen hombre. Humanitario. Un hombre con agallas y buen humor. Se unió a las Fuerzas Especiales. Y después de eso sus ideas y métodos se volvieron dementes. Dementes. Ahora está en Camboya con este ejército Montagnard que lo idolatran como a un dios y siguen todas sus órdenes, por ridículas que sean.

Verá, Willard, en esta guerra las cosas se vuelven confusas. El poder, los ideales, la vieja moral son una necesidad militar práctica. Pero con estos nativos debe ser una tentación ser un dios. Como hay conflicto en el corazón de todo hombre entre lo racional y lo irracional, entre el bien y el mal y el bien no siempre triunfa. Algunas veces el lado oscuro supera lo que Lincoln llamó "los mejores ángeles de nuestra naturaleza". Todo hombre tiene un límite. Ud. Y yo lo tenemos. Walt Kurtz ha sobrepasado el suyo y obviamente, se ha vuelto loco.

- Su misión es proceder al río Nung en un bote patrulla de la Marina, encontrar al Coronel Kurtz en su ruta a Nu Mung Ba, seguirlo y ver todo lo que pueda en el camino. Cuando encuentre al Coronel debe infiltrar su equipo de la manera que pueda y poner fin al comando del Coronel.
- Poner fin... ¿al Coronel?
- Está allá afuera operando sin ninguna restricción sobrepasando los límites de cualquier conducta humana aceptable y sigue en el campo mandando tropas. Poner fin... con extrema precaución. Ha de entender, Capitán, que esta misión no existe y nunca existirá.

Mierda, primero que nada acusar a este hombre de asesinato es como dar multas por alta velocidad en el Indy 500.

- La tripulación en su mayoría eran de niños, pandilleros con un pie en la tumba.
- ¿Cuántos años tienes?
- 17.
- El maquinista, al que llamaban Chef, era de Nueva Orleans. Era demasiado pretencioso para Vietnam. Quizá demasiado pretencioso para Nueva Orleans. Lance, en los cincuenta, era un famoso surfeador de las playas al sur de Los Angeles. Cuando lo veías, no podías creer que alguna vez hubiera disparado un arma. El Sr. Limpieza era del un hueco en el sur del Bronx. Creo que la luz y el espacio de Vietnam le soltaron un tornillo de la cabeza. Después estaba Phillips, el Jefe. Puede que fuera mi misión pero vaya que era el bote del Jefe.

Primera de la novena es una vieja división de caballería. Cambiaron sus caballos por helicópteros y van pateando traseros por todo Vietnam buscando aventura.

No mires a la cámara. Sólo sigue. Es para la televisión. No mires a la cámara. Sólo pasa como si estuvieras luchando. Como si estuvieras luchando. Es para la televisión. Sólo pasa.

¡Teniente, bombardee la línea de árboles 100 metros para atrás. ¡Dame campo para respirar!

Cualquier hombre capaz de luchar con sus entrañas colgándole puede beber de mi cantimplora.

Trajeron la carne y la cerveza en helicóptero y convirtieron el L.Z. En una fiesta de playa. Entre más tratan de convertir este lugar en nuestro hogar más logran que todo el mundo extrañe el suyo.

No era un mal oficial, supongo. Amaba a los muchachos y te sentías seguro con él. Era uno de esos tipos que tenían una luz extraña alrededor. Sabías que a duras penas saldría rasguñado.

- Mike, ¿sabes algo de este punto Vinh Dinh Drap? Es un pico fantástico.
- ¿Pico?
- Como de dos metros. Es impresionante. Tiene ambos lados, el derecho y el izquierdo con forma de tazón. Es increíble. Es un tubo perfecto.
- ¿Por qué no me lo dijiste antes? No hay ningún buen pico en este maldito país. Todas las olas rompen en la playa.

- ¿Cómo te sientes, Jimmy?
- ¡Como un maldito hijo de puta, señor!

- Saldremos justo debajo del sol. Y cuando estemos a una milla, pondremos la música.
- ¿Música?
- Sí, uso a Wagner. Asusta a las colinas. A los chicos les encanta.

- ¿Quiere surfear, soldado?
- Sí, señor.
- Bien. Porque puedes surfear o pelear.

Si le digo que es seguro surfear esta playa, capitán, es seguro surfear en esta playa.

- ¿Hueles eso? ¿Puedes oler eso?
- ¿Qué?
- Queroseno, hijo. No hay nada que huela igual. Me encanta el olor de queroseno en las mañanas. Una vez bombardeamos una colina por 12 horas. Cuando todo se acabó, caminé arriba. No encontramos a ninguno. Ni un maldito cuerpo putrefacto. Pero el olor... Ya sabes, ese olor a gasolina en toda la colina. Olía a... victoria.

No los lastimaré ni dañaré. Devuélveme mi tabla, Lance. Es una buena tabla y me gustó. Sabes cómo cuesta encontrar una tabla que te guste.

- ¿Qué pasó? ¿Cuántos eran?
- ¡Un maldito tigre!
- ¿Qué?
- ¡Un maldito tigre!
- ¿Un tigre?
- ¡No vine aquí para esto! ¡No quiero esta maldita mierda! ¡Pueden besarme el culo porque voy a desertar! ¡No vine aquí para esto! ¡No lo necesito! ¡No lo quiero! ¡No me subí al maldito tren para esta clase de mierda! ¡Todo lo que quiero hacer es cocinar!

Pudo haberse convertido en General pero quiso ser él mismo.

Las tonterías se acumulaban tan rápido en Vietnam que necesitabas alas para permanecer arriba.

- ¡Aceita mi arma!
- Estoy listo para disparar, nena.

Con razón Kurtz llenó su comando de hierba. La guerra era dirigida por un montón de payasos que terminarían dejando el circo atrás.

En fin, trabajaba con patrulleros chinos, con esos tenientes patanes y engreídos, un día le quitó su revista y no se la quería devolver. Le dijo, "Devuélveme la revista". El chino respondió, "Cállate o te mando a juicio militar". Un ARVN típico. Empezó a pasarse de la raya. Este imbécil empieza a hacerle agujeros en las tetas. Agujeros y mutiló el afiche y todo tipo de estupideces. Y el sargento dijo, "Más vale que no le hagas eso. Más vale que le quites las manos de encima. No lo hagas". El chino dice, "Jódete" en vietnamita. El sargento ya no podía más. Así que levantó su arma, apuntó y le dio al pequeño idiota un disparo a través de la Playboy. Lo borró del mapa de una sola vez. No hubo más teniente el resto del día.

Aquí viene otra tonada del pasado para el Gran Sam que está solo allá afuera con el Primer Batallón, 35 de Infantería y dedicada por el equipo de fuego de An Khage para su divertido amigo, el comandante a cargo. "Satisfacción" de los Rolling Stones.

Compromiso y contra insurgencia por el Coronel Walter E. Kurtz. Siempre que nuestros oficiales y tropas cumplan con giras que se limiten a un año, seguirán siendo lentos en la guerra y turistas en Vietnam. Siempre que haya cerveza fría, comida caliente y música rock y el resto de las comodidades permanezca como ellos esperan, nuestra conducta de guerra solo ganará impotencia. Necesitamos menos hombres, pero mejores. Si se comprometieran, esta guerra podría ganarse con un cuarto de las fuerzas actuales.

- De verdad se está especializando en hincharme las pelotas.
- Es muy posible, Capitán. El piensa lo mismo de Ud.
- ¿Sí? ¿Tú qué piensas, Jefe?
- Yo no pienso. Mis ordenes dicen que se supone que no sepa adónde llevo este bote, así que no lo sé. Pero con sólo mirarlo, sé que será caliente donde quiera que sea.

...En la guerra hay muchos momentos para la compasión y acciones conmovedoras. Hay muchos momentos para acciones temerarias. Usualmente se les llama temerarias pero en muchos casos son claridad... Ver claramente qué debe hacerse y hacerlo en forma directa, rápida y alerta. Mirando

- Capitán, ¿va a cambiar la gasolina por la conejita del mes?
- No. La conejita del año, Jefe.

- ¿Tú quién eres?
- Soy el próximo, señorita.

Era una manera que teníamos de soportarnos a nosotros mismos. Tras partirlos por la mitad a tiros les dábamos una curita. Era una mentira. Y cuanto más las veía más odiaba las mentiras.

¡Estás en el culo del mundo, Capitán!

- ¿Aún hay un oficial al mando aquí?
- Beverly Hills.
- ¿Qué?
- Calle arriba, hay un puto búnquer de cemento llamado Beverly Hills. ¿Dónde carajos más iba a estar?

- ¡Maldita sea! Me pisaste la cara.
- Pensaba que estabas muerto.
- Pues mal pensado, joder.

Es como el puente que construimos cada noche y Charlie lo vuela otra vez. Así los generales pueden decir que la carretera está abierta.

Joder, amigo. Esto es mejor que Disneylandia.

Eva no está segura de poder tener una relación conmigo. Aquí me tienes, a 20.000 km de casa intentando tener una relación con mi culo. Eso es más de lo que puedo decir de algunos de tus amigos.

Los franceses siempre velamos la muerte de nuestros aliados.

Esta es la plantación de mi familia. Ha sido segura durante 70 años y seguirá siéndolo hasta que estemos todos muertos.

- ¿Puedo hablar con el chef?
- El chef habla sólo vietnamita.
- No me digas. ¿Cocina así y ni siquiera habla francés?

Es Baudelaire. Es un poema muy cruel para los niños pero lo necesitan, porque la vida es a veces muy cruel.

- Tenías curiosidad de ver a los estadounidenses, ¿no?
- No, sólo tenía hambre.

Sólo una anécdota de París y de gente hambrienta en la guerra. Están alrededor de la mesa y hay un silencio y decimos, "Está pasando un ángel". Y otro contestó, "Comámoslo".

- ¡Basta! ¡No entiendes nuestra mentalidad! ¡La mentalidad de un oficial francés! Primero perdemos en la Segunda Guerra Mundial. ¡No digo que los estadounidenses ganen, pero nosotros perdemos!
- Ya basta, papá.
- ¡Calla! ¡En Dien Bien Phu, perdimos! ¡En Nigeria, perdimos! ¡En Indochina, perdimos! ¡Pero aquí no perdemos! ¡Este trozo del mundo nos lo quedamos! ¡Jamás lo perderemos! ¡Jamás!

- El Viet Cong fue inventado por los estadounidenses.
- ¿Los estadounidenses?
- Ahora tomen el lugar de los franceses y los vietnamitas luchando en su contra ¿y qué pueden hacer? Nada. Absolutamente nada. Los vietnamitas son muy inteligentes. Nunca sabes lo que piensan. Los rusos quieren ayudarlos y vienen y nos dan su dinero. Somos todos comunistas. Los chinos nos dan una pistola y somos todos hermanos. ¡Ellos odian a los chinos! Quizás ellos odien a los estadounidenses menos que a los rusos y a los chinos. Si mañana son vietnamitas o comunistas serán vietnamitas comunistas. Los estadounidenses jamás lo comprendieron.

- Los Viet Cong dicen, "¡Fuera, fuera!" ¡Se acabó para todos los blancos en Indochina! Franceses, estadounidenses, es todo lo mismo. ¡Adelante! Te quieren olvidar. Mire, Capitán...
- ¡Ya basta!
- Mira, esta es la prueba. Un huevo. ¡El claro se va pero lo amarillo se queda!

Todos los soldados saben que ya están muertos.

- Los comunistas siempre han obrado hacia la paz. Mataron a un ejército entero. El poderoso ejército francés no existe gracias a los comunistas. El ejército se auto destruyó con su actitud hacia esta gente. ¿Por qué? ¡Sabía que el gobierno comunista los sacrificaba!
- ¡Socialista!
- ¡Comunista!
- ¡Socialista!
- ¡Calla!

Los vietnamitas no eran nada. Así que trabajamos duro. Muy duro. Trajimos la goma de Brasil y la plantamos aquí. Fuimos a los vietnamitas y trabajamos con ellos para hacer algo a cambio de nada. Si me pregunta por qué queremos quedarnos aquí, Capitán, queremos quedarnos porque es nuestro. Nos pertenece. Mantiene nuestra familia unida. O sea, luchamos por ello. Mientras que Uds. Estadounidenses luchan por la nada más grande de la historia.

- ¿Sabes por qué no se puede estar en el mismo río dos veces?
- Sí. Porque siempre se mueve.
- Solía prepararle la pipa a mi marido. Era su morfina para las heridas del corazón. Se enojaba y lloraba, mi soldado perdido. Y yo le decía "Tú eres dos, ¿no lo ves? Uno que mata y uno que ama". Y él me decía... "No sé si soy un animal o un dios". Pero eres las dos cosas.

Aún no lo podía ver, pero lo sentía como si succionaran el bote río arriba y el agua fluyera de vuelta a la jungla.

Parte de lo que temía era lo que hallaría y lo que haría cuando llegara. Conocía los riesgos o me imaginaba que los sabía. Pero lo que más sentía, mucho más que miedo era el deseo de enfrentarme a él.

Son todos sus niños, chico, hasta donde te alcance la vista. En este mundo somos todos sus niños.

- ¿Podemos hablar con el Coronel Kurtz?
- Al Coronel no se le habla, chico. Se le escucha.

Hay algo que no se puede hacer. No juzgues al coronel. Al coronel no se le juzga como a un hombre ordinario.

Todas esas putas calaveras y altares y mierdas no me asustan. Antes pensaba que si moría en un lugar malvado mi alma no podría llegar hasta el cielo. Pero nada... carajo. No me importa a dónde vaya siempre que no sea aquí.

Todo parecía indicar que Kurtz había perdido la razón. El lugar estaba lleno de cadáveres. Vietnamitas del norte, viet congs, cambodianos. Si yo seguía vivo era porque él lo quería así.

Olía a muerte lenta ahí adentro. Malaria, pesadillas. Era el fin del río. No cabía duda.

- ¿Son mis métodos ilógicos?
- No veo ningún método, señor.

- ¿Eres un asesino?
- Soy un soldado.
- Ninguna de las dos cosas. Eres un chico de faenas que mandaron los empleados de un supermercado para cobrar una factura.

Le gustas porque aún estás vivo.

¿Qué van a decir cuando ya no esté? Porque él morirá cuando esto muera, amigo. Cuando muera, él muere.

Somos los hombres vacíos, somos los hombres rellenos, apoyados juntos con la cabeza llena de paja. ¡Ay de nosotros! Nuestras resecas voces, cuando susurramos juntos son silenciosas y sin sentido como el viento en el zacate...

Contorno sin forma, matiz sin color, fuerza paralizada, gesto sin movimiento...

Una dialéctica simple... Del uno al nueve. Ni posibilidades, ni suposiciones ni fracciones. No se puede viajar en el espacio ni ir al espacio con fracciones. ¿Dónde aterrizarías? ¿1/4, 3/8? ¿Qué harás cuando vayas de aquí a Venus? Eso es la dialéctica. Física. En la lógica dialéctica sólo hay amor y odio. O bien amas a alguien o lo odias.

No será un "bang", sino un gemido. Y será con un gemido que me largo, Jack. En el río pensaba que tan pronto lo mirara sabría qué hacer. Pero no sucedió así. Estuve ahí con él día tras día. Sin vigilancia. Era libre. Pero él sabía que yo no me iría a ninguna parte. El sabía más de lo que yo iba a hacer que yo.

Si los generales en Nha Trang pudieran ver lo que yo veía, aún lo querrían muerto? Más que nunca, seguro. ¿Y que querría su gente en casa si supieran lo lejos de ellos que se había separado? Se separó de ellos. Luego se separó de sí mismo.

No tienes derecho a llamarme asesino. Tienes derecho a matarme. Tienes derecho de hacer eso. Pero no tienes ningún derecho a juzgarme.

Es imposible que las palabras describan lo que necesitan aquellos que no saben lo que el horror significa. Horror. El horror tiene rostro y debes amistarte con el horror. El horror y el terror moral son tus amigos. De lo contrario son enemigos y hay que temerlos. Son verdaderos enemigos.

Fuimos al campamento a vacunar a unos niños. Nos marchamos del campamento tras haber vacunado a los niños contra la polio y un anciano se acercó corriendo, llorando. No podía decir... Volvimos. Habían ido y habían cortado todos los brazos vacunados. Estaban amontonados. Una montaña de pequeños brazos. Y recuerdo que... Yo... Yo... Lloré, sollocé como... una abuela. Quería arrancarme los dientes. No sabía qué quería hacer. Y quiero recordarlo. Jamás quiero olvidarlo. Jamás quiero olvidarlo. Y luego me di cuenta como si me hubieran disparado... Como si me hubieran disparado con un diamante... Una bala diamante en la frente. Y pensé, "¡Dios! Es genial. El genio y la voluntad que hace falta para hacerlo". Es perfecto, genuino, completo, cristalino, puro. Luego me di cuenta de que eran más fuertes que nosotros. No eran monstruos por poder soportarlo. Eran hombres, conjuntos de jefes entrenados. Estos hombres lucharon con los corazones y tenían familias, hijos, estaban llenos de amor. Pero tenían la fuerza... La fuerza... de hacer eso. Si tuviera 10 divisiones de esos hombres nuestros problemas aquí se acabarían muy rápido. Tienes que tener hombres con moral y que a su misma vez puedan utilizar sus instintos primordiales para matar sin sentir, sin pasión, sin juzgar, sin juzgar. Porque lo que nos vence es juzgar.

Me iban a hacer comandante por esto y ni siquiera estaba en su jodido ejército ya. Todo el mundo quería que lo hiciera. Sobre todo él. Sentía que él estaba ahí esperando a que yo le aliviara el dolor. Solo quería morir como un soldado. De pie. No como un pobre renegado y destrozado. Hasta la jungla lo quería muerto y sólo de ella tomaba órdenes de todas formas.

Entrenamos a jóvenes a disparar a jóvenes pero sus comandantes no les permiten escribir "puta" en sus aviones porque es obsceno.

El horror.
El horror.

ARROJEN LA BOMBA ¡EXTERMINENLOS A TODOS! Llamando a la Pandilla Callejera PBR. Pandilla Callejera, habla Todopoderoso. ¿Me reciben? Cambio. Pandilla Callejera PBR. Pandilla Callejera PBR, habla Todopodero...

El horror.
El horror.

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