Frases de la película A la deriva (Adrift)

Dirección: .
Actuación: , , .
Género: Acción, Aventura, Drama, Romance, Thriller/Suspenso.
Estreno: .

- ¿A qué se dedica?
- A lo que me pague lo suficiente para ir al próximo lugar.
- ¿Cuánto tiempo se quedará en Tahití?
- Ni idea.
- ¿Y su destino final?

- ¿Qué te trajo a Tahití?
- El viento, supongo.

Era cocinera en una goleta. Pero cuando se acabó el trabajo, no tuve ganas de ir a casa.

- ¿De dónde eres?
- De San Diego, California.
- Qué lindo. ¿Cuándo volverás?
- Jamás. No sé. Quizás cuando haya visto el mundo.

- ¿Por qué tu barco se llama Mayaluga?
- Es suazilandés.
- Soy neozelandesa. ¿Me lo traduces?
- "El que cruza el horizonte".

- ¿Te gusta el pescado?
- De hecho, soy vegetariana. Así que...
- Claro.
- Me gustan cuando están vivos.

- O estás quemado por el sol, o mal dormido o mareado por lo general, todo al mismo tiempo y siempre tienes hambre. Vives mojado. Y después de unos días, tienes alucinaciones.
- Supongo que no de las divertidas.

Es una sensación... Una sensación que no puedo describir. Es intenso. El horizonte infinito. Después de unos días, me siento renacido. Ya sabes, solo tú mismo el viento, el sonido del barco que navega por el océano.

- ¿Dónde te volviste tan salvaje?
- ¿Qué significa eso?
- Nunca conocí a nadie como tú. Intrépida, como un tipo.
- ¿Como un tipo? Supongo que tampoco conocí a nadie como tú.
- ¿En serio?
- Sensible como una mujer.

¡Está a la deriva!

- ¿Sabes qué flor es esa?
- Es una plumeria, ¿no?
- Es un franchipán. La flor del amor.

Mi difunta madre decía que nada vive más rápido. En un día, se abren, cambian de color, se marchitan y mueren.

¿Navegarías por el mundo conmigo?

- ¿Qué tal Japón? Siempre quise ir.
- ¿Hablas en serio? Es mi lugar preferido...
- ¿En serio?
- Sí.
- Tenemos que ir. ¿Cuánto crees que tardaríamos en llegar ahí?
- Una eternidad. Pero ¿acaso importa?
- No.
- Dios. Solo quiero ir a todos lados contigo.
- Entonces iremos a todos lados.

- ¿Seguro quieres que me encargue de estos números? Soy pésima para las matemáticas.
- Puedes hacer todo lo que te propongas.

No quiero sentir que te sigo en tus aventuras.

Navegué por medio mundo para encontrarte. No te dejaré ir.

- En un mes, ganaríamos lo suficiente para mantenernos viajando un año juntos.
- ¿Un año? ¿Quién habló de un año?
- ¿Por qué intentas deshacerte de mí?
- ¿Por qué intentas acostarte conmigo?
- ¿Por qué no? ¿Aquí? Ahora es nuestro barco. ¿Por qué no?
- ¿Aceptas?
- Solo por los pasajes aéreos en primera clase. Después, viejo verde.

Querida mamá:
Perdón por no haber escrito antes.
Quería avisarte que volveré a casa.
Conseguí empleo en un yate hermoso desde aquí de vuelta a San Diego.
Es una travesía de 30 días así que, con suerte, llegaré antes de Halloween.
Espero que estés en la ciudad porque iré con mi nuevo novio.
Se llama Richard.
Es un poco más grande que yo. Es inglés.
Hace unos meses que estamos juntos pero, no sé, siento que es el indicado.
Supongo que lo descubriremos después de atravesar el Pacífico juntos.
Como sea, no veo la hora de verte a ti y a los abuelos.
Y a papá, si es que está.
Nos vemos pronto. Te quiero mucho.

- ¿Qué te parece?
- Está muy rojo.
- Vamos.
- ¿Qué?
- ¿Así describirías un cuadro de Monet? ¿Rojo?
- Si fuera rojo, sí.
- Rojo.
- Sí.
- No. Esa puesta de sol no es roja. Es color remolacha y granada.
- Damas y caballeros, Bob Ross.
- ¿No ves...? Tiene un color remolacha...
- Es rojo, sin duda.
- No. Con un toque de mandarina y linaza y una pizca de cornalina.
- Rojo.
- A la noche arreboles.
- A la mañana habrá soles.

- ¿Quién diablos es Bob Ross?
- ¿No sabes quién es Bob Ross?
- ¿Debería saberlo?
- Es el maestro de lo cursi. Es como un Monet moderno. A ti te encantaría.

- Tus mejillas, van a...
- Déjame adivinar. ¿Están rojas?
- No. Definitivamente no es rojo. Es más bien color salmón frito en kétchup.

♫ Giro para verte ♫
♫ Enciendes un cigarrillo ♫
♫ Ojalá tuviera el coraje de pedirte uno ♫
♫ Aún no me conoces ♫
♫ Y espero no enamorarme de ti ♫
♫ Porque enamorarme me pone triste ♫
♫ La música suena ♫
♫ Y tú abres tu corazón para que vea ♫

- Ojalá nunca me hubieras conocido así no estarías en este lío.
- Pero no tendría lo nuestro para recordarlo. No cambiaría esto por nada.

♫ Porque enamorarme me pone triste ♫
♫ Bebí una cerveza y ahora oigo ♫
♫ Que me llamas ♫
♫ Creo que solo ♫
♫ Me enamoré de ti ♫

La primera persona que muere en tu vida debería ser vieja, ¿sabes? No tu maldita madre.

- Te amo. Y sé que quiero estar contigo para siempre. Así que...
- Dios mío.
- ¿Te casarías conmigo, por favor?
- No deberías decir "por favor". Parece que pidieras un favor.
- Claro... Bueno.
- Pero sí.

- ¡Vamos a morir aquí!
- Puede que sí...
- ¡No deberías decir eso!
- ¿Preferirías que te mienta?
- Sí, por favor, miénteme. Solo dime que todo estará bien. Dime que esto es real.

Exhausta... Deshidratada... Delirante... Sí. Pero no estás muerta.

Soy la que cruza el horizonte. ¡Soy una verdadera marinera!

- Mira eso. Despierta. ¿Qué te parece? Es rosado absenta. Y caléndulas en reducción hawaiana.
- Es rojo.
- ¿Dijiste "rojo"? ¿Te estás pasando a mi bando?
- Tami, es rojo. Lo es. Al fin... Es rojo.
- Cielo rojo a la alborada...

Es increíble, ¿no? Cómo una pequeña tela puede hacer que todo el mundo desaparezca. ¿Ves?
Cuando era pequeña mi papá venía a visitarme a casa de mis abuelos.
Nunca sabíamos cuándo vendría, solo se aparecía.
Cuando llegaba, me ponía muy contenta porque era mi persona preferida en todo el mundo.
Me llevaba a surfear, me compraba helados y a la mañana siguiente, se iba.
Nunca sabíamos adónde iba, solo desaparecía.
Todo empezó cuando tenía diez mis abuelos no lo dejaban entrar cuando se aparecía.
Y él se iba furioso.
Gritaba y oí muchas cosas que una niña jamás debería oír.
Pero cuando eso pasaba me iba al baño cerraba la puerta con llave, me metía en la bañera colocaba una manta sobre el caño de la ducha y fingía estar en otra parte del mundo.
Podríamos hacer eso ahora.
Podemos pretender ser alguien más.

Ahora. Richard... Ahora te dejaré ir. Te amaré por siempre.

Después de unos días, tienes alucinaciones.

¿Estás listo para amarme aún más?

Si no te hubiera conocido no tendría lo nuestro para recordarlo. No cambiaría esto por nada.

Ahora tengo que hacerlo sola.

Richard Sharp cayó por la borda y murió en el huracán Raymond. Tenía 33 años. Tami Oldham sobrevivió sola en el mar durante 41 días. Tenía solo 24 años.

'UNA VOZ ME DIJO QUE TENIA QUE SOBREVIVIR' RICHARD ME MANTUVO CON VIDA

Al día de hoy, Tami no ha dejado de navegar.