
- - ¿Por qué quieres ser taxista, Bickle?
- No puedo dormir por las noches.
- Para eso están los cines porno.
- Sí, lo sé. Eso ya lo intenté. - - ¿Tienes buen historial como chofer?
- Mi historia está limpio. Muy limpio. Como mi conciencia. - Mayo 10. Gracias a Dios por la lluvia, que ha limpiado toda la basura y suciedad de las aceras.
- "Por la noche, salen todos los animales. Putas, pordioseros, sodomitas, travestidos, maricones, drogadictos, toxicómanos. Todo es asqueroso y venal. Algún día, una lluvia de verdad se llevará toda esta basura de las calles."
- "Cada noche, al regresar al garage tengo que limpiar semen del sillón trasero. Algunas noches limpio sangre."
- 12 horas trabajando y sigo sin poder dormir. ¡Maldita sea! Los días duran y duran. Y no acaban. Lo único que necesitaba era darle algo de sentido a mi vida. No creo que uno debía dedicar su vida a autoanalizarse morbosamente. Creo que uno debe convertirse en una persona como el resto de la gente.
- Primero el hombre, después la política.
- Le llaman ‘Dolarín’ porque hará cualquier cosa por dinero.
- - Cuando matan a un soplón, dejan un canario sobre su cuerpo. Al parecer, es algo simbólico.
- ¿Por qué un canario y no una paloma?
- No lo sé. Espera. A una paloma hay que atraparla. A un canario basta con ir a una pajarería y comprarlo. Lo matas ahí mismo y se lo pones encima de quien quieras. - "- ¿Sabes a qué me recuerdas?
- ¿Qué?
- A aquella canción de Kris Kristofferson.
- ¿Quién es ése?
- El compositor. “Es un profeta y un vendedor de drogas. Mitad verdad, mitad ficción. La más pura contradicción”.
- ¿Te refieres a mí?
- ¿A quién si no?
- No soy un vendedor de drogas. Jamás lo fui.
- No, sólo las contradicciones. Eso sí eres." - - Te diré una cosa: he aprendido mucho más sobre América montando en taxis que en todas las limusinas del país.
- ¿De veras?
- Es cierto. ¿Puedo preguntarte algo, Travis?
- Claro.
- ¿Qué es lo que más te molesta de este país?
- Bueno, no lo sé. No sigo la política muy de cerca, Sr. No lo sé.
- Pero habrá algo.
- Bueno, sea lo que sea, debería limpiar esta ciudad, porque esta ciudad es como un alcantarilla abierta, ¿sabe? Está llena de inmundicia y pordioseros. Y a veces, uno ya no puede más. Quienquiera que sea el próximo presidente, debería limpiarla de verdad, ¿sabe lo que quiero decir? A veces, salgo y me da dolor de cabeza respirar esta peste, ¿sabe? es algo, que nunca se va, ¿sabe? Creo que el presidente debería limpiar toda esta suciedad, tirarla por el maldito retrete.
- Bueno, creo saber a que te refieres, Travis. Pero no será fácil. Tendremos que hacer cambios drásticos.
- Usted lo ha dicho. - Uno está tan sano, como sano se sienta.
- Ahora me doy cuenta de que es igual a todas las demás. Fría y distante. Hay mucha gente así. Las mujeres desde luego. Son como un sindicato.
- "La soledad me ha seguido toda mi vida. A todos lados. En las tabernas, en los autos. Por las aceras, en las tienda. Por todos lados. No hay manera de escapar de ella. Dios me hizo un hombre solitario."
- "¿Hablas conmigo?"
- El aspecto no lo es todo.
- - ¿Cuántos años tienes? ¿No me lo quieres decir? ¿Cómo te llamas?
- “Facilona”.
- Eso no es un nombre.
- Es fácil de recordar.
- Sí, pero, ¿Cómo te llamas de verdad?
- No me gusta mi nombre de verdad.
- ¿Cómo te llamas de verdad?
- Iris.
- ¿Qué tiene de malo? Es hermoso.
- Es lo que tú crees. - Cuando estoy drogada, no tengo a donde ir. Así que, me protegen de mí misma.
- - Una niña debería de vivir en su casa.
- ¿Nunca oíste hablar de la libido femenina?
- ¿Cómo que la ‘libido femenina’? Eres una niña. Deberías estar en casa. Deberías ir bien vestida, salir con chicos, ir a la escuela. Ya sabes, ese tipo de cosas.
- ¡Dios, qué convencional eres! - - No me gusta lo que hago Amoroso.
- Cariño, nunca quise que te gustase lo que haces. Si te gustase lo que haces no serías mi mujer. - “Querida Iris: Con este dinero tendrás suficiente para tu viaje. Cuando leas esto yo habré muerto. Travis”
- "Taxista lucha contra gángsters."





