-
Mi nombre es Laura Guerrero, tengo 23 años y mi sueño es representar a la belleza de la mujer de mi estado.
-
A ver tus uñas... arréglatelas, parecen de sirvienta.
-
Mira, niña, aquí nada es justo.
-
Está bien, canelita. Yo te voy a ayudar, pero también necesito que jales algo por mí.
-
Sí tengo dinero, eh.
-
— Canelita, ¿dónde está?
— Aquí.
— Aquí, ¿dónde? -
— ¿Por qué te fuiste?
— ¿Me traes algo de comer? -
Ponte trucha con la chiquirris.
-
— A ver, Laura, dime, ¿cuál es tu sueño más grande? ¿Dinero o fama?
— Yo creo que...
— La emoción lo es todo, llena de sensibilidad. Laura Guerrero. -
La belleza exterior está presente, ahora mira tu interior y sorpréndete de ti misma, haz tuyo cada momento.
-
— ¿No querías ser miss o qué?
— Sí, pero no quería ganar así.
— Pues así te tocó, canelita. -
Encuérate.
-
Te van a matar, nos están escuchando.
-
Échale que acá jalamos parejo.












