Frases enviadas por Jos Velasco de la película estrenada en 2004, dirigida por Pedro Almodóvar, también conocida como Bad Education.

- ― No puedes ser actor y llamarte Ignacio Rodríguez
― ¿Ah no?
― Pues claro que no.
― No. Angel Andrade. Todo mundo me llama así. Hasta mi madre. - Nada me erotiza menos que un actor en busca de trabajo.
- Es un pueblo de Levante que no mencionaré para no promocionarlo.
- [...] Para cosas malas las dos juntas pero pa’ las buenas tu sola…
- Ponme otra. Tú ya sabes que yo creo en la pareja. Dos polvos, dos rayas, dos amigas. Dos cavalgan juntas, dos por la carretera.
- ― Dile a Ignacio que sobrevalora estos folios. Son pura basura.
― La basura está en alza Padre. - Esta sociedad valora más mi libertad que su hipocresía.
- "Pienso que acabo de perder la fe en este momento. Y al no tener fe, ya no creo en dios ni en el infierno. Si no creo en el infierno ya no tengo miedo. Y sin miedo soy capaz de cualquier cosa."
- ― ¿Qué tal está el agua?
― Está esperándote. - "― Si hubiera seguido siendo como el niño que tú conociste ahora estaría muerto.
― Pues yo ya lo estoy. Muerto de cansancio." - ― ¿En qué piensas?
― En los cocodrilos hambrientos. - ― ¿Y por qué o me dan el papel a mí?
― Hombre, porque tú no eres un actor, tú solo eres un maricón. - No te pido nada Enrique, solo saber de ti. Esta historia solo puedo compartirla contigo.
- Hasta que no me llames Angel no voy a creer que me tomas en serio como actor.
- ― ¿Entonces me haces una prueba?
[...] La prueba funcionó por unos meses. Lo suficiente como para que me lanzara al abismo del rodaje de la visita, como la mujer que se lanzó a los cocodrilos y los abrazaba mientras se la comían. - Y para descubrir el enigma de Juan, Juan me permitió que le penetrara con frecuencia, pero solo físicamente. Estábamos a punto de terminar el rodaje y su misterio seguía intacto, hasta que el último día recibimos una visita.
- ― Yo quería a Ignacio.
― A un niño de 10 años no se le quiere, se la cosa, se abusa de él. - ― Pide un millón de pesetas a cambio de su silencio.
― Si le da un millón de pesetas será el cuento de nunca acabar. - "― No tenemos testigos.
― Dios.
― Sí, pero él está de nuestra parte." - Ya no soy padre ni de mi propio hijo.
- Ahora que te he encontrado no voy a dejarte, vete haciendo a la idea.
- Querido Enrique: Creo que lo conseguí.






Esta muy buena esta pagina muchas gracias por hacer este trabajo, como diría LA AGRADO “Ejto lo mejor”.