
- ¿Usted entiende que una niña quiera matarse por no tener el cuerpo de una modelo?
- Quiero irme de aquí.
- “El castigo por no morir, es irse al manicomio.”
- Ella odia el escándalo.
- “Y se supone que encerrados aquí, se nos van a quitar como por arte de magia las ganas de ponernos hasta la madre.”
- Confrontación, la técnica se llama confrontación.
- Me cae que si no consigo pronto un cigarro, me voy a tener que fumar el puto reglamento.
- “A ésta ya la conoces, es la más abusada de todas, nunca dice nada, sabe que calladita se ve más bonita.”
- Nadie puede hacer nada contra Andrea.
- Mi reino por un cigarro, carajo.
- Tienes que dejar de odiarte.
- Todas van a salir de esto antes de lo que creen.
- ¿No te das cuenta? Todo aquí está basado en el control. Y si nosotras controlamos las glorias, controlamos este manicomio.
- Todos descubrimos el miedo a la muerte cuando somos niños, por eso aplastamos hormigas y cuanto insecto se nos atraviesa por el camino. ¿Nunca lo hiciste?
- Los niños superan el miedo a la muerte, perpetrándola.
- Parece sangre. Ha de ser parte de la terapia.
- Sólo se hacia una raya en medio y se dejaba caer el pelo lacio y delgado. Parecía un ángel hecho carne o un demonio.
- “Andrea decía que había sangre de vida y sangre de muerte. Tenía que escoger.”
- — No se necesita una ouija para invocar. — ¿Ah, si? ¿Y entonces qué? — Creérselo, simplemente creérselo.
- Niña, en ésta vida hay que saber de todo. Una nunca sabe donde va a acabar.
- Es sangre de vida.





