Frases de la película Django sin cadenas

Django sin cadenas

Frases enviadas por de la película estrenada en 2012, dirigida por Quentin Tarantino, también conocida como Django Unchained y Django desencadenado, archivadas en Acción, Contenido explícito, Drama, Leonardo DiCaprio, Samuel L. Jackson.

Buen hombre, ¿es sólo una actuación dramática o me está apuntando con el arma con intención de matarme?

Lamento haberle metido una bala en la rodilla pero no quería que hiciera nada precipitado antes de que tuviera la oportunidad de recapacitar.

- Ahora, deje de quejarse un minuto, que quiero terminar mi investigación con el joven Django.
Como iba diciendo, si vieras nuevamente a los Hermanos Brittle, ¿los reconocerías?
- Sí.
- ¡Esclavo vendido!

En cuanto a ustedes, pobres diablos, en lo que respecta a qué hacer a continuación caballeros, tienen dos opciones. Uno: una vez que me vaya, pueden levantar a esa bestia de Speck, y llevarlo a la ciudad más cercana, que está al menos a 37 kilómetros regresando por el mismo camino. O dos: pueden quitarse los grilletes, tomar ese rifle, ponerle una bala en la cabeza, enterrarlos a los dos profundamente, y dirigirse a una zona más progresista de este país. La elección es de ustedes.
Y por si acaso entre ustedes hay algún aficionado a la astronomía, la Estrella del Norte es esa.

- ¿Por qué la gente nos mira así?
- Nunca vieron a un negro a caballo.

- A pesar de lo que dice el carro, llevo cinco años sin ejercer. Por estos días, me estoy dedicando a una nueva profesión. Caza recompensas. ¿Sabes lo que es un cazador de recompensas?
- No.
- Bueno... así como los comerciantes de esclavos trafican con vidas a cambio de efectivo, un caza recompensas trafica con cadáveres. Cuando el Estado ofrece una recompensa por la cabeza de un hombre, lo busco hasta encontrarlo, lo mato y luego llevo el cadáver de ese hombre a las autoridades, a veces es más fácil decirlo que hacerlo. Muestro el cadáver a las autoridades, así pruebo que sí lo hice, que realmente lo maté. En ese momento, las autoridades me pagan la recompensa. En fin, al igual que la trata de esclavos, es un intercambio de cuerpos por dinero.

- ¿Qué es una recompensa?
- Una especie de premio.
- ¿Matas personas y te premian?
- A ciertas personas, sí.
- ¿Personas malas?
- Cuanto más malas mayor es la recompensa.

Aunque es cierto que desprecio la esclavitud necesito tu ayuda, y si no me la niegas, mucho mejor. Así que por el momento, usaré tu condición de esclavo en beneficio propio. No obstante, al decir esto, siento remordimientos. En fin, quisiera que ambos llegáramos a un acuerdo.

- ¿Me da su palabra como representante de la ley que no me disparará como a un perro en la calle?
- ¡Bueno, por mucho que quisiéramos hacer algo así, nadie le disparará a un hombre desarmado en mi pueblo!

- Después de hacer el negocio de los hermanos Brittle, serás un hombre libre. Tendrás un caballo y 75 dólares en tu bolsillo. ¿Qué tienes planeado hacer después?
- Encontrar a mi esposa, y comprar su libertad.

...déjame entender. ¿Tu esposa esclava habla alemán, y se llama Broomhilda Von Shaft?

- ¡No veo nada con esta máscara de mierda!
- No puedo respirar con esta maldita cosa, y no puedo cabalgar con esta mierda!
- Yo no puedo ver, ustedes no pueden ver, ¿y cuál es el problema? ¡Lo único que importa es que el puto caballo pueda ver!

Están escapando. Los cobardes siempre hacen eso.

- ¿La dejó en una montaña?
- Sí, en las leyendas alemanas siempre hay alguna montaña. Y puso allí un dragón de fuego para proteger la montaña. Luego la rodeó con círculos de fuego, círculos de fuego del infierno. Y allí permanecerá Broomhilda, hasta que aparezca un héroe lo bastante valiente como para salvarla.
- ¿Y el héroe llegó?
- Sí, Django. Como siempre pasa.

- ¿Por qué te importa si encuentro a mi esposa?
- Bueno, francamente, nunca antes le había dado a nadie su libertad. Y ahora que lo hice, me siento un poco responsable de ti. Además, cuando un alemán encuentra en la vida a un Sigfried real, como alemán, estoy obligado a ayudarte en tu búsqueda para rescatar a tu amada Broomhilda.

El hombre llega a la granja, llama a su puerta, y no pide comprar un caballo, sino que pide comprarle la granja. Y hace una oferta tan ridícula, que el granjero se ve obligado a decir que sí.

- No quiero comprar los negros que tienes a la venta. Quiero un negro que no quieres vender.
- No vendo los negros que no quiero vender.

- ¿Por un espécimen con verdadero talento, como el negro que buscamos? ¿Cuánto dirías, Django?
- Doce mil dólares.
- Caballeros... antes tenían mi curiosidad. Ahora tienen mi atención.

- Recuerdo al hombre, que me hizo matar a otro hombre delante de su hijo, y ni siquiera parpadeó.
- ¿Te acuerdas?
- ¡Claro que me acuerdo!
- Entonces me dijiste... No se puede conseguir nada sin ensuciarse las manos. Y lo que estoy haciendo es ensuciarme las manos.
- Bueno, estás parafraseando un poco, pero en general, fue sólo una forma de expresarme.

- Pagué 500 dólares por ti. 500 dólares. Si pago 500, quiero cinco malditas peleas, antes de caer y morir.
- Sí, señor.
- ¡Tienes que entender que esto es un negocio!

- ¿Me extrañaste?
- Sí, señor, te extrañé, como una planta a la flor. Como un bebé extraña la teta de mamá Teddy. ¡Te extrañé como extraño una piedra en el zapato!

- ¿Se quedarán en la Casa Grande?
- Stephen, el es un esclavista. Es diferente.
- ¿En la Casa Grande?
- ¿Tienes algún problema con eso?
- ¡No, no, no tengo ningún problema, si usted no tiene problema con quemar la cama, las sábanas y las almohadas una vez que el trasero negro de este hijo de puta se haya ido!

¡Dios! ¿Cuál es el punto de tener a una negra que hable alemán si no puedo usarla cuando tengo un invitado alemán?

- Yo no tengo ningún amigo.
- Si, lo tienes.
- ¿Quién es?
- No puedo decirte. Nuestro mutuo amigo tiene una inclinación por el drama.

- Por cierto ¿por qué le dicen Joe el esquimal?
- Nunca se sabe cómo empiezan los negros con estos apodos.

Pero no debemos olvidar que lo más importante en las peleas de negros, es un negro que pueda ganar peleas. Esa debe ser su primera, segunda, tercera, cuarta y quinta preocupación. Una vez que tenga estas cosas, y sepa que las tiene, entonces puede comenzar a organizar un gran espectáculo.

El amor negro genera emociones fuertes, muchacho. Es como un mar de alquitrán negro, una vez que te atrapa el culo, no puedes salir.

- ¿Por qué inventaron toda esta historia con los mandingos?
- Porque no les prestarías tu atención por 300 dólares. ¿Pero por doce mil? Te pondrías bien amistoso.
- En efecto. Así que es la esposa... De haber sido una serpiente me habría mordido.

La ciencia de la analogía es crucial para determinar la diferencia entre especies. En el cráneo de los africanos, el área asociada a la sumisión es mayor que en cualquier otro humano o subespecie del mundo.

Bajo las leyes del condado Chickasaw, Broomhilda es de mi propiedad. Y puedo hacer con ella, todo lo que desee con mi propiedad, y usted, doctor Schultz, pagará el precio que yo quiero. Y si creen que mi precio por esta negra es demasiado alto, puedo tomar este martillo y golpear su cabeza hasta matarla. Justo frente a todos ustedes. Si no quiere quedarse con los sesos de esta perra negra, ahora, pague el precio que le pedí. Pague o cállase, Schultz.

- En el sur se acostumbra después que concluye un acuerdo que las partes se estrechan las manos, como un acto de buena fe.
- No soy del Sur.
- Pero está en mi casa, doctor.
- Me temo que debo insistir...
- ¿Insistir? ¿En qué? ¿En darme la mano? Pero yo insisto en hacer lo contrario.
- ¿Sabe lo que creo que es usted?
- ¿Usted sabe lo que soy? No, no lo creo.
- Creo que es un mal perdedor.
- Y usted es un ganador abismal, nada menos.

- Sin embargo, aquí en Chickasaw, un trato queda sellado cuando las dos partes se dan la mano. Incluso después que los papeles fueron firmados, no significa nada, si usted no me da la mano.
- ¿Sí yo no le doy la mano no cobraría los 12 mil dólares? No lo creo.

- No eres un esclavo, ¿verdad?
- No soy un maldito esclavo.
- ¿Me veo como un jodido esclavo?

- Cora, dile adiós a la señorita Laura
- Adiós, señorita Laura.

- Conté seis disparos, negro.
- Conté dos pistolas, negro.

Sabes que no te saldrás con la tuya, Django. Van a coger tu culo negro, tu cartel será clavado en un poste, negro, y te buscarán los cazadores de recompensas. Podrás correr, negro, pero encontrarán tu maldito culo. Y cuando lo hagan, te juego lo que quieras, y seguro que ganaré, ¡van a matarte, negro! Estás jodido... ¡Estás Candyland, negro! No puedes destruir Candyland. Hemos estado aquí por mucho tiempo, y no podrás vencer a Candyland. Un negro pistolero no podrá matar a todos los blancos... ¡Django...! Eres un maldito hijo de puta....

Me gusta la manera en que mueres.

¿Quién es ese negro?

JosVelasco
nos envió estas frases

Jos es desarrollador web y fundador de Frases de la película.


Twitter: @JosVelasco
Web: http://josvelasco.com

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